LMC España

Laicos Misioneros Combonianos y ONGD AMANI


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Celebración día del Corazón de Jesús

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Queridos hermanos,
saludos fraternos en el Corazón de Jesús.

Este año, la celebración de la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús nos encuentra en plena preparación de nuestro próximo Capítulo General, evento sinodal que nos da la oportunidad de crecer en fidelidad a nuestro carisma para encarnarlo en la misión particular de este momento de la historia. Un tiempo marcado por la pandemia causada por el COVID, que ha causado una conmoción a todos los niveles, con conflictos y guerras en diferentes partes del mundo, y por las tensiones en algunas Iglesias locales.

Nuestra Regla de Vida nos recuerda: “El Fundador ha encontrado en el misterio del Corazón de Jesús la fuerza para su compromiso misionero. El amor incondicional de Comboni por los pueblos de África tenía su origen y modelo en el amor salvífico del Buen Pastor, que ofreció su vida por la humanidad en la cruz” (RV 3).

El Corazón de Jesús es para nosotros el ancla que nos mantiene unidos a la fuente de la vida y de la misión; es la savia que da vida a nuestro Instituto, es sin duda un elemento fundamental del carisma, que nos ayuda a reciclar y renovar nuestro compromiso. La misión comboniana, 154 años después de la fundación del Instituto, continúa en el tiempo y en el espacio, enriquecida con matices que se concretan en nuevas formas de ser y vivir la misión. Uno de estos horizontes es, sin duda, la ecología integral, a la que estamos llamados a responder con la valentía y la creatividad propias de nuestro Fundador.

En esta fiesta renovamos nuestro deseo de seguir a Jesús en su entrega total por la salvación del mundo y de poner humildemente nuestros dones al servicio del Reino. Estamos invitados a encontrar en la contemplación del misterio del Corazón de Jesús la audacia y la energía para ponernos en camino hacia donde el Espíritu nos conduce. Nuestro compromiso misionero sólo dará fruto si emana de una experiencia de encuentro con Jesús y es expresión viva de ese amor que irradia desde la Cruz hacia todos los hombres, especialmente los más necesitados.

Celebrar el Corazón de Jesús, en el contexto de una pandemia que nos ha obligado a buscar nuevos caminos y a adaptarnos a los imperativos impuestos por una situación frente a la que somos impotentes, y nos ha hecho sufrir y llorar a las víctimas de la Familia Comboniana, de nuestras propias familias y de las personas con las que trabajamos, nos recuerda que todos pertenecemos a una única familia interdependiente. A la pérdida de vidas, se suma el tremendo aumento de la pérdida de puestos de trabajo en todo el mundo, que se traduce inmediatamente en pobreza. Que los extraordinarios gestos de solidaridad que hemos presenciado sean también signos de esperanza que nos ayuden a construir una humanidad que necesita encontrar nuevas coordenadas que permitan a todos tener vida en abundancia. La sangre y el agua que brotan del costado de Cristo son un signo de que nuestra fragilidad tiene como horizonte final la resurrección, y esto ilumina toda nuestra labor de anuncio del Evangelio. El Corazón partido de Jesús es un testimonio de la infinita compasión de Dios por la humanidad. Como Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús también hacemos nuestro este sufrimiento y renovamos nuestro compromiso con la misión que Jesús nos ha encomendado.

La renovación de nuestra consagración en esta fiesta es un acto de confianza y una invitación para seguir creciendo en la vocación que el Señor nos ha regalado como don a toda la humanidad.

Pidamos la intercesión de Santa María, nuestra Madre, que acompañó a su Hijo hasta el pie de la cruz, y la de San Daniel Comboni. ¡Feliz fiesta para todos!

Roma, 1 de junio de 2021
Día del Aniversario de la Fundación del Instituto

El Consejo General


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Proyecto MEMORIA ÁFRICA: Antonio Guirao

Seguimos esta serie con el P Antonio Guirao Casanova, sacerdote y misionero comboniano, ha estado veintitrés años en Kenia. En esta ocasión, nos cuenta su acercamiento y convivencia con la tribu seminómada de los Pokots. Durante ese tiempo, lleva a cabo una labor esencial en el terreno de la educación tanto de zonas rurales, como urbanas, en la capital, Nairobi.

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Proyecto memoria Casa África

Compartimos una serie de videos grabados por “Casa África” en España.  Una iniciativa de esta institución que pretende ser un homenaje a todos los que convirtieron África en el centro de sus vidas.

Muchos españoles han vivido la mayor parte de su vida en, por y para África. Dada la avanzada edad de muchos de ellos, el recuerdo, la memoria de sus vivencias podría perderse. Por eso nace el Proyecto Memoria, con la única intención de recoger y salvaguardar sus experiencias, sus aportaciones, sus triunfos y fracasos personales y profesionales, ofreciendo una ventana histórica y documental que nos permita conocer cómo era África hace medio siglo, algo que puede ayudarnos a comprender su situación actual”.

Recuperaremos algunas de las entrevistas realizadas a Misioneros Combonianos.

Comenzamos esta serie con la entrevista al Obispo Comboniano Jesús Ruiz que durante tanto tiempo ha trabajado y sigue trabajando con los LMC (ahora Obispo en República Centroafricana en la diócesis de nuestra comunidad internacional de Mongoumba).

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EL COMBONIANO JESÚS RUIZ, NOMBRADO OBISPO DE MBAIKI EN REPÚBLICA CENTROAFRICANA

El que fue asesor comboniano de los LMC de España y actual obispo auxiliar de Bangassou, mons. Jesús Ruiz Molina,  ha sido nombrado por obispo de la diócesis de Mbaiki también en República Centroafricana. En etsa diócesis se encuentra la misión de Mongoumba en la que los LMC llevan trabajando más de 20 años. Compartimos la entrevista que le realizaron hace unos días en la revista Burgos inmigra y le deseamos todo tipo de bendiciones en esta nueva tarea misionera que le ha sido encomendada.

¿Cuál es la situación actual de la República Centroafrica na?

Con una población de 5 millones de habitantes de los cuales el 86% son cristianos y animistas, y el 14% musulmanes, la República Centroafricana está catalogada como uno de los tres últimos países del mundo en índice de desarrollo. Hace ocho años y medio un grupo armado de tinte musulmán, la Seleka, dio un golpe de Estado e instauraron un clima de terror y muerte. Para contrarrestar esta agresión surgió otro grupo armado no musulmán, los Antibalaka, que crearon más violencia y odio dividiendo el país en dos. Desde entonces el país está bajo las garras de quince grupos armados que buscan llevarse los ricos yacimientos de oro, diamante, uranio, petróleo, madera… del país. Muchos de estos guerrilleros son mercenarios a sueldo que vienen de los países limítrofes. El gobierno apenas si controla el 20% del país, y los grupos armados el 80%.

Desde el golpe de Estado de 2013 estamos bajo tutela de la ONU, con 12.000 cascos azules que no consiguen desarmar a los grupos violentos ni instaurar la paz. Sin apenas ejército, tenemos un gobierno fantasma, sin fuerza para gobernar. El conflicto se ha internacionalizado con la llegada de los mercenarios rusos que con mano dura han salvado al gobierno de otro golpe de Estado a finales del año pasado. Muchos países de Europa, de Medio Oriente y China buscan por todos los medios apropiarse los golosos recursos minerales del país.

¿Cómo os está afectando esta pandemia sanitaria?

El país no tiene ningún sistema sanitario, pero las estadísticas oficiales hablan de 5.000 casos detectados y unos 70 fallecidos de Covid. El Covid-19 no es noticia en la República Centroafricana. Hay otras muchas pandemias que sí son objeto de preocupación: la guerra, la extrema pobreza, el Sida, la tuberculosis, el paludismo, etc. La guerra y el Covid han impedido el año pasado la vacunación contra el sarampión en muchas regiones del país, causando miles de muertes de niños.

Nadie lleva mascarilla en la calle, ni mantiene las medidas de precaución. El Covid no ha hecho más que empeorar la pésima situación socio-sanitaria del país pues occidente se ha centrado sobre la pandemia y ha olvidado a estos pueblos del sur.

Eres responsable de migraciones y refugiados en la Conferencia Episcopal Centroafricana. 

¿Cómo viven las personas afectadas por esta situación?

Uno de cada tres centroafricanos está desplazado o refugiado. El país cuenta con 5 millones de habitantes, de los cuales un millón y medio viven desplazados de sus pueblos pues los grupos armados quemaron sus casas y ejercen la violencia. La mitad de estos desplazados se refugiaron en los países vecinos (Chad, Camerún, R. Congo). Muchos viven a la buena de Dios en campos de refugiados de fortuna donde los organismos oficiales de vez en cuando llevan un poco de comida o de sanidad. El resto de los desplazados viven a la intemperie, huyendo por los bosques, de pueblo en pueblo. Cada parroquia del país ha albergado a miles de refugiados en su recinto. La situación es realmente alarmante. Las escuelas fueron cerradas y muchas de ellas quemadas, los centros de salud saboteados. La única ley es el kalasnikov y la fuerza de los grupos armados. Según la ONU, más de la mitad de la población centroafricana necesita una ayuda humanitaria para sobrevivir.

¿Qué mensajes trasmitirías a los lectores de Burgos Inmigra en estos momentos?

Hay que cambiar el enfoque narcisista que coloca Europa en el centro de todo. El 95% de los emigrantes en África están rodando sin rumbo por el continente africano; solo un 5% consigue llamar a las puertas de occidente. La mayoría de los conflictos que causan refugiados en África están provocados desde la avaricia de las potencias internacionales.

