Campaña de Manos Unidas 2026

Un año más Manos Unidas, organización de la Iglesia española que se encarga de recoger fondos para ayudar en todo el mundo, ha lanzado su campaña contra el hambre. Con el lema Declara la guerra al hambre ha invitado a combatir las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad y la injusticia.

Por nuestra parte seguimos colaborando como voluntarios en la campaña, ayudando a sensibilizar sobre estas realidades.

Nuestro papel es sencillo, dar testimonio de nuestra viada misionera y explicar de primera mano algunos de los proyectos que en misión hemos visto financiados por Manos Unidas. No es una entidad cualquiera sino la manera en la que la Iglesia española se vuelca con las realidades de países empobrecidos y colabora. La mayoría de sus fondos provienen de esta campaña que se realiza por las parroquias de toda España cada segundo domingo de febrero y es momento de dar cuenta de ella a todas las personas que ofrecen su ayuda cada año.

Este año hemos tenido la oportunidad de asistir a varias parroquias. Muchas veces lo que hacemos es asistir a las misas del fin de semana y compartir al final de la eucaristía o tras la homilía nuestra experiencia de misión y de las realidades de diferentes países donde hemos estado como misioneros.

Es muy bonito ver como en algunas parroquias, como la de la Encarnación en Bormujos (Sevilla), toda la comunidad se vuelca en la campaña, catequistas, niños y jóvenes trabajan durante la semana y ayudan a concienciar a la comunidad, voluntarias y voluntarios organizan el mercadillo solidario o actividades como la cena de hambre.

También en la parroquia del Cerro, la parroquia de la Ascensión o la de los Ángeles en Sevilla Este las voluntarias de Manos Unidas y los párrocos preparan con cariño las misas de ese fin de semana. En la última tuvimos no solo la oportunidad de compartir alguna eucaristía sino de dar nuestro testimonio con el grupo de catequesis de adultos. Una hora donde poder profundizar en estas realidades y poder compartir fotos y una compresión más profunda de las causas de estas situaciones y de la lucha que desde estos países hacen para salir adelante. En realidad, nuestra ayuda como misioneros o el apoyo a determinados proyectos de Manos Unidas no es sino un apoyo a la labor, el trabajo y sacrificio que las comunidades llevan adelante. Estas comunidades son las verdaderas protagonistas y las que nos enseñan tanto sobre resistencia, sobre no perder la esperanza, sobre ser creativos cuando son pocos los recursos que uno tiene. Son tantas cosas las que aprendemos de ellos que también es de justicia compartirlas en estos momentos a nuestras comunidades de origen.

Esperamos que esta fe y energía que ellos muestran también revitalice a nuestras comunidades en España y seamos capaces de colaborar en la construcción de un mundo más justo para todos.

Saludos Alberto y Maricarmen.

Buenas noticias. 6º Domingo T.O. 15/02/2026

Mateo 5,17-37

Se dijo a los antiguos, pero yo os digo

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: [«No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos.] Os lo aseguro: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.

Habéis oído que se dijo a los antiguos: «No matarás», y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. [Y si uno llama a su hermano «imbécil», tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama «renegado», merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, procura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto.]

Habéis oído el mandamiento «no cometerás adulterio». Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. [Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: «El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio.» Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio.]

Habéis oído que se dijo a los antiguos: «No jurarás en falso» y «Cumplirás tus votos al Señor». Pues yo os digo que no juréis en absoluto: [ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo.] A vosotros os basta decir «si» o «no». Lo que pasa de ahí viene del Maligno.»

IMPORTANCIA SOCIAL DEL PERDÓN

No es fácil escuchar la llamada de Jesús al perdón ni sacar todas las implicaciones que puede tener el aceptar que un hombre es más humano cuando perdona que cuando se venga.

Sin duda hay que entender bien el pensamiento de Jesús. Perdonar no significa ignorar las injusticias cometidas, ni aceptarlas de manera pasiva o indiferente. Al contrario, si uno perdona es precisamente para destruir, de alguna manera, la espiral del mal, y para ayudar al otro a rehabilitarse y actuar de manera diferente en el futuro.

En la dinámica del perdón hay un esfuerzo por superar el mal con el bien. El perdón es un gesto que cambia cualitativamente las relaciones entre las personas y busca plantearse la convivencia futura de manera nueva. Por eso el perdón no ha de ser solo una exigencia individual, sino que debería tener una traducción social.

La sociedad no debe dejar abandonado a ningún hombre, ni siquiera al culpable. Toda persona tiene derecho a ser amada. No podemos aceptar que la represión penal solo «devuelva mal por mal» al encarcelado, hundiéndolo en su delito, degradando su existencia e impidiendo su verdadera rehabilitación.

