Por una economía respetuosa con las comunidades y el medio ambiente

La sociedad civil continua el largo camino en la demanda de que las empresas respeten lo obvio: los derechos humanos y la sostenibilidad ambiental. Las misioneras y misioneros suelen ser testigos en primera línea de las consecuencias para las comunidades y el medio ambiente de los comportamientos empresariales irresponsables. Estos días se cumplen 2 años del crimen ambiental de Brumadinho, en el que la multinacional Vale provocó el colapso de una represa, ocasionando la muerte de más de 270 personas. La Iglesia camina de la mano de los familiares de estas víctimas. Esta misma Vale somete a la población de Piquiá de Baixo a un ambiente irrespirable, a depósitos de cenizas ardientes sin señalizar, como bien conocen los misioneros combonianos, laicos y religiