¡Nuestro modo de vivir la misión!

Una reflexión – oración de nuestros amigos Maria Grazia y Marco Piccione, Laicos Misioneros Combonianos de Italia.

FamilywebLos Piccio (como les llamamos sus amigos) son… papá Marco (el Piccione original), mamá Maria Grazia y sus dos hijos Francesco (de cuatro años) y Samuel (de dos años y medio).

Son una familia de Laicos Misioneros Combonianos de Milán y pertenecen al grupo de los LMC de Venegono Superior (VA)

Viven en Aber (Uganda) desde agosto del 2011, dónde fueron enviados como LMC, fidei donum, de la Archidiócesis de Milán a la Diócesis de Lira (Uganda).

Maria Grazia trabaja como médica en el hospital de Aber, y Marco es educador en el orfanato Santa Clara, trabaja en escuelas y en diversas actividades en los campos social y educativo.

Francesco va a la guardería de la parroquia Santa Josefina Bakhita y Samuel es un niño ugandés que están adoptando. Vive con ellos desde que tenía 10 meses.
Su proyecto en misión es compartir su día a día – trabajo y familia- con la gente que se encuentran cada día, siendo testimonio de responsabilidad, compromiso y cercanía.

Esta reflexión y muchas más cosas podéis encontrarlas en el blog de Piccio, instrumento que utilizan para compartir sus experiencias cada semana con sus amigos italianos (y más gente) que los apoyan y hacen posible su sueño: http://picciouganda.blogspot.it/

MISIÓN ES…

Misión es… reconocer quien soy (con mi historia, mi cultura, mis habilidades) y este “ser yo” quiero compartirlo con vosotros;
Misión es… compartir una revelación que me hace feliz;
Misión es… cuando me levanto de la cama cada día para renovar el “sí” que dije (como marido, padre, educador, cristiano) y prometo hacerlo lo mejor posible;
Misión es… no esperar cambios en los otros;
Misión es… no tengo ganas pero lo hago de todas formas;
Misión es… no tengo fuerzas, pero sé que puedo tener una reserva extra;
Misión es… no tengo la capacidad, pero lo haré lo mejor posible;
Misión es… tengo miedo pero confío;
Misión es… me cuesta entenderte (y entenderTe) pero me esfuerzo;
Misión es… hacer que los profetas de todos los tiempos continúen viviendo, testimoniando todo lo que hemos aprendido de ellos;
por todo esto, la misión es… crecer desafiándonos a nosotros mismos;
por todo esto, la misión es… con todos;
por todo esto, la misión es… en todas partes;
por todo esto, la misión es… siempre.

Domingo XXXII TO(C).10 de noviembre de 2013

Lucas 20, 27-38

En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.»
Jesús les contestó: «En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección.
Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor «Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob». No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.»

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DECISIÓN DE CADA UNO

Jesús no se dedicó a hablar mucho de la vida eterna. No pretende engañar a nadie haciendo descripciones fantasiosas de la vida más allá de la muerte. Sin embargo, su vida entera despierta esperanza. Vive aliviando el sufrimiento y liberando del miedo a la gente. Contagia una confianza total en Dios. Su pasión es hacer la vida más humana y dichosa para todos, tal como la quiere el Padre de todos.

Solo cuando un grupo de saduceos se le acerca con la idea de ridiculizar la fe en la resurrección, a Jesús le brota de su corazón creyente la convicción que sostiene y alienta su vida entera: Dios “no es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos son vivos”.

Su fe es sencilla. Es verdad que nosotros lloramos a nuestros seres queridos porque, al morir, los hemos perdido aquí en la tierra, pero Jesús no puede ni imaginarse que a Dios se le vayan muriendo esos hijos suyos a los que tanto ama. No puede ser. Dios está compartiendo su vida con ellos porque los ha acogido en su amor insondable.

El rasgo más preocupante de nuestro tiempo es la crisis de esperanza. Hemos perdido el horizonte de un Futuro último y las pequeñas esperanzas de esta vida no terminan de consolarnos. Este vacío de esperanza está generando en bastantes la pérdida de confianza en la vida. Nada merece la pena. Es fácil entonces el nihilismo total.

Estos tiempos de desesperanza, ¿no nos están pidiendo a todos, creyentes y no creyentes, hacernos las preguntas más radicales que llevamos dentro? Ese Dios del que muchos dudan, al que bastantes han abandonado y por el que muchos siguen preguntando, ¿no será el fundamento último en el que podemos apoyar nuestra confianza radical en la vida? Al final de todos los caminos, en el fondo de todos nuestros anhelos, en el interior de nuestros interrogantes y luchas, ¿no estará Dios como Misterio último de la salvación que andamos buscando?