El gran jurista G. Radbruch entiende que el castigo como imposición del mal por el mal ha de ir desapareciendo para convertirse, en lo posible, en «estímulo para saldar el mal con el bien, único modo en que puede ejercerse en la tierra una justicia que no empeora a esta, sino que la transforma en un mundo mejor».

No existe justificación alguna para actuar de manera vejatoria o injusta con ningún encarcelado, sea delincuente común o político. Nunca avanzaremos hacia una sociedad más humana si no abandonamos posturas de represalia, odio y venganza.

Por eso es también una equivocación incitar a la gente a la revancha. El grito de «el pueblo no perdonará» es, por desgracia, comprensible, pero no es el camino acertado para enseñarle a construir un futuro más humano.

El rechazo del perdón es un grito que, como creyentes, no podemos suscribir nunca, porque, en definitiva, es un rechazo de la fraternidad querida por Aquel que nos perdona a todos.

José Antonio Pagola

A la escucha de Comboni. Febrero 2026

En la misión a veces nos enfrentamos a desafíos y momentos de incertidumbre. Pero Comboni nos recuerda algo vital: cuando confiamos en Dios, Él nunca nos deja. ¡Siempre está con nosotros!

Que nuestra fe sea firme y nos impulse a seguir adelante, llevando el amor de Dios a cada rincón del mundo. No importa la cruz que llevemos, porque el amor por Dios transforma todo en victoria, nos da fuerza y nos conduce a la vida eterna.

¡Sigamos siendo luz y esperanza donde más se necesita!

Revistas Mundo Negro y Aguiluchos. Febrero 2026

En este mes de febrero, en el que Manos Unidas nos recuerda que el hambre sigue siendo uno de los principales problemas de nuestro mundo, la revista Mundo Negro se suma a esta campaña presentando un proyecto concreto en el que la ayuda de Manos Unidas se traduce en más vida y desarrollo.

En esta ocasión, nos acercamos hasta la República Centroafricana para conocer el internado Sainte Monique, gestionado por las Dominicas Misioneras de África en Mbata. Se trata de un espacio educativo en el que 170 chicas, de entre 6 y 16 años, reciben formación para labrarse un futuro mejor y convertirse en agentes activos del desarrollo de su país.

En África muchas realidades están mejorando: hay avances, transformaciones y una creatividad artística cada vez más visible. Además, el ejemplo de millones de personas que demuestran una extraordinaria fuerza vital es una fuente de esperanza para un futuro mejor. Mundo Negro apuesta por comunicar estas realidades positivas, pero, como recuerda Manos Unidas, el hambre sigue presente en África y no tendría por qué ser así. El continente cuenta con los recursos, la solidaridad y los alimentos necesarios para erradicarla.

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XII Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata de Personas: La paz comienza con la dignidad

Cada año, el 8 de febrero, comunidades de todo el mundo se unen en oración, reflexión y acción con motivo de la Jornada Mundial de Oración y Reflexión Contra la Trata de Personas.

Este día coincide con la memoria litúrgica de Santa Josefina Bakhita, una religiosa sudanesa que fue secuestrada y esclavizada cuando era niña y que más tarde se convirtió en el símbolo universal del compromiso de la Iglesia para poner fin a la trata de personas.

El tema de la 12ª edición, “La paz comienza con la dignidad: Un llamamiento mundial para poner fin a la trata de personas”, está inspirado en el poderoso recordatorio del Papa León XIV de que la verdadera paz es suave y humilde, nace del amor y se sostiene allí donde se respeta la dignidad humana.

La trata de personas es una herida mundial que niega la dignidad humana y destruye la paz de las comunidades en todas partes.

Este año renovamos nuestro llamado a defender la dignidad y la libertad de toda persona, especialmente de mujeres, niños, migrantes y de todos aquellos que se encuentran en mayor riesgo de explotación.

En esta edición compartimos una Guía para la Vigilia de Oración como recurso para que prepares un momento de oración el 8 de febrero. Te invitamos a utilizar y adaptar la guía de la manera que mejor se adapte a tu comunidad local, ya sea en una parroquia, escuela, espacio comunitario o en casa

Guía Vigilia de oración

También te invitamos a visitar el sitio web oficial, donde encontrarás materiales promocionales descargables que pueden utilizarse y compartirse en tu página web, redes sociales, boletines o tablones de anuncios, lo que ayudará a crear conciencia y fomentar la participación.