«Un saludo a toda la familia de LMC de España y agradecer la bienvenida cordial y familiar que me habéis dado.
Desde el principio, me he sentido muy a gusto, en familia y contento con todos.
He podido ver y experimentar el buen espíritu presente entre los miembros del Movimiento y el gran deseo por vivir y trabajar por la misión bajo el carisma de Comboni, a la vez que continúa muy presente la voluntad de un mayor conocimiento de Daniel Comboni y todo su amor a los más pobres y abandonados, y deseos de crecer como familia Comboniana.
Me parece importante, también, hacer notar que todo eso se mueve en un ambiente familiar, sereno, de oración personal y comunitaria, como medio eficaz para identificarnos con Jesucristo, fuente y móvil de nuestra vida cristiana y misionera; os felicito y pido para que este estilo de vida continúe y crezca siempre.
Un fuerte abrazo»
Antonio Guirao, mccj.
«Al final de la semana de la Asamblea anual de verano, para nosotros Daniel y Loli, ha sido un acontecimiento importante; hemos pasado a formar parte de la comunidad de los laicos misioneros combonianos de España después de mucho recorrido en el mundo de la misión y de un año de discernimiento. No es que ya formamos parte de otro grupo más y una cosa menos en la que pensar… es un antes y un después en nuestras vidas. Es un agradecimiento a Dios por llamarnos a esta vocación misionera, es un compromiso sincero de dejar nuestras vidas al servicio de la misión en esta comunidad, es una llamada a dar testimonio en el día a día de que a pesar de nuestras pobrezas seguimos con alegría a Cristo y confiamos en el Señor.
Cuando volvíamos a casa finalizada la Asamblea, comentábamos en el coche: Se nos tiene que notar que somos LMC. Tenemos que mover nuestra vida por la misión…
Os pedimos hermanos que nos alentéis en esta nueva etapa de nuestra vida. Os agradecemos la apuesta por nosotros.
Unidos a Cristo misionero»
Loli y Dani

