Campaña de Manos Unidas en Lora del Rio

Un año más se presenta la campaña de Manos Unidas, este año con el lema “Nuestra indiferencia los condena al olvido”.

Esta ONGD de la Iglesia española apoya numerosos proyectos en países en vías de desarrollo que permiten a muchas comunidades salir adelante. Y este apoyo es posible gracias a las numerosas donaciones que se reciben a lo largo del año. Muchas pequeñas ayudas de la gente sencilla de nuestros barrios y pueblos que hacen este esfuerzo de solidaridad para ayudar a sus hermanos más desfavorecidos.

De manera particular durante este mes de febrero se intensifica este momento de sensibilización en numerosos actos. Las parroquias de España dedican al menos un domingo para sensibilizar y dar visibilidad a esta realidad. Pero también muchas personas no creyentes apoyan esta ONGD para que pueda ser posible la ayuda a quienes más lo necesitan.

Nos preguntaban sobre la particularidad de Manos Unidas. Creo que una de las grandes ventajas de Manos Unidas es la vinculación de las personas que llevan adelante los proyectos. El apoyo se realiza a asociaciones que durante años desarrollan su labor como parte de la comunidad. No se trata de alguien externo que sin conocer la realidad intenta implementar un proyecto. En esto la cooperación ha mejorado mucho y el apoyo de las diferentes ONGD normalmente busca tener una contraparte local que conozca bien las necesidades que existen. Manos Unidas lleva muchos años haciéndolo.

En nuestros casos nos pusimos a disposición de Manos Unidas para poder dar nuestro testimonio de como el proyecto donado llega y da sus frutos. Como misioneros también recibimos ayuda de esta organización a través de las organizaciones donde participamos o acompañamos dentro de la sociedad civil o en proyectos de desarrollo que lleva adelante la propia comunidad eclesial.

No siempre somos conscientes de cuánto se puede hacer con una pequeña donación. La verdad es que para eso los misioneros tenemos fama de ser multiplicadores de lo poco para conseguir pequeños milagros. Y esto en realidad se consigue por la implicación de las personas en su propia realidad. Desarrollando proyectos destinados a satisfacer las necesidades más importantes de la comunidad y no buscando el provecho propio. Es la comunidad y las organizaciones que controlan este gasto la que, atendiendo a las necesidades que normalmente son muchas, diseñan y desarrollan los proyectos que consiguen transformar la vid de las personas más necesitadas.

Este viernes pasado estuvimos en la apertura de campaña de Lora de Río, que se celebró en la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción. En este acto aprovechamos para contar tanto nuestra experiencia personal en nuestros años en Mozambique como para también contar como actualmente se está financiando proyectos por ejemplo en Brasil donde nuestros compañeros LMC acompañan la realidad de las comunidades en el nordeste del país.

Este próximo domingo también tenemos un par de citas más para dar testimonio de este trabajo.

Ojalá todos nos animemos a colaborar con la labor misionera y la labor de Manos Unidas, en este caso, que posibilita construir un mundo más justo para todos.

Un saludo

Alberto y Maricarmen, LMC (Sevilla)

Celebrar el Domund con nuevos candidatos a LMC

El fin de semana que se celebraba el Domund a nivel mundial tuvimos la suerte de realizar un encuentro con algunas personas que se han acercado al grupo LMC de España para conocernos y realizar un discernimiento vocacional.

Siempre es una suerte poder compartir nuestra vocación y, en la medida de nuestras posibilidades, servir de ayuda en el camino vocacional de nuevos misioneros.

Creemos que en este tiempo de Pandemia muchas cosas pararon, pero no así el Espíritu que siempre está presente y no descansa. Si el Señor sigue llamando nuevos obreros a su mies, nosotros queremos estar abiertos a acompañar este camino en la medida de nuestras posibilidades.

El año pasado tuvimos varios encuentros online con el grupo pero finalmente este año, y dado que los niveles de contagio de la pandemia han descendido, nos animamos a realizar un encuentro presencial donde todos nos pudiéramos encontrar. Siempre manteniendo las medidas de prevención necesarias en estos tiempos.

Fue un bonito fin de semana donde nos desplazamos de todas partes del país para compartir el tiempo, para compartir lo que nos ha traído y comenzar a caminar.

En el inicio del año nos parece importante establecer el camino propuesto, el calendario de encuentros y la temática que ofrecemos. Sabemos que es un esfuerzo para todos el desplazarse, el preparase los temas, el liberar los diferentes fines de semana de los encuentros para poder participar, pero creemos que debe ser un camino serio. Requiere de un esfuerzo por parte de todos, pero si el Señor nos llama la respuesta debe ser también seria y comprometida.

El fin de semana lo dedicamos a conocernos más, a empezar a trabajar sobre nuestra línea de vida, nuestra historia de vida con el Señor y los acontecimientos que nos han traído a este momento vital. También a entender nuestra relación con Dios, pues de eso trata discernir una vocación.

Esperamos haber establecidos las bases del camino a recorrer. Este camino se hará con encuentros presenciales y online pero también con el acompañamiento personalizado de cada candidato y el poder participar tanto en encuentros de zona como en encuentros nacionales con el resto de LMC de España.

Como nos tocó el día del Domund, no pudimos sino compartir nuestra alegría con la parroquia Santa Angela de la Cruz en Madrid que nos acogió para dicho evento. Pudimos ayudar a animar la celebración, trayendo algo de nuestra vida en África y América Latina, acercando la realidad de alguno de estos países y nuestras experiencias vitales.

Preparamos la celebración entre candidatos y LMC junto al coro (que nos hizo un bonito regalo sorpresa) y los catequistas de la parroquia. Creo que fue un momento bonito y participativo donde los niños y niñas así como el resto de la comunidad puedo acercarse de manera diferente a este Domund.

Seguimos pidiendo para que el Señor siga llamando a nuevos misioneros y para que nosotros sepamos acompañarles en su camino vocacional.

Sigue habiendo mucha necesidad de misioneros y misioneras, así que os animamos a cualquiera que sienta esa llamada a acercarse a alguno de nuestros grupos y hacer un camino vocacional. Sepamos decir Sí como Maria.

Un saludo a todos y todas.

Alberto, LMC España

Economía, tierra de misión

Una nueva perspectiva sobre Europa y el mundo para los Laicos Misioneros Combonianos

Sábado 11 Septiembre 2021, 10.00 – 13.00h

En este canal.

P Albanese

En el XX aniversario del atentado terrorista a las Torres Gemelas de Nueva York, el misionero y periodista comboniano P. Giulio Albanese MCCJ abordará el tema de la economía civil en el webinar “Economía, tierra de misión”, promovido por la Coordinadora Europea de los Misioneros laicos Combonianos. El encuentro, en línea con el proyecto “La Economía de Francisco”, será retransmitido en directo el sábado 11 de septiembre de 2021 de 10.00 a 13.00 horas en el canal de youtube de los Misioneros Combonianos. La grabación de la reunión estará disponible posteriormente en el mismo canal.

A partir de un análisis geopolítico del continente europeo, P. Albanese revelará los mecanismos del sistema bancario en la sombra, el llamado “Shadow Banking”, uno de los principales culpables de la brecha cada vez más infranqueable entre el Norte y el Sur del mundo, agravado aún más por la pandemia de Covid-19.

A continuación, el misionero reflexionará sobre el tema de la solidaridad, entendida como la corresponsabilidad de ciudadanos, creyentes y no creyentes, en la lucha contra la exclusión social y en el cuidado de la “res publica”, o “casa común” de la humanidad.

La referencia a las palabras del Papa Francisco es clara, la nuestra no es una época de cambios, sino un cambio de época, o – explica el P. Giulio – una realidad espacio-temporal que necesita redención, es decir, evangelización entendida como “globalización perspicaz”. de Dios “.

De ahí la pregunta crucial: ¿es posible conciliar los negocios con las demandas que plantea el bien común para una sociedad más equitativa, justa y solidaria?

La respuesta es sí y este es el mensaje clave del webinar: apelar a la ciudadanía, y en particular a los Laicos Misioneros Combonianos, a cuidar los bienes comunes junto con las administraciones locales, un discurso ya sancionado por la Constitución italiana en el último párrafo del ‘art. 118 que cuestiona el “principio de subsidiariedad”.

Entonces, ¿qué hacer en la práctica, pensando sobre todo en las necesidades de desarrollo y progreso en las periferias del planeta? – pregunta el P. Giulio – Está claro que el mundo misionero debe salir al campo de juego, evangelizando incluso en el ámbito económico. Se necesitan consagrados y laicos que sean capaces de estudiar nuevas estrategias como esperaba el Papa Francisco en la histórica cumbre de jóvenes economistas en 2020 en Asís.

De ahí la propuesta, realmente concreta desde el punto de vista de la economía real, de un modelo innovador que involucre a la sociedad civil, la denominada empresa social.

El objetivo del modelo, concebido por el premio Nobel Muhammad Yunus (1940), economista bengalí y creador del microcrédito moderno, es la creación de empresas con fines sociales para ser concebidas y gestionadas como empresas reales, pero con el imperativo de la ventaja social. en lugar de maximizar los beneficios. ¿Palabra clave? Sostenibilidad y concepto de bienestar compartido, nunca exclusivo.

También el sábado 11 de septiembre de 2021, el encuentro continuará en forma privada por la tarde, de 17 a 19, como un momento de verificación para los Laicos Misioneros combonianos, europeos y no europeos, llamados a reflexionar sobre las enseñanzas del P. Albanese. y sobre las oportunidades reales de concretización del modelo Yunus.

P Albanese

Campaña Manos Unidas 2021

LMC Manos Unidas

Como ya os hemos contado este fin de semana Manos Unidas celebra un año más la Campaña contra el Hambre. Y a pesar de las dificultades no se echan atrás y se reinventan para que la Solidaridad se contagie y nos contagie a todos/as.

Esta mañana hemos tenido la suerte de participar en una mesa redonda en Sevilla, el pistoletazo de salida para la campaña en nuestra provincia. Siempre me emociona escuchar el testimonio de los misioneros que han estado más de 30 años en primera línea, compartiendo toda su vida con los pueblos más olvidados, y cómo gracias a la generosidad de tantas personas anónimas se puede hacer realidad la construcción de tantos sueños, y de tantas escuelas, centros de salud…

LMC Manos Unidas

Esta tarde, compartiendo nuestra experiencia en Mozambique con la parroquia de San José Obrero, en San Juan de Aznalfarache, les hablaba de un proyecto muy pequeñito con el que Manos Unidas había colaborado con la parroquia Ntra. Sra. De la Paz en Namapa, donde los LMC estuvimos trabajando durante cuatro años.

Fue la construcción de una sala de usos múltiples, cuatro paredes muy bien aprovechadas, llenas de vida y de esperanza. Y les contábamos cómo ese espacio servía de biblioteca, dónde podían sentarse en una mesa y una silla a escribir, frente a la opción de hacerlo en el suelo, sobre una estera, dentro de una pequeña choza a la luz de una vela. Donde los alumnos de Secundaria podían encontrar algunos libros donde consultar la química, las matemáticas, … en una región donde ni siquiera los profesores tenían libros de textos, y todo su material de apoyo eran los cuadernos que guardaban como un tesoro de cuando habían hecho su formación y que intentaban transmitir a sus alumnos a base de pizarra y aprenderse de memoria.

Y les hablábamos del trabajo de promoción de la mujer que se hacía allí. Gracias también a la generosidad anónima habían llegado unas máquinas de coser (sí, de esas a pedales, como las de nuestras abuelas), y se les enseñaba un oficio, dándoles la oportunidad de ganarse la vida, además de crear círculos de apoyo, en el que trabajar con ellas la autoestima y el empoderamiento en una sociedad donde la igualdad entre hombres y mujeres es una utopía.

Y les contábamos la alegría y la vida que se transmitía en los ensayos del coro parroquial, en ese grupo de jóvenes con los que se trabajaban esos valores de compañerismo, de escucha, de trabajo en equipo, intentando acompañarlos en sus procesos de crecimiento como miembros activos de su sociedad, en su momento histórico concreto.

Y les explicábamos cómo una vez cada dos meses, los catequistas de las 86 comunidades que constituían la parroquia, venían un fin de semana a recibir formación cristiana que llevar y compartir con sus comunidades. Muchos venían andando desde largas distancias, con muchas ganas de encontrarse y de profundizar en el conocimiento y en la experiencia de ese Jesús de Nazaret que les estaba cambiando la vida. Y durante esos días la sala se convertía en el lugar de encuentro y acogida, dormitorio y comedor. Pan compartido y Vida compartida.

Y recuerdo esas tardes tranquila, sentada en esos bancos de piedra a la entrada de la sala, desde dónde veías pasar a la gente sencilla, camino del mercado, de regreso a casa, …. disfrutando de esos bonitos atardeceres africanos, y dando gracias al Padre por toda esa VIDA compartida.

LMC Manos Unidas

Maricarmen Tomás, LMC