«Pidamos por la paz en África. Especialmente en la República Centroafricana y Sudan del Sur«. Éste es el tweet que ayer publicó el Papa Francisco, en un momento especialmente duro, que ha motivado que Francia envíe un nuevo contingente militar a Centroáfrica, y que mantiene a mil musulmanes encerrados en una iglesia desde hace dos semanas, amenazadas por milicias supuestamente cristianas.
Francisco ha lanzado, además, una campaña a través de esta red social, mediante el hastag #prayforpeace, que ya se está convirtiendo en el nuevo trendin topic papal.
Todo esto se produce mientras el Gobierno de Francia ha decidido enviar 400 soldados adicionales a la República Centroafricana, con los que elevará a 2.000 el número de efectivos, a la espera que otros estados de la Unión Europea concreten su participación en la misión de paz de la ONU en el país.
La Unión Africana y Francia han desplegado por ahora unos 4.000 soldados, aunque esperan refuerzos ante su incapacidad para frenar la violencia, en momentos en que las mal llamadas «milicias cristianas» (como denunció recientemente el obispo de Bangassou, Juan José Aguirre), los anti-Balaka (anti-machete) está sembrando el terror en la minoría musulmana, revirtiendo lo ocurrido en meses pasados..
El envío de más soldados franceses a su antigua colonia ha sido anunciado después de que las organizaciones humanitarias denunciaran la inacción de los cascos azules y de que la propia ONU y la UE hayan pedido a los países más implicación. También Francia ha pedido a la comunidad internacional «mayor solidaridad».

