Domingo de Ramos

Comienza la Semana Santa y lo hacemos acompañando a Jesús en su camino a Jerusalén.

Seguir a Jesús implica asumir que el Evangelio siempre desafía, que la fraternidad auténtica provoca resistencias y que amar de verdad tiene un precio. Pero también significa confiar en que toda vida entregada por amor termina en resurrección.

Hoy levantamos nuestros ramos para decir: queremos caminar con Él, incluso cuando amar cuesta, incluso cuando la cruz pesa. Porque este camino, aunque pase por la entrega, siempre conduce a la vida.


Deja un comentario

Este sitio utiliza Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.