Durante los días 2 al 8 de agosto tuvo lugar en Verona (Italia) la 2º Asamblea europea de Laicos Misioneros Combonianos de Europa en la que participaron alrededor de unos 60 LMC procedentes de Italia, Alemania, Portugal, Polonia y España. Han sido unos días de encuentro, reflexión, oración y convivencia en donde hemos tenido la oportunidad de compartir experiencias y reflexionar juntos sobre nuestra identidad LMC al mismo tiempo que hemos profundizado en el carisma comboniano.
Bajo el lema “Tras las huellas de Comboni”, nos hemos acercado a distintos lugares que fueron fundamentales en el nacimiento de la vocación misionera de Comboni : Limone Sul Garda (lugar de su nacimiento), Instituto Don Mazza, Casa Madre de las hermanas combonianas… Además, como familia comboniana hemos reflexionado juntos en torno a la figura de Comboni y a su carisma que es todo un don para la Iglesia y que ha servido para revitalizar nuestra opción misionera.
Una parte fundamental de este encuentro han sido los espacios dedicados a la formación. En un primer momento cada Provincia compartió la trayectoria del movimiento en su país de origen, lo que permitió que nos conociésemos un poco más. Los días siguientes tuvimos varias charlas que incidieron en la importancia de nuestra vocación misionera como laicos y de la riqueza que ésta supone para toda la Iglesia. Además, se reservó un tiempo importante para compartir en pequeños grupos en los que, a pesar de la dificultad de la lengua, pudimos reflexionar juntos y compartir inquietudes.
Son muchas las reflexiones que se han tenido a lo largo de estos días y que sin duda habrá que volver a ellas para profundizar y hacerlas nuestras.
Damos gracias a Dios por estos días de encuentro y por todas las personas que hemos conocido y con las que hemos compartido ilusiones e inquietudes.
Os dejamos con algunas fotos del encuentro y algunas reflexiones de interés:
“Cada grupo LMC es una gran riqueza para la Iglesia, para la misión y para la Familia Comboniana. Y que esa riqueza tiene que ser comunicada y compartida con los más pobres y necesitados, con los cercanos y los alejados».
“Los LMC son un signo de esperanza para los que siguen el carisma de Comboni. Como LMC hemos de ser constructores de puentes».
“ La actividad misionera de la Iglesia concierne a TODA la Iglesia, en la que TODOS tenemos cabida. Hemos de crear una nueva visión de la Iglesia y los laicos como cenáculos en torno a Cristo”.
“Los LMC deben ver a África como sujeto e interlocutor de la misión y no como el objeto de su pasión misionera.
«La misión de Comboni significa, ahora más que nunca, confianza y respeto por los pueblos africanos, lo que requiere el conocimiento de su cultura.”
Esther e Isidro
