Reunión Coordinadora de Asociaciones de Laicos Misioneros

Logotipo CALMEl pasado sábado 27 de octubre nos reunimos la Coordinadora de Asociaciones de Laicos Misioneros (CALM) , de la que los LMC formamos parte.

La Coordinadora de Asociaciones de Laicos Misioneros (CALM) es un lugar de comunicación y encuentro donde se facilita el diálogo, el conocimiento y la coordinación entre las distintas asociaciones, siempre respetando la autonomía y  especificidad de cada una.

En la última asamblea del mes de mayo, se eligió la nueva Junta directiva, y en esta reunión hemos tenido la oportunidad de encontrarnos con aquellos compañeros que durante los últimos años han aportado su experiencia, su conocimiento, su energía y su fé en que la CALM puede y debe jugar un papel importante en nuestra Iglesia española.

Ha sido una mañana muy rica, de sabernos hermanos, unidos en la vocación misionera, con diferentes carismas pero trabajando todos por la construcción del Reino. De creer que diez pequeñas asociaciones, gracias al esfuerzo y el trabajo conjunto, podemos conseguir grandes cosas.

Nos transmitieron su entusiasmo y su fe en el trabajo que se viene haciendo, y que entre otras cosas ha posibilitado que se haya escuchado la voz de los Laicos Misioneros en el Consejo Nacional de Misiones y se vayan haciendo más sensibles a la realidad laical.

Se ha hecho un gran trabajo en estos años, y desde aquí quiero agradecerles el trabajo y la dedicación a todos los que en este tiempo han creído y luchado por aunar esfuerzos.

Comenzamos otro curso, con ilusión y muchos retos que intentaremos alcanzar juntos.

M. Carmen Tomás

Para más información www.laicosmisioneros.org

Noticias del Chad

Estimados amigos:

Visitando en canoaYa hace días que quería escribiros y hoy, por fin, puedo hacerlo. Este año mi estancia en España ha sido muy breve y no he podido ir a visitar a mucha gente, espero que sepáis comprenderlo. Tenía que venir urgentemente a Laï pues la responsable de la Procura se marchaba y tenía que estar con la nueva responsable al menos al principio.

Desde mi vuelta a Laï he tenido mucho que hacer. Además he tenido que efectuar un viaje a BURKINA FASO con motivo de un encuentro con la CARITAS de ese país. Ha sido una experiencia muy rica y va me servir de mucho todo lo que he vivido allá. Como éramos cuatro obispos, creo que esa experiencia va a beneficiar mucho a nuestra CARITAS CHAD y también a nuestras CARITAS diocesanas.

Pero lo que ahora me ocupa y me preocupa, sobre todo, es la situación que atraviesa nuestra región. Si el año pasado no hubo bastante lluvia, este año está lloviendo demasiado. La abundancia de lluvias ha hecho que los ríos de la región han salido de sus cauces y han hecho muchísimo daño: decenas de miles de personas siniestradas, casas destruidas, hectáreas de campos inundados… La situación es catastrófica.

Como pastor de esta Iglesia, y de una cierta manera también de las demás personas que viven en esta región, he querido ir al encuentro de las personas siniestradas, al menos hasta donde he podido llegar, pues hay zonas a las que no se puede llegar más que después de muchos kilómetros en piragua o andando por el agua. En estos encuentros he podido ver con mis propios ojos la gravedad de la situación, pero sobre todo he encontrado a la gente para llevarles una palabra de consolación, de compasión y de ánimo. Creo que mi presencia ha animado mucho a unos y a otros, también a la mayoría de las autoridades locales y estatales. Hasta el momento el gobierno aún no ha hecho nada, y ya llevamos en esta situación hace casi un mes, aunque parece que en estos días van a venir de la capital para paliar un poco esta situación con 100 millones de FCFA (152.450 euros). Una gota en el desierto. Esperemos que hagan más y, sobre todo, que empiecen a preparar el futuro que será aún más grave.

Estas visitas de terreno me han ido directamente al corazón. Pero también he hecho una experiencia positiva viendo el comportamiento de mucha gente que está ayudando a los siniestrados, en particular las tres personas que trabajan en la sede central de nuestra CARITAS diocesana y las que ayudan a nivel parroquial. Muy positivo es el hecho que he visto a la gente situarse delante de esta catástrofe con dignidad y serenidad, incluso con ánimo de no dejarse vencer; he visto incluso gente que con el agua hasta la cintura están haciendo la cosecha del arroz precoz que ha llegado a madurez. Los únicos que están con cara triste son los niños que viven con sus madres refugiados en otros pueblos, sobre todo en escuelas construidas en duro. Y no he oído ni una queja contra Dios!

Además de mi presencia al lado de los que están sufriendo, nuestra CARITAS no ha cerrado los ojos y oídos sino que se ha puesto a trabajar. Gracias a Dios aún no habíamos agotado la financiación que habíamos recibido de diferentes Caritas del mundo para ayudar a las personas que el año pasado no habían tenido buenas cosechas y a otras personas vulnerables (también el Gobierno de Aragón nos concedió una financiación), y con eso hemos podido dar una primera ayuda de urgencia. Hemos distribuido, sobre todo, alimentos en las zonas más afectadas por un valor de 15 millones de FCFA (casi 23.000 euros).

Pronto tendremos un problema añadido: el inicio del curso está cerca y muchas escuelas no podrán acoger a los alumnos: unas porque han sido destruidas completamente por las inundaciones (escuelas en barro y paja, o hangares de paja), otras porque están siendo ocupadas por las familias refugiadas. Además aún hay demasiada agua en las zonas de inundación, y esta agua no se retirará completamente en bastante tiempo, pues aún sigue lloviendo.

Estimados amigos, ya os dejo. He querido que conozcáis la situación por la que atravesamos pues sé que estáis en comunión con nosotros. Que el Señor nos ayude a abrir siempre nuestros corazones delante de las situaciones de miseria o desamparo de gente que vive a nuestro lado o lejos de nosotros.

Cordialmente, + Miguel

P.S. Os envío algunas fotos sacadas en estos días.

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Misión en República Centro Africana

Nuestra compañera Tere está ultimando su preparación para volver en septiembre  a su querida misión de Moungoumba donde ya trabajó durante más de 8 años.

Os dejamos un video, que salió en el programa Pueblo de Dios en marzo pasado, sobre el trabajo que realizan en comunidad religiosos combonianos y laicas misioneras combonianas en esta misión Centroafricana.

Esperamos que lo disfrutéis y también así conozcáis un poco mejor la misión a la que vuelve nuestra compañera.

Desde aquí nuestro máximo apoyo y oración.

Laica Misionera Comboniana de Polonia parte para Uganda

El pasado 15 de junio en Cracovia, Danuta ha declarado públicamente su voluntad de formar parte del movimiento de los Laicos Misioneros Combonianos (LMC) y salir a misiones. Lo hizo durante una celebración eucarística presidida por el superior de los Misioneros combonianos en Polonia, el padre Gianni Gaiga. Participaron en la celebración parientes y amigos de Danuta y algunos combonianos. Danuta irá a trabajar al hospital diocesano de Matany por un periodo de cerca de dos años para “ser – según sus palabras – testigo del amor de Dios”.

En su declaración, Danuta expresa su voluntad de entregarse a Dios: “Oh Dios mío, tú me has dado la vida y la vocación. Gracias por todas las cosas bellas que me has dado, por mi familia maravillosa y los amigos insustituibles, así como los Misioneros Combonianos y San Daniel Comboni, cuyo ejemplo debemos seguir. Estoy inmensamente agradecida contigo por haberme dado tantos signos e indicaciones, la posibilidad de participar en varios retiros y por tu Palabra y tu Evangelio por medio de los cuales he tenido la magnífica oportunidad de conocer la belleza de la vocación misionera. Deja que exprese hoy ante ti y ante toda la comunidad comboniana mi voluta de servirte como laica misionera comboniana. Me abandono totalmente en ti, con todas mis capacidades y habilidades, con todo lo que podría ser útil a aquellos a los que me envías hoy. Que tu poder se refleje en mi debilidad, tu sabiduría en mi falta de conocimiento, tu bondad y tu amor en todas mis decisiones y acciones. Sé generoso con los dones del Espíritu Santo. Que mi vida sea la realización de tu sueño de que tengamos la vida y la tengamos en abundancia. Amén”.

Danuta irá a Uganda por cerca de dos años para ser “testigo del amor de Dios”. Como laica misionera comboniana ayudará sobre todo en el hospital de Matany. Es éste un paso hermoso – ha dicho el P. Gaiga – para extender nuestra Familia Comboniana también a través de los miembros de esta nación y para difundir el carisma de San Daniel Comboni aquí entre nosotros. Todos estamos muy orgullosos de Danuta y hago votos de que haya otros misioneros laicos que sigan su ejemplo.

Fuente: comboni.org