El Covid no ha hecho sino agrandar la fosa que separa Occidente de África; es como si todas las otras pandemias de África no existieran. En un mundo injusto e insolidario no hay comida, ni paz, ni medicamentos para los pobres; tampoco habrá vacuna del Covid para los africanos. Como dice el papa: estamos todos en la misma barca y, o nos salvamos todos juntos o quizás moriremos juntos fruto de nuestro egoísmo.

Fuente: Revista BurgosInmigra, nº 62 – Abril/2021


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Mensaje de Pascua consejo General MCCJ

Entonces las hermanas enviaron a decirle:
“Señor, he aquí el que amas está enfermo”
Jesús dijo: “Esta enfermedad no conducirá a la muerte,
sino que es para gloria de Dios, para que por ella el Hijo de Dios puede ser glorificado “.
“Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque muera, vivirá …”.
¿Cree usted esto? “Sí, oh Señor, creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el
que viene al mundo”.
(Jn 11, 3.4.25-27)

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Nuestro mundo atraviesa un período muy difícil debido a la pandemia de Covid 19, que sigue causando tanto sufrimiento, miles de personas enfermas y muertes. Varias poblaciones están sufriendo no solo por el Covid-19, sino también por la guerra, la inestabilidad, el desplazamiento, la migración de riesgo, el problema climático y los problemas económicos. Pensando en la pandemia, recordamos aquí a muchos de nuestros hermanos y hermanas que vivieron esta experiencia de muerte y resurrección y están en la gloria del Resucitado. En esta situación de dolor, sufrimiento y muerte, donde el Cristo del Viernes Santo sigue siendo crucificado y muerto en las personas que sufren las consecuencias de esta pandemia, no es tan fácil encontrar palabras de aliento, de alegría, de vida. , en última instancia, de la resurrección.

Pero, precisamente porque somos cristianos, discípulos misioneros del Señor, en esta Pascua se nos invita a depositar nuestra confianza y nuestra esperanza en Él, Señor de la Vida, que vivió el sufrimiento, el dolor y la humillación hasta morir en la cruz. , para ser resucitado por el Padre. Por eso, sus palabras a Marta ante la enfermedad de su hermano Lázaro son más apropiadas que nunca para nosotros y para toda la humanidad en este momento: ” Yo soy la resurrección y la vida, el que cree en mí, aunque sea muere, todo el que vive y cree en mí vivirá, no morirá para siempre ”.

La fe en la resurrección y la esperanza que Él nos ha traído son el regalo más grande y hermoso que podemos anunciar y ofrecer a cada persona. No nos cansemos nunca de repetir, por tanto, a todos y cada uno: ¡Cristo ha resucitado! Animados por esta certeza, llevamos este anuncio en cada comunidad, en cada hogar, en cada familia, en cada lugar donde la gente más sufre. Como dice el Papa Francisco: “ Intentemos, si podemos, aprovechar al máximo este tiempo: somos generosos; ayudamos a los necesitados en nuestra vecindad; buscamos a las personas más solitarias, quizás por teléfono o redes sociales; roguemos al Señor por los que son probados en el mundo. Incluso si estamos aislados, el pensamiento y el espíritu pueden llegar lejos con la creatividad del amor. Esto es lo que necesitamos hoy: la creatividad del amor “(Video mensaje del Papa Francisco para la Semana Santa 2020).

Es la misión de la compasión que como misioneros estamos llamados a anunciar, la cercanía de Dios a su pueblo, su ternura y su amor. Como Jesús, que curó a tantos enfermos, hoy somos sus herramientas para curar el sufrimiento, la indiferencia, el egoísmo y la distancia que genera esta enfermedad. Es la misión del encuentro la que crea un espacio de acogida, de fraternidad, que genera vida y vida en abundancia para todos. Somos, por tanto, misioneros de la esperanza y la alegría en el contexto actual para recordar proféticamente a todos que ” no podemos avanzar cada uno por su cuenta, sino solo juntos”.“(Homilía del Papa Francisco, 27/03/2020). Es una nueva forma de ser y de estar en el mundo: no un simple regreso al pasado que conocemos, sino un desafío con creatividad y sabiduría.

Sólo enfrentándonos a la cruz podemos encontrar la esperanza y vivir resucitados, como nos enseña San Daniel Comboni : ¿Es posible que el corazón de un verdadero apóstol pueda romperse y dejarse intimidar por todos estos obstáculos y dificultades extraordinarias? No, esto no es posible, ¡nunca! Solo en la cruz está el triunfo. (S 5646). Es el triunfo del Resucitado. En Jesús resucitado, la vida ha vencido a la muerte. Es la esperanza de un mejor momento. Es una esperanza que nunca defrauda.

¡Con estos sentimientos de alegría queremos desearnos mutuamente y desearos una Santa Pascua de Resurrección!
Roma, 19 de marzo de 2021
El Consejo General MCCJ