El Sábado no es el día de la fiesta.
El Sábado se atisba la fiesta,
que va a reventar como la gran explosión.
La ven de lejos los que tienen esperanza.
Pero aún no es la fiesta.
Todavía hay muchas cruces en lo alto
que luchan desesperadamente por la vida.
Todavía hay muchos crucificados
que descolgar y muchos dolores que acompañar.
Ven, Jesús hermano, ven.
Ven a calentar nuestra espera
y nuestra acción.
Creemos que vendrás sin falta.
Ven con ese corazón tuyo,
tan grande como el universo y mucho más.
Sabemos que has empezado a venir,
vestido de rojo.
Estamos entre el Viernes doloroso
y la Pascua, en una espera ansiosa,
de meditación y de acción.
El dolor nos sigue clavando
con los clavos en la cruz.
A Ti ya te bajaron,
pero tu sangre moja todavía la tierra.
Concéntrame durante este Sábado
en tu bendito pecho,
en ese hueco que nos
abre un camino hasta tu corazón.
Concéntrame en ese hueco
donde se esconde el Amor.
Acógeme dentro de tu corazón,
junto a los pobres,
en tu entrega, en tu lucha, en tu cruz,
síntesis de tu vida.
Caliéntame con tus amores y dolores,
para que pueda anticipar
tu victoria y nuestra victoria
esta misma noche de resurrección.
Patxi Loidi

