La celebración del Día Mundial del Agua que se celebró ayer nos situa ante una de las realidades más apremienates de nuestro mundo.
Si el acceso al agua es una derecho inherente a todos los seres humanos, algo no funciona para que, en pleno siglo XXI, en el mundo todavía haya 783 millones de personas que carecen de acceso al agua y 2.500 millones que no disponen de saneamiento básico. Estas carencias provocan más de 5.000 muertes al día, en su mayoría niñas y niños.
El 2013 fue desigando por las Naciones Unidas como el «Año Internacional de la cooperación en la esfera del agua» Porque «la buena gestión y la cooperación entre los diferentes grupos de usuarios promueven el acceso al agua, la lucha contra su escasez y contribuyen a la reducción de la pobreza».
La cooperación permite un uso más eficiente y sostenible de los recursos hídricos y se traduce en beneficios mutuos y mejores condiciones de vida.
Por su parte, el manifiesto que la CONGDE, a la que pertenece Manos Unidas, señala que «una gestión adecuada del agua, su acceso suficiente y saludable garantizado son instrumentos eficaces para la construcción de la paz. Por el contrario, no disponer del recurso en cantidad y calidad suficientes para una vida digna, se convierte en catalizador de pobreza e inestabilidad social y de degradación medioambiental, que pueden derivar en relaciones generadoras de conflicto entre individuos o entre colectividades. Puedes descargar el manifiesto en el archivo adjunto.
También la Unesco hace hincapié en el papel desestabilizador que puede tener la carencia de agua y lo explica en su página web: «los problemas relacionados con el agua pueden contribuir a la inestabilidad local, lo cual, a su vez, puede desestabilizar un país o toda una región». De esta manera, aseguran «el agua contribuye a las controversias internacionales y nacionales, aun cuando las partes en juego no estén en pugna explícitamente por el agua».
El numero especial de la revista «Mundo de Ciencia», que, con el título «Cooperación y conflictos en torno al agua: claves para manejarlos», analiza este aspecto de la falta de acceso a este derecho humano esencial para la vida.
