4ª Semana Octubre Misionero: Caridad

En esta última semana del Octubre Misionero, ponemos la mirada en la caridad, el corazón de toda misión.

Como misioneros, no sólo anunciamos el Evangelio con palabras sino que lo hacemos también con gestos sencillos y silenciosos, sirviendo a los más pobres, con el cuidado de los enfermos, la educación de los pequeños, y con el pan compartido con quien tiene hambre.

Con nuestra oración y nuestra colaboración económica, hacemos posible que los misioneros puedan seguir sosteniendo escuelas, hospitales, comedores y comunidades en los lugares más necesitados. Cada aportación, por pequeña que parezca, es una forma de estar presentes allí donde no podemos llegar.

Por eso, esta semana rezamos por todos los misioneros/as, para que el Señor sostenga su servicio a los más necesitados.

3ª Semana Octubre Misionero: Formación

Continuamos este Octubre Misionero dedicando la tercera semana a algo que prepara y fortalece toda misión: la formación.

Formarnos es disponer el corazón y la mente para el envío, dejarnos enseñar por Dios y por la comunidad, y crecer en la capacidad de anunciar el Evangelio con claridad, humildad y alegría. La misión necesita entrega, pero también preparación.

Esta semana, hagamos un espacio especial para crecer en conocimiento, en fe y en espíritu misionero, y para orar por quienes se están preparando para ser enviados.

2ª Semana Octubre Misionero: Ser testigos

En esta 2ª semana del Octubre Misionero, volvemos la mirada hacia quienes han hecho de su vida un testimonio vivo del Evangelio. Misioneros y misioneras que, a lo largo de la historia han sabido anunciar a Cristo, muchas veces sin más palabras que su entrega diaria, su cercanía a los más pobres y su alegría en medio de las dificultades. Damos gracias a Dios por sus vidas y por su fidelidad.

Por eso, esta semana queremos rezar por todos los misioneros y misioneras, para que el Señor sostenga su perseverancia y su esperanza. Y también nos hacemos una pregunta, que dejamos abierta para cada uno:

¿De qué soy testigo yo?

En el día de S. Daniel Comboni, «Pidamos al Buen Pastor que mantenga vivo en nosotros el fuego de la misión»

Mensaje del Consejo General para la fiesta de San Daniel Comboni

Queridos cohermanos:
En la solemnidad de san Daniel Comboni, volvemos a la fuente de nuestra vocación misionera y nos dejamos interpelar nuevamente por el testimonio de nuestro Fundador.

En el Evangelio elegido para la Eucaristía de la Solemnidad de San Daniel Comboni, Jesús nos dice: «Yo soy el buen pastor. El Buen Pastor da la vida por las ovejas» (Jn 10,11). En estas palabras encontramos la clave para comprender la vida de Comboni: una existencia enteramente entregada a Cristo y a la misión, sostenida por una pasión que no se apagó ante las enfermedades, las privaciones, las incomprensiones y las dificultades.

Comboni no vio en África solamente un continente que había que evangelizar, sino hombres y mujeres amados por Dios, rostros concretos con los que encontrarse y vidas a las que servir. Su corazón, conquistado por Cristo, se abrió a los sufrimientos y a las esperanzas de los demás, hasta hacer de ellos la razón de su compromiso misionero. Esta es la pasión que estamos llamados a custodiar y renovar.

No ignoramos las dificultades del presente: somos pocos, nuestras comunidades cambian, las vocaciones escasean y, a veces, el futuro se nos presenta incierto. No debemos ocultar nuestras fragilidades ni fingir que todo es fácil. Pero no podemos olvidar que «la misión es más grande que nuestras fuerzas». La misión no se fundamenta ante todo en nuestros números, nuestras capacidades o nuestros proyectos, sino en el Corazón de Cristo, el Buen Pastor, que sigue buscando, llamando y reuniendo.

Jesús nos recuerda: «Tengo otras ovejas que no son de este redil» (Jn 10,16). Son las personas que esperan una palabra de esperanza, los pobres y los excluidos, quienes viven al margen, los que se han alejado de la Iglesia y cuantos todavía no conocen la ternura del amor de Dios. Ya están en el Corazón de Cristo. ¿Estamos dispuestos a dejarnos alcanzar por sus historias y a hacer espacio a sus expectativas?

La vida de Comboni no es solamente una memoria gloriosa que hay que conservar, sino una llamada que debemos acoger. Nos invita a no resignarnos, a no dejarnos dominar por el miedo, a seguir soñando, arriesgándonos y comenzando de nuevo. No importa cuán fuertes seamos ni cuán numerosos: lo que importa es que permanezcamos disponibles para el Señor y para la misión que nos confía.

En esta fiesta, pidamos a san Daniel Comboni un corazón grande como el suyo: capaz de ver, escuchar y amar; un corazón que no se cierra ante las dificultades ni pierde la esperanza cuando los frutos tardan en llegar. Y pidamos al Buen Pastor que mantenga vivo en nosotros el fuego de la misión, para que cada uno, en su edad, situación y responsabilidad, pueda renovar con sencillez y confianza su propia disponibilidad:

«Señor, mi vida es tuya.
Toma lo que soy
y continúa, a través de mí,
haciendo conocer tu amor».

¡Feliz fiesta de san Daniel Comboni a todos!

Que nuestro Fundador interceda por nosotros y nos ayude a vivir, con renovada pasión, la gracia y la responsabilidad de la vocación misionera comboniana.

El Consejo General
Roma, 10 de octubre de 2026
Solemnidad de San Daniel Comboni,

Una mujer será la máxima responsable de los misioneros en el mundo

Sor Mary Barron
Sor Mary Barron | Vatican Media

León XIV también ha nombrado a una religiosa como máxima responsable de todos los misioneros católicos. Se trata de la religiosa irlandesa Mary Teresa Barron, a quien el Papa ha designado secretaria adjunta del dicasterio para la Evangelización, y como tal, presidenta de las Obras Misionales Pontificias.

La actual Superiora General de las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de los Apóstoles, Sor Barron, asumirá sus nuevas funciones el 4 de enero del 2027.

La religiosa es licenciada con máster en Administración de Servicios Públicos de Salud por el Institute for Public Administration de Dublín y en Desarrollo Internacional por el Kimmage Institute de Dublín, Irlanda.

De 2022 a 2025, se desempeñó como presidenta del Servicio de Documentación y Estudio sobre la Misión Mundial (SEDOS), y de 2023 a 2025, como presidenta de la Unión Internacional de Superioras Generales, con sede en Roma, Italia.

Desde 2018 es Superiora General de las Hermanas Misioneras de Nuestra Señora de los Apóstoles. Y, ahora será responsable de los cientos de miles de misioneros, laicos, sacerdotes y religiosos, que trabajan a lo lartgo del mundo llevando el Evangelio de Jesús. Que, hoy, sigue teniendo nombre de mujer.

Fuente: Religión Digital