LMC España

Laicos Misioneros Combonianos y ONGD AMANI


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III Encuentro Africano Anchilo 2017

Saludos desde Mozambique.

Ayer 24 de julio hemos inaugurado el III Encuentro Continental Africano LMC en Anchilo, Mozambique.

Hemos venido de todo el continente para reunirnos como Familia Comboniana para discutir y colaborar en nuestra vocación misionera, nuestras experiencias y nuestras dificultades siguiendo los pasos de nuestro fundador San Daniel Comboni.

Pedimos sus oraciones  para que el Espíritu nos guíe en este tiempo de comunidad y reflexión.


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Nueva Experiencia en Brasil

LMC Brasil¡Llegamos! ¡El día 03 de julio pusimos los pies en Piquiá!
Fuimos recibidos en el aeropuerto de Emperatriz por el LMC Xoán Carlos, que nos trajo en coche hasta Açailândia.
Después de un viaje de poco más de una hora, llegamos a la casa donde nos quedaremos, que ya había sido preparada con el apoyo de la comunidad local.
A las 19 horas algunos líderes de la comunidad, los combonianos, Xoán Carlos y su esposa Dida vinieron a casa trayendo algo para una bonita cena compartida con la que nos acogieron. Tuvimos tiempo para presentarnos cada uno, para dialogar y compartir, en un clima relajado y animado.
Al día siguiente almorzamos en los combonianos junto con el equipo de apoyo socio-jurídico a los habitantes de la comunidad de Piquiá de Baixo, que están en proceso de reasentamiento.
Y así, poco a poco, nos vamos acercando, conociendo la realidad y las personas, para integrarnos en este camino común, en la construcción del Reino.
¡Contamos con las oraciones de todos y todas!

LMC Brasil

Flávio y Liliana


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Bienvenidos a casa

La semana pasada regresaba a España Carmen Aranda después de tres años de servicio misionero en la misión de Gulu (Uganda). Junto a ella se encontraban sus dos hijos Ochen y Opio.  Atrás han quedado muchas experiencias vividas junto a los niños del orfanato de St. Jude, sus familias y cómo no, con la comunidad LMC que en todo momento ha sido un pilar fuerte en todo este tiempo.

Gracias Carmen por tu entrega y valentía y BIENVENIDA a casa.


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Domingo 16 T.O. (A) 23 de julio de 2017

Mateo 13,24-43
En aquel tiempo, Jesús propuso otra parábola a la gente: “El reino de los cielos se parece a un hombre que sembró buena semilla en su campo; pero, mientras la gente dormía, su enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo y se marchó. Cuando empezaba a verdear y se formaba la espiga apareció también la cizaña. Entonces fueron los criados a decirle al amo: “Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde sale la cizaña?” Él les dijo: “Un enemigo lo ha hecho.” Los criados le preguntaron: “¿Quieres que vayamos a arrancarla?” Pero él les respondió: “No, que, al arrancar la cizaña, podríais arrancar también el trigo. Dejadlos crecer juntos hasta la siega y, cuando llegue la siega, diré a los segadores: ‘Arrancad primero la cizaña y atadla en gavillas para quemarla, y el trigo almacenadlo en mi granero.’
[Les propuso esta otra parábola: “El reino de los cielos se parece a un grano de mostaza que uno siembra en su huerta; aunque es la más pequeña de las semillas, cuando crece es más alta que las hortalizas; se hace un arbusto más alto que las hortalizas, y vienen los pájaros a anidar en sus ramas.”
Les dijo otra parábola: “El reino de los cielos se parece a la levadura; una mujer la amasa con tres medidas de harina, y basta para que todo fermente.”
Jesús expuso todo esto a la gente en parábolas y sin parábolas no les exponía nada. Así se cumplió el oráculo del profeta: “Abriré mi boca diciendo parábolas, anunciaré lo secreto desde la fundación del mundo.” Luego dejó a la gente y se fue a casa. Los discípulos se le acercaron a decirle: “Acláranos la parábola de la cizaña en el campo.” Él les contestó: “El que siembra la buena semilla es el Hijo del hombre; el campo es el mundo; la buena semilla son los ciudadanos del reino; la cizaña son los partidarios del Maligno; el enemigo que la siembra es el diablo; la cosecha es el fin del tiempo, y los segadores los ángeles. Lo mismo que se arranca la cizaña y se quema, así será al fin del tiempo: el Hijo del hombre enviará a sus ángeles, y arrancarán de su reino a todos los corruptores y malvados y los arrojarán al horno encendido; allí será el llanto y el rechinar de dientes. Entonces los justos brillarán como el sol en el reino de su Padre. El que tenga oídos, que oiga.”]

 

 

LA IMPORTANCIA DE LO PEQUEÑO

Al cristianismo le ha hecho mucho daño a lo largo de los siglos el triunfalismo, la sed de poder y el afán de imponerse a sus adversarios. Todavía hay cristianos que añoran una Iglesia poderosa que llene los templos, conquiste las calles e imponga su religión a la sociedad entera.

