UNA NAVIDAD DIFERENTE

Navidad es tiempo de encuentros y regalos. Para nuestra familia este año las navidades han sido muy diferentes porque han sido unos días llenos de encuentros con personas que hacía mucho que no veíamos, y de regalos, muchos regalos, de los que no cuestan y por eso tienen mucho más valor.

Y todo esto enmarcado en un país que para nosotros es muy especial, La India. Y en un lugar muy querido, Saint Joseph´s Boys´s Village, un centro de acogida para niños en situaciones de abandono y pobreza que dirigen los Hermanos de La Salle de este país.

Vamos a los encuentros. Han sido múltiples. Después de más de doce años nos hemos vuelto a ver con personas que son ejemplo de entrega, cariño y esfuerzo para con los más desfavorecidos de su sociedad. Personas con las que, a pesar de la distancia en kilómetros y en años, no hemos perdido el contacto, ni el cariño, ni la amistad.

Reencuentro con nuestro muy querido Hermano y Amigo Freddy,  al que por fin pudimos decirle “Hermano, como prometimos, aquí estamos otra vez”. Él es nuestro vínculo permanente con Boys´Village.  También reencuentro con nuestro queridos  Hermanos Joseph Fernando,  Britto, Pinto, Uvary,… Hermanos con los que compartimos momentos muy especiales en nuestra anterior visita.

Reencuentro con Selvam, Mala y su hijo Daniel, la familia que se ocupa de llevar adelante el papeleo  y el día a día de Boys´Village, y que nos han abierto nuevamente su casa y su corazón.

Ha habido también encuentros emocionantes como con Benildes, nuestro primer ahijado, ya convertido en un joven de 20 años que estudia y trabaja para conseguir un futuro mejor. Sus palabras “papa”, “mamá” y “hermanos” para referirse a nosotros y a nuestros hijos, nos han llenado el  corazón de una alegría inmensa y una gran emoción.

También ha habido nuevos encuentros. El Hermano Joseph Raj, actual administrador de Saint Joseph´s Boys´Village, nuestro acompañante y guía en estos días. Él nos ha puesto al día del funcionamiento y las necesidades actuales de los niños así como lo que podemos hacer para ayudar a mejorar sus vidas.

Encuentros  que podemos llamar combonianos porque el espíritu y la labor de San Daniel alcanzan a muchos. El Hermano Heldom, Director de la Comunidad, compartió misión con los combonianos y las combonianas del Sudán durante dos años. Su conocimiento  de la vida de Daniel Comboni y su labor en África, nos permitió compartir momentos de “familia comboniana”

Y faltaría sumar todos aquellos encuentros anónimos con las muchas personas con las que hemos coincidido  en nuestras visitas a otros centros de La Salle o de otras congregaciones. Profesores, sacerdotes, madres, gente de a pie, que nos han ofrecido su mejor sonrisa y las más calurosa de las acogidas. Todos ellos luchando por su gente.

¿Y los regalos? Los Reyes Magos fueron generosos estas navidades y además se adelantaron. Ni más ni menos que sesenta y cinco regalos envueltos en miradas atentas y en sonrisas permanentes. Son los niños que a día de hoy viven en Boys´Village. Todos ellos, sin excepción, han abierto sus brazos para acogernos y hacernos sentir como en casa, en especial con Isaac e Iván.

En Boys´Village estudian, comen, trabajan, juegan, se ríen y, a veces, lloran, juntos. Un lugar que les intenta ofrecer el cariño y los cuidados que sus padres no pueden darles por diferentes motivos. Huérfanos o semi-huérfanos. Abandonados u olvidados. Cristianos o hindúes. Grandes o pequeños. Dios Padre no hace distinción y a todos ellos les proporciona esta oportunidad de crecer en este encantador lugar de la mano de los Hermanos de La Salle.

Para todos la experiencia ha sido única e irrepetible. Para Fayna y Luis ha sido retomar y revivir el espíritu misionero. Nos volvemos a sentir ilusionados y seguimos apostando por esta vocación.  Para Isaac e Iván ha sido el conocer de primera mano una realidad diferente a la que están acostumbrados y el haber compartido el día a día con niños en situaciones muy difíciles. Para la familia entera la primera oportunidad de vivir juntos la misión aunque haya sido de forma breve.

