LMC España

Laicos Misioneros Combonianos y ONGD AMANI

Apertura del simposio para el 150º aniversario del Instituto Comboniano.

Los Misioneros Combonianos están celebrando un simposio del 26 de mayo al 1 de junio de 2017, en Roma, para celebrar el 150º aniversario de la fundación del Instituto. En el discurso inaugural, el superior general, p. Tesfaye Tadesse Gebresilasie, dio la bienvenida a todos los participantes y sugirió tres actitudes para vivir bien este evento tan significativo para toda la familia comboniana.

» …en estos días del Simposio, nos enfrentamos a algunas inspiraciones que nos pueden ayudar a vivir, espiritualmente, nuestro ser misioneros. Recomendaría tres actitudes particulares para vivir bien estos días: dar gracias a Dios por los 150 años de vida de nuestro instituto; evaluar con humildad nuestro instituto de hoy; y  partir de Cristo, de Comboni y de nuestra hermosa historia, para reanudar un Camino de renovación y revitalización.»

Día de África

Por Amparo Cuesta, miembro de AEFJN-Madrid

Celebramos el Día de África con muchas actividades: seguro que  habrá cantos, danzas,  discursos por todo el mundo para celebrar esta jornada y podremos ver ensalzados en la televisión un sinfín de rostros y coloridos que nos muestren parte de la luz y la alegría de los habitantes de ese continente tan lleno de culturas y en el que, según la ciencia, tiene su origen el hombre.

Y sin embargo ese continente se desangra en guerras civiles sin que el mundo reaccione con soluciones efectivas, y sus tierras son acaparadas por fondos de inversión, Gobiernos y compañías que están invirtiendo a gran escala con el objetivo de abastecerse de alimentos y materias primas que puedan asegurar nuestro modo de vida rico y occidental. Este fenómeno, descrito como una forma de neocolonialismo se está produciendo a gran escala, sobre todo en los países pobres o en vías de desarrollo.

Ya no hay conexión entre la producción de bienes y servicios de la economía real frente a la economía especulativa  que acentúa las desigualdades económicas. Las mercancías  ya no son un bien utilizado para la manutención de quien las produce, para él y sus familias, sino un bien que tiene su valor según cotiza en el mercado.

¿Qué importa cómo se produce? ¿Quién es el ‘actor’ de la mano de obra? Muchas veces niños desde muy corta edad. ¿Qué importa que se les arrebate a pueblos enteros lo necesario y que por ello mueran de hambre?

Todo este neocolonialismo aberrante tiene su origen en el año 2008 en el que se produjo una gran subida del precio de los alimentos, especialmente del trigo, maíz  y arroz en países en vías de desarrollo.  Ahí comenzaron guerras y motines que lograron la caída de Gobieronos como los de Madagascar o Haití.

La preocupación por conseguir alimentos para sus poblaciones creció en países  importadores como Arabia Saudí o Corea del Sur, que quieren tener acceso seguro a sus cereales. El agua es un bien escaso y millones de habitantes de nuestro planeta no tienen agua potable y en buenas condiciones para consumo humano. Tres niños de cada diez mueren por diarreas crónicas. Arabia Saudí, por ejemplo, está dejando el cultivo del trigo intensivo, que necesita abundante agua, a causa de la dificultad que tienen en conseguirla. No es pues muy irreal afirmar que que quien posea la tierra poseerá el agua  en mayor o menor cantidad. Y ahí encontramos algunas de las causas del acaparamiento de tierras que se está produciendo en muchos países.

 

André Liohn / MSF

 

África tiene, según las estadísticas de 2016 de Land Matrix, 422 transacciones abiertas de tierras que afectan a un total de  10 millones de hectáreas.  Y esto se debe a que en África la tierra aún es barata y  fácil de conseguir. Sus países guardan en sus entrañas y superficies los mayores recursos del planeta y se la mira como una fuente de recursos para el resto del mundo. Así, al acaparamiento de tierras se le unen la explotación  de los minerales con que se fabrican las altas tecnologías, la mano de obra barata y el desarrollo de la industria de los agrocarburantes, con un impacto sin medida sobre  el  habita africano, el desarrollo de sus pueblos y un daño ecológico muy visible hoy en día.