Hemos de volver a leer dos pequeñas parábolas en las que Jesús deja claro que la tarea de sus seguidores no es construir una religión poderosa, sino ponerse al servicio del proyecto humanizador del Padre -el reino de Dios- sembrando pequeñas «semillas» de Evangelio e introduciéndolo en la sociedad como pequeño «fermento» de una vida humana.

La primera parábola habla de un grano de mostaza que se siembra en la huerta. ¿Qué tiene de especial esta semilla? Que es la más pequeña de todas, pero, cuando crece, se convierte en un arbusto mayor que las hortalizas. El proyecto del Padre tiene unos comienzos muy humildes, pero su fuerza transformadora no la podemos ahora ni imaginar.

La actividad de Jesús en Galilea sembrando gestos de bondad y de justicia no es nada grandioso ni espectacular: ni en Roma ni en el Templo de Jerusalén son conscientes de lo que está sucediendo. El trabajo que realizamos hoy sus seguidores parece insignificante: los centros de poder lo ignoran.

Incluso los mismos cristianos podemos pensar que es inútil trabajar por un mundo mejor: el ser humano vuelve una y otra vez a cometer los mismos horrores de siempre. No somos capaces de captar el lento crecimiento del reino de Dios.

La segunda parábola habla de una mujer que introduce un poco de levadura en una masa grande de harina. Sin que nadie sepa cómo, la levadura va trabajando silenciosamente la masa hasta fermentarla por completo.

Así sucede con el proyecto humanizador de Dios. Una vez que es introducido en el mundo va transformando calladamente la historia humana. Dios no actúa imponiéndose desde fuera. Humaniza el mundo atrayendo las conciencias de sus hijos hacia una vida más digna, justa y fraterna.

Hemos de confiar en Jesús. El reino de Dios siempre es algo humilde y pequeño en sus comienzos, pero Dios está ya trabajando entre nosotros promoviendo la solidaridad, el deseo de verdad y de justicia, el anhelo de un mundo más dichoso. Hemos de colaborar con él siguiendo a Jesús.

Una Iglesia menos poderosa, más desprovista de privilegios, más pobre y más cercana a los pobres siempre será una Iglesia más libre para sembrar semillas de Evangelio y más humilde para vivir en medio de la gente como fermento de una vida más digna y fraterna.

José Antonio Pagola

 

 


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En camino hacia Perú

Evaluando la marcha de la comunidad

Después de dos meses de caminar juntos, la Comunidad LiSaNgA se dispersó con la vuelta de Paula y Neuza a Portugal para estar con sus familias y amigos antes de partir para Arequipa (Perú). Antes de volver a Portugal tuvimos la oportunidad de celebrar juntos, como Familia Comboniana, el gran regalo que ha supuesto para nosotros contar con su presencia en este tiempo de Formación.

 

A lo largo de este mes de julio también celebrarán con su gente sus respectivas misas de envío.

El pasado domingo 16 le tocó el turno a Neuza en su parroquia en Viseu, y David y yo pudimos venir a vivirla con ella. Fueron muchas horas de coche, pero que hicimos gustosos para compartir un momento tan especial con ella y poner rostro a sus seres queridos.

La misa de envío fue emocionante y bonita. Como siempre en todo lo comboniano, los colores y alegría no faltaban en el altar. El obispo de Viseu D. Ilídio ofició la misa y concelebraron su párroco, el provincial de los Combonianos P.José Vieira y el superior de la casa de los Combonianos en Viseu P. Francisco Medeiros. La iglesia poco a poco se fue llenando de gente y LMCs que vinieron de diferentes lugares de Portugal.

Neuza estuvo radiante y disfrutando cada instante. Providencialmente el evangelio del día fue la parábola del sembrador y el obispo la relacionó lindamente con la vida misionera y los retos que ésta plantea, siempre con un sonrisa para Neuza y alabando su valentía.

“Ve hermana mía. Allí en tierras distantes anunciarás a Jesús y servirás a los pobres. Hablarás con quien nunca anduvo o no andará más contigo. […]Ofrecerás con gratuidad el testimonio de tu fe, de tu esperanza y de tu amor. […] Misión es siempre ir a Galilea, a las Galileas de todos los continentes. […] El Señor te escogió, te consagra y te envía. ¡Ve, yo te envío!” (Extracto de la Bendición de Envío)

Después de celebrar, los portugueses también como nosotros los españoles, gustan de compartir la mesa y la mesa que su familia nos preparó fue un autentico lujo. Así continuamos celebrando el resto del día en un finca preciosa y saboreando todo lo que la familia de Neuza había preparado con gusto y cariño para un día tan especial.

Desde aquí agradezco de nuevo toda su generosidad y  su maravillosa acogida. Fue un día precioso que siempre recordaré.

Aitana Sevilla Pascual. LMC

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