La fe se nos está quedando ahí, arrinconada en algún lugar de nuestro interior, como algo poco importante, que no merece la pena cuidar ya en estos tiempos. ¿Será así? Ciertamente no es fácil creer, y es difícil no creer. Mientras tanto, el misterio último de la vida nos está pidiendo una respuesta lúcida y responsable.

Esta respuesta es decisión de cada uno. ¿Quiero borrar de mi vida toda esperanza última más allá de la muerte como una falsa ilusión que no nos ayuda a vivir? ¿Quiero permanecer abierto al Misterio último de la existencia confiando que ahí encontraremos la respuesta, la acogida y la plenitud que andamos buscando ya desde ahora?

J.A. Pagola

Sembrar y confiar….

«El fin de semana 19 y 20 de octubre participé en las actividades de animación misionera que organiza la Delegación de misiones de Sevilla con motivo del DOMUND.

Desde la Delegación de misiones me pidieron que participase dando mi testimonio en la Misa de niños del sábado por la tarde en la parroquia de Nuestra Señora de la Fuente, en el vecino pueblo de Camas, y al día siguiente en la Misa de 12.

Para mí, cuando me invitan a dar mi testimonio es a la vez una alegría y una responsabilidad. Es una alegría poder compartir mi experiencia en Mozambique con otra gente, acercarles a aquella realidad tan diferente de la nuestra, hacerles ver que todos somos Iglesia, que todos somos hermanos, y que por tanto nos necesitamos los unos a los otros. Pero a la vez es una responsabilidad. Ya hace 11 años que volvimos de Mozambique, ¿cómo dar testimonio misionero entonces?. Debo confesaros que esto me ha parado otras veces, como si el testimonio caducase o algo así. Pero este año me alegro de haber participado y haber compartido con estas familias, no sé lo que les habrá llegado, lo que les habrá cuestionado, pero en eso consiste nuestra labor aquí, al igual que cuando estamos allí, en sembrar, claro que unas veces serán tomates y otras mandioca, según la tierra, la cultura, el agua, las herramientas…  pero sembrar, en nuestro trabajo, en nuestra vida familiar, en nuestros compromisos sociales y/o eclesiales, …. Sembrar y confiar en que después vendrá la cosecha, aunque no seamos nosotros los que la recojamos, porque no lo hacemos para nosotros, sino para juntos, cada uno desde dónde está en estos momentos,  ir construyendo el Reino de Dios».

M. Carmen Tomás

Laica Misionera Comboniana

abrazo mujeres

MÁS CERCA DE ÁFRICA: UN CONTINENTE RICO Y EXPOLIADO

Este vídeo forma parte de los materiales educativos para el curso 2013/2014 elaborados por el Grupo de Educación de REDES, para la Campaña África cuestión de vida, cuestión debida.  La segunda fase de Campaña está centrada en contribuir a que los africanos/as se beneficien de la explotación de sus recursos naturales, para mejorar su calidad de vida.

Este video pretende acercarnos a dos realidades que conviven hoy en África: la riqueza en recursos naturales y el expolio de los mismos, dando algunas posibles soluciones desde la Campaña, desde el punto de vista de responsabilidad empresarial y el consumo responsable.

Bienaventuranzas de los Santos y Santas

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Felices quienes caminan humildemente junto a su Dios y a los demás, sin más deseos ni recompensas que sus desvelos.

Felices quienes han recibido la llamada a la compasión, a la solidaridad, a la dulzura.

Felices quienes se entregan a la tarea encomendada con la convicción, la fuerza y la entrega de sus manos y su corazón.

Felices quienes se sienten cercanos a toda la humanidad, quienes no se quedan aislados en su pequeño grupo, reduciéndolo a una pequeña secta de elegidos.

Felices quienes reciben una misión, ante la contemplación de las necesidades de los demás, de su dolor, de su miseria, y se dan por entero, sin pedir nada a cambio.

Felices quienes no se sienten fundadores, ni “padres” o “madres” de nadie, sino hermanos pequeños de los más débiles y olvidados.

Felices quienes no anhelan recibir honores, ni privilegios, ni templos, ni casas de peregrinación, sino ser sencillamente ellos mismos, renunciando a cualquier tipo de riqueza.

Felices quienes no desean figurar, ni ser reconocidos, sino que su máxima dignidad es servir, adquiriendo así el sello indeleble de la fidelidad y la entrega por amor.

Miguel A. Mesa