Los pueblos africanos que han guardado celosamente  las semillas  de sus cultivos de generación en generación se ven ahora invadidos por productos desconocidos que nos le dejan lugar para su plantación.  Pueblos enteros se ven obligados a desplazarse de sus tierras, dentro y fuera de sus países, donde no existen leyes para la acogida de estos desplazados, que se ven obligados a emigrar hacia Europa y el continente americano.  Cientos de ellos mueren en ese trayecto, sepultados en las aguas de Mediterráneo o, si son mujeres, y niños utilizados para la trata de personas.

Las compañías europeas parecen estar en primera fila de las adquisiciones de tierras en África para el cultivo de los agrocombustibles, con Inglaterra a la cabeza según un articulo aparecido hace unos años en The Guardian , en el que se decía que las empresas británicas lideran la compra de tierras para la polémica producción de biocombustibles que tanta agua necesita para su explotación. También son grandes inversores Malasia, China e India.

Los países mas afectados con mas de 3,2 millones de hectáreas son Mozambique -con el famoso corredor de Nacala- y Senegal. Pero el acaparamiento es también muy importante en RDC, Etiopía, Egipto, Nigeria, Sudán y todos los países de África Occidental.

La Red África, Europa, Fe y Justicia -cuyo Secretariado está en Bruselas- hace un trabajo de presión y asesoramiento a los parlamentarios europeos que denuncien esta realidad y consigan, al menos, moratorias para estas transacciones, así como la creación de leyes que regulen y protejan el acaparamiento de tierras. Esta Red,fundada por congregaciones religiosas misioneras que han trabajado de lleno en África,  tiene grupos en diferentes ciudades de Europa. Por tanto, conocen estas realidades de primera mano y son testigos vivientes del sufrimiento que este expolio causa en sus habitantes.

Día de África. Día, pues, de Derechos Humanos. Día de la Defensa de la Tierra para quien la trabaja y la posee de generación en generación. África para los africanos.

25 de mayo: Día de África

 

Domingo Ascensión del Señor. 28 de mayo de 2015

Mateo 28,16-20

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, paro algunos vacilaban. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra. Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.»


ABRIR EL HORIZONTE

Ocupados solo en el logro inmediato de un mayor bienestar y atraídos por pequeñas aspiraciones y esperanzas, corremos el riesgo de empobrecer el horizonte de nuestra existencia perdiendo el anhelo de eternidad. ¿Es un progreso? ¿Es un error?

Hay dos hechos que no es difícil comprobar en este nuevo milenio en el que vivimos desde hace unos años. Por una parte está creciendo en la comunidad humana la expectativa y el deseo de un mundo mejor. No nos contentamos con cualquier cosa: necesitamos progresar hacia un mundo más digno, más humano y dichoso.

Por otra está creciendo al mismo tiempo el desencanto, el escepticismo y la incertidumbre ante el futuro. Hay tanto sufrimiento absurdo en la vida de las personas y de los pueblos, tantos conflictos envenenados, tales abusos contra el planeta, que no es fácil mantener la fe en el ser humano.

Es cierto que el desarrollo de la ciencia y la tecnología están logrando resolver muchos males y sufrimientos. En el futuro se lograrán, sin duda, éxitos todavía más espectaculares. Aún no somos capaces de intuir la capacidad que se encierra en el ser humano para desarrollar un bienestar físico, psíquico y social.

Pero no sería honesto olvidar que este desarrollo prodigioso nos va «salvando» solo de algunos males y solo de manera limitada. Ahora precisamente que disfrutamos cada vez más del progreso humano empezamos a percibir mejor que el ser humano no puede darse a sí mismo todo lo que anhela y busca.

¿Quién nos salvará del envejecimiento, de la muerte inevitable o del poder extraño del mal? No nos ha de sorprender que muchos comiencen a sentir la necesidad de algo que no es ni técnica ni ciencia, tampoco ideología o doctrina religiosa. El ser humano se resiste a vivir encerrado para siempre en esta condición caduca y mortal. Busca un horizonte, necesita una esperanza más definitiva.

