Buenas noticias. Domingo 27 T.O. 04/10/2026

Mateo 21,33-43

Arrendará la viña a otros labradores

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo: «Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: «Tendrán respeto a mi hijo.» Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: «Éste es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia.» Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?» Le contestaron: «Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos.» Y Jesús les dice: «¿No habéis leído nunca en la Escritura: «La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente»? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.»

EL PELIGRO DE AHOGAR LA VOZ DE LOS PROFETAS

Cuando el año 70 las tropas romanas destruyeron Jerusalén y el pueblo judío desapareció como nación, los cristianos hicieron una lectura terrible de este trágico hecho. Israel, aquel pueblo tan querido por Dios, no ha sabido responder a sus llamadas. Sus dirigentes religiosos han ido matando a los profetas enviados por él; han crucificado, por último, a su propio Hijo. Ahora, Dios los abandona y permite su destrucción: Israel será sustituido por la Iglesia cristiana.

Así leían los primeros cristianos la parábola de los «viñadores homicidas», dirigida por Jesús a los sumos sacerdotes de Israel. Los labradores encargados de cuidar la «viña del Señor» van matando uno tras otro a los criados que él les envía para recoger los frutos. Por último matan también al hijo del propietario, con la intención de suprimir al heredero y quedarse con la viña. El señor no puede hacer otra cosa que darles muerte y entregar su viña a otros labradores más fieles.

Esta parábola no fue recogida por los evangelistas para alimentar el orgullo de la Iglesia, nuevo Israel, frente al pueblo judío, derrotado por Roma y dispersado por todo el mundo. La preocupación era otra: ¿le puede suceder a la Iglesia cristiana lo mismo que le sucedió al antiguo Israel? ¿Puede defraudar las expectativas de Dios? Y si la Iglesia no produce los frutos que él espera, ¿qué caminos seguirá Dios para llevar a cabo sus planes de salvación?

El peligro siempre es el mismo. Israel se sentía seguro: tenían las Escrituras Sagradas; poseían el templo; se celebraba escrupulosamente el culto; se predicaba la Ley; se defendían las instituciones. No parecía necesario nada nuevo. Bastaba conservarlo todo en orden. Es lo más peligroso que le puede suceder a una religión: que se ahogue la voz de los profetas y que los sacerdotes, sintiéndose los dueños de la «viña del señor», quieran administrarla como propiedad suya.

Es también nuestro peligro. Pensar que la fidelidad de la Iglesia está garantizada por pertenecer a la Nueva Alianza. Sentirnos seguros por tener a Cristo en propiedad. Sin embargo, Dios no es propiedad de nadie. Su viña le pertenece solo a él. Y si la Iglesia no produce los frutos que él espera, Dios seguirá abriendo nuevos caminos de salvación.

José Antonio Pagola

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Revistas Mundo Negro y Aguiluchos. Octubre 2026

Con el número de este mes, la revista Mundo Negro publica un amplio dossier sobre la celebración del 𝐃𝐎𝐌𝐔𝐍𝐃, que tiene lugar el tercer domingo de octubre.

Este dossier acerca a los lectores a la realidad de la misión y de quienes entregan su vida al servicio del Evangelio, recordando que la misión es una tarea compartida por toda la Iglesia. Sus páginas invitan también a conocer mejor las situaciones y desafíos que viven los pueblos de África, así como los signos de esperanza que nacen del compromiso, la fe y la solidaridad.

Con este número, la revista quiere renovar su invitación a vivir la misión como camino de encuentro, fraternidad y servicio, acompañando a quienes anuncian el Evangelio y trabajan por la dignidad de las personas, especialmente de los más vulnerables.

Además del DOMUND como tema central, el número incluye artículos de actualidad, sociedad, Iglesia, misión y desarrollo, cultura y pensamiento, junto con las secciones fijas habituales.

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Octubre misionero 2026

Comienza octubre, y con él llega uno de los meses más especiales para toda la Iglesia: el Mes Misionero. Este año lo vivimos con una alegría particular, porque en 2026 el DOMUND cumple 100 años.

Cien años de una obra que ha unido a millones de corazones en todo el mundo bajo un mismo latido: el deseo de que el Evangelio llegue a cada rincón de la Tierra.

100 años contigo

Contigo, que cada año haces un gesto de generosidad y te haces partícipe de la misión. Contigo, que abres tu corazón hasta los confines de la Tierra, aunque nunca hayas pisado esas fronteras. La misión también se hace desde casa, desde la oración, desde la ofrenda, desde la mirada puesta en quienes están lejos.

100 años por ellos

Por los miles de hombres y mujeres que viven en los territorios de misión, y que gracias al DOMUND han podido recibir la Buena Noticia. Comunidades enteras, escuelas, hospitales, catequistas, misioneros y misioneras que sostienen su labor gracias a esta cadena de solidaridad que no se ha roto en un siglo.

100 años para Él

Para Cristo, el primer misionero, que quiso que todos los hombres se salven y que, para lograrlo, cuenta con cada uno de nosotros, los bautizados. La misión no es una tarea de unos pocos: es la vocación de todo bautizado, y el DOMUND nos lo recuerda cada octubre.

Como Laicos Misioneros Combonianos, nos unimos a esta celebración centenaria renovando nuestro compromiso: seguir siendo, allí donde estemos, testigos y servidores de la misión.

Seguimos Caminando

Con alegría les compartimos que acabamos de cumplir 6 meses en Brasil, ha sido un desafío reincorporarnos y adecuarnos nuevamente. Gracias a Dios iniciamos con varias actividades y trabajos, ya que siempre es oportuna la mano que se coloca a disposición.

Estamos trabajando a nivel pastoral con dos comunidades, tratando de animarlas para que vayan creciendo poco a poco y a que sigan más personas comprometiéndose con el trabajo. También apoyando en la pastoral carcelaria, con los ministros de la palabra, con catequesis de catecumenado entre otras. 

Hemos hecho varias actividades, con matrimonios en la pastoral familiar, catequizando novios que van a casarse y participando en una jornada de evangelización y concientización con el tema BETS, esa sensibilización descubrió muchos casos de abuso de apuestas en el sector y deja la pregunta ¿Qué debemos hacer como cristianos para prevenir esto en nuestra sociedad?

También hemos caminado en la búsqueda y ejecución de proyectos que pueda ayudar al desarrollo de los niños, jóvenes y adultos de la región, con alegría iniciamos varios cursos de idiomas en la Casa Comboniana, curso de inglés, español y francés, asimismo en la asociación de Ype Amarelo. Nos anima ver que hay jóvenes y adultos interesados en tener nuevos conocimientos y herramientas, que les puedan ayudar para conseguir mejores oportunidades de empleo y cumplir sueños al mismo tiempo.

Seguimos con el grupo de formación y terapia para mujeres, enfocado en la evangelización, temas de auto ayuda y manualidades. Esperamos poder iniciar los cursos de dibujo, pintura y charlas mensuales que informen y sensibilicen sobre el uso de drogas y la violencia contra la mujer.

Las periferias siempre hablan de una marginalización que cambia de objetivo con el tiempo, un olvido que llega a las nuevas generaciones, hoy especialmente en el área de la educación y unidad en la familia.

Pedimos sus oraciones para que podamos hacer la voluntad de Dios, ayudar a quien está necesitando del consuelo en medio de tanta tristeza e incertidumbre.

Que San Daniel Comboni siga intercediendo por el trabajo misionero que todos los LMC hacemos como una gran comunidad y que todo sea para la Gloria de Dios y la salvación de las almas.

Un abrazo fraterno.

Alejandro y Ana Cris

LMC de Guatemala en Brasil 

Jornada de Reflexión y Animación Misionera de la Archidiócesis de Mérida-Badajoz

El pasado 19 de septiembre tuvo lugar en Plasencia una Jornada de Reflexión y Animación Misionera  de animadores misioneros y voluntarios de las Delegaciones de Misiones de Extremadura, como preparación al Domund de este año.

Fue un día de encuentro en el que, además de presentar la campaña del Domund y profundizar en el mensaje del papa León XIV para esta edición, «Uno en Cristo, unidos en la misión», tuvimos una mesa redonda de testimonios misioneros en la que participó nuestra compañera Tere Monzón, compartiendo su experiencia de misión en República Centroafricana.

Con su testimonio, Tere nos acercó a la realidad del pueblo pigmeo, con el que ha trabajado los últimos años, y a la importancia de acompañarles desde el respeto y la cercanía.

La jornada, en la que también se presentó la web domund100.es por los 100 años del Domund, terminó con la Eucaristía de clausura, poniendo el broche final a un día lleno de entusiasmo misionero y de fe compartida.