Le damos gracias a Dios por esta oportunidad que nos ha brindado, por hacernos sentir afortunados de vivirla y le pedimos que nos ayude a trasmitirla con nuestras vidas y nuestras palabras.

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Luis, Fayna, Isaac e Iván.

Diciembre 2013 – Enero 2014.

Actualizando el Plan de Comboni

Encuentro de la Familia Comboniana en España

150º Plan de ComboniCon motivo del 150º Aniversario del Plan para la Regeneración de África escrito por San Daniel Comboni, la familia Comboniana en España (Misioneros Combonianos, Misioneras Combonianas, Misioneras Seculares Combonianas  y Laicos Misioneros Combonianos) nos reuniremos el fin de semana 5 y 6 de abril en Madrid.

Será un momento de reflexión, oración, convivencia  y trabajo en común en torno a los desafíos y las intuiciones que Comboni nos plantean para la realidad de hoy.

Este encuentro, a modo de talleres, estará animado por el Padre Joaquim Valente, responsable del Studium Comboniano.

Queremos reflexionar sobre los desafíos que nos plantea la misión a día de hoy releyendo el Plan de Comboni en clave de familia. Cada vocación específica aporta matices que enriquecen este análisis. Comboni ya nos creó como Cenáculo de Apóstoles por África, donde religiosos, religiosas, sacerdotes  y laicos trabajasen juntos creando una sinergia que involucrase a toda la Iglesia con el fin de ocuparse del continente más abandonado del mundo, África.

Actualmente como familia comboniana nos encontramos en África, America, Asia y Europa. Queremos todos juntos ser fieles y actualizar esta llamada misionera que recibimos de Jesús bajo el carisma de Comboni.

En la comunión de una misma vocación misionera y comboniana os saludamos con cariño, los miembros de la comisión: Pedro Andrés Miguel (MCCJ), Carmina Ballesteros (MC) y Alberto de la Portilla (LMC).

Una comunidad de formación especial

Comunida Carmen y PalmiraEl pasado fin de semana estuvimos en Madrid visitando a Palmira y Carmen.

Dentro de nuestra familia comboniana es normal que cada misionero y misionera se prepare a conciencia antes de partir a misión. Siempre intentamos dar lo mejor de nosotros mismos y para ello la formación es algo imprescindible.

En este caso estamos ante una experiencia de formación muy singular. Palmira Pinheiro es una Misionera Secular Comboniana portuguesa que ha venido a España para prepararse antes de partir a la República Centro Africana, esta preparación la hace junto a Carmen Aranda, Laica Misionera Comboniana española, que también se prepara para para partir a la misma misión. Sin duda es una experiencia singular en cuanto a que se trata de una comunidad de formación internacional y además entre miembros de distintas ramas de la familia comboniana. Esto aporta una riqueza singular a la experiencia y es un reto también para el equipo formador que acompaña la experiencia compuesto por LMC españoles (Mercedes, Luis e Isidro) y el misionero comboniano Antonio Guirao.

Aquí no queda la particularidad, en esta ocasión ellas dos hacen comunidad con otros tres laicos (un matrimonio y un soltero) de otra asociación de laicos misioneros españoles (OCASHA).

Esa colaboración es fruto de la interrelación que como familia comboniana tenemos en los distintos países y a nivel internacional, así como del trabajo de coordinación y colaboración que se realiza dentro de la CALM (coordinadora de asociaciones de Laicos misioneros de España). Todo esto me recuerda al sueño de Comboni que ya a mediados del S. XIX reclamaba al Concilio Vaticano I (a raíz de su plan para la Regeneración de África) que “la Obra debe ser católica, no sólo española o francesa o alemana o italiana. Todos los católicos deben ayudar a los pobres Negros… con nuestro plan aspiramos a abrir el camino a la entrada de la fe católica en todas las tribus en todo el territorio habitado por los Negros. Y para conseguir esto, creo, deberían unirse todas las iniciativas”.

En un lenguaje de su tiempo Comboni nos animaba a salir de nuestras limitaciones y particularismo. Nos animaba a poner las necesidades del continente más abandonado y sus gentes, como prioridad absoluta. Y que todo unidos nos pusiéramos al servicio de “los más pobres y abandonados” (como él decía).

Este sueño de Comboni de colaboración sin intereses entre todos se hace realidad en esta comunidad de formación tan internacional y tan variada. La Iglesia al servicio de los más necesitados.

El resto del fin de semana, Carlos y yo continuamos tratando algunos asuntos del Comité Central LMC. Contentos y  muy ilusionados de ver a estas compañera que con disponibilidad e ilusión se preparan para su servicio misionero en Centroáfrica.

Una vez terminen el curso de misionología de tres meses (donde ese preparan con otros misioneros españoles que van a partir este año) irán a completar su formación y perfeccionar la lengua a Francia. Allí estarán viviendo con las hermanas misioneras combonianas (un colaboración más dentro de la familia) pero esa historia la dejamos para más adelante y seguro que ellas se animan a contarla.

Un saludo a todos. Alberto

Animación misionera en el sur de España

En la pasada asamblea europea de la combonianas coincidí con la Pilar Sainz, Misionera Comboniana en Almería. Fruto de esos días de convivencia y trabajo surgió la invitación a pasar la semana del DOMUND en Almería. Y como las cosas de Dios son así terminé junto con Pilar y el P. Joaquim (Misionero Espiritano de Cabo Verde) realizando animación misionera por los colegios, institutos y parroquias de Almería.

La variedad de los grupos que visitamos fue muy amplia.

Colegio Los MillaresPasé por el colegio público de Primaria “Los Millares”. Los alumnos de primaria son muy inquietos y sin ni siquiera presentarme ya tenía varias manos levantadas. Son niños y niñas curiosas que le interesa como se vive en otros países, como se estudia, se habla, se come… Acercarles la realidad de Mozambique no es algo sencillo o que ellos comprendan  en valores macroeconómicos pero si entienden las cosas sencillas de la vida. El acceso al agua, como son las casas o los materiales que unos y otros usan en la escuela en función del país donde han nacido.

Algo semejante, debido a la edad,  me encontré en los grupos de primera comunión de la Parroquia de San Isidro Labrador. Cada tarde 2 o 3 grupos para hablar del DOMUND, para explicar el lema de este año “Fe + Caridad=Misión” que para los más pequeños no es sencillo. De aquí quería destacar los dibujos que después de contarles con fotos como viven los misioneros en África (religiosos/as, sacerdotes y laicos/as) fueron haciendo cada uno en su cuaderno. Les llama mucho la atención como son capaces de llevar las cosas en la cabeza o el verde tan intenso del paisaje. También estuve en la eucaristía del domingo con ello y me ayudaron muy bien a explicar a los mayores en la homilía como se vive en Africa.

IES Bahía de AlmeríaDurante varios días también pase por el instituto de secundaria Bahía de Almería. En los institutos se nota mucho la diferencia de edad entre los primeros y los últimos cursos. La vergüenza a la hora de preguntar, pero también es más sencillo entender los sinsentidos de este mundo. Las diferencias entre países ricos y empobrecidos. Lo que nos une y diferencia por el simple hecho de nacer en países diferentes. Creo que la mirada de algunos denotaba extrañeza frente a la posibilidad de partir de un país como España para ir a vivir en Mozambique. Espero que al menos el interrogante quede en sus cabezas.

Y por último contaros el tiempo pasado en las parroquias de San Jose, San Isidro Labrador y San Francisco de Asís. Fueron dos fines de semanas intensos, compartiendo en cada eucaristía un pequeño momento. Haciéndonos conscientes que la misión es responsabilidad de la comunidad, de todo cristiano. Que el misionero(a) no parte sino que es enviado por la comunidad. Y que es responsabilidad de ésta el apoyo económico pero sobre todo la promoción de las vocaciones misioneras entre sus miembros y la oración por aquellos que envían y por los pueblos con los que  comparten su día a día.

Parroquía San Isidro Labrador Parroquia San Francisco de Asís

Gracias a las profesoras de religión  y al resto de los claustros, catequistas y párrocos que durante esos 10 días me hicieron sencilla mi estancia, así como al delegado de misiones Don Antonio Martin Acuyoa, al obispo de Almería Mons. Adolfo González Montes, y los sacerdotes de la casa sacerdotal de Almería y a sus trabajadoras(es) que tan bien me acogieron.

Fue momento de sembrar, esperemos que el Espíritu aliente Vida.