No pocos cristianos viven hoy mirando exclusivamente a la tierra. Al parecer no nos atrevemos a levantar la mirada más allá de lo inmediato de cada día. En esta fiesta cristiana de la Ascensión del Señor quiero recordar unas palabras de aquel gran científico y místico que fue P. Teilhard de Chardin: «Cristianos a solo veinte siglos de la Ascensión. ¿Qué habéis hecho de la esperanza cristiana?».

En medio de interrogantes e incertidumbres, los seguidores de Jesús seguimos caminando por la vida trabajados por una confianza y una convicción. Cuando parece que la vida se cierra o se extingue, Dios permanece. El misterio último de la realidad es un misterio de amor salvador. Dios es una puerta abierta a la vida eterna. Nadie la puede cerrar.

José Antonio Pagola

Jesús acompaña la misión de sus discípulos. Él estará con nosotros todos los días hasta el fin del mundo.

Con María, Peregrinas del Amor

LMC comunidadAl igual que el que se pone en camino y sale de la comodidad de su casa, también nosotros, mochila a la espalda y con el corazón repleto de certezas y dudas, nos pusimos en camino… Peregrinas, en una carretera que no tiene inicio ni fin, por caminos ya recorridos y otros que jamás serán recorridos. Avanzamos por terrenos descubiertos, por suelos llenos de historia, por calles cubiertas de amor, avanzamos con Él, y plenas de María.

En el alma la certeza de que somos eternos peregrinos, de que somos a ejemplo de Jesús, simples refugiados en busca de Dios, en busca de plenitud y libertad…

Partimos y nacemos como comunidad en el mes de María, en el mes del centenario de las apariciones de Fátima. Nos sentimos enviados por María. Nos inspiramos en ella, misionera del sí. Buscamos seguir sus pasos. Ser misionero es sentirnos como María, embarazadas de Jesús, es ser sagrarios vivos de Jesús, es llevar a Jesús.

Estamos lejos pero nos sentimos peregrinos del Amor y nos sentimos en camino con todos los que se reúnen en Fátima festejando la gracia y la misericordia de las apariciones de Nuestra Señora junto al Papa. Sentimos que hoy, y tantos otros días, María aparece en nuestro corazón revistiéndonos de Gracia, Amor y Misericordia. Todos estamos llamados a seguirla. Todos estamos llamados a ser misioneros, como ella.

No tengas miedo. Pues hallaste gracia delante de Dios – dijo el ángel a María. Dios creándonos a su imagen nos mira constantemente con una ternura inmensurable, encuentra en cada uno de nosotros un refugio donde habitar. Nos llama. Nos envía continuamente ángeles para decirnos que no tengamos miedo, que Dios ha hallado gracia en nosotros y nos llama a ser misioneros del amor. Y nosotros le respondemos tantas veces con un ¿Yo? Pero… ¿yo, Señor? Nosotros, mirando a un lado y a otro lado, pensando que se equivocó. Nosotros, que tantas veces quedamos atrapados por las heridas que tenemos dentro, en nuestras angustias y en los caminos ya recorridos, prisioneros de las heridas e imperfecciones que tenemos. Nosotros que tantas veces dudamos de la llamada de Dios. Impidiendo recibir la llamada. ¡Confiemos! Seamos como María, respondamos SÍ, llevémoslo dentro de nosotros, donde quiera que vayamos.

La misión nos necesita. La misión nos convoca. La misión es difícil, pero si vamos juntos, cogidos de la mano, nos unimos a Dios, convirtiéndonos en instrumento de Dios, permitiendo que Él nos ame y trabaje en nosotros.

Digamos como María: “Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador“.

Familia Comboniana
Comunidad “Lisanga”
Aitana, David, Neuza y Paula

Nueva comunidad de formación en Granada-España (entre LMC de Portugal y España

MISIÓN ENTRE LOS GUMUZ (ETIOPIA)

Basado en la entrevista y en los libros publicados por el padre Juan González Núñez, este documental muestra las claves de la misión comboniana entre los Gumuz de Etiopía, haciendo un repaso conciso y claro sobre lo que supone la misión en África, frecuentemente articulada en base al trípode de educación, sanidad y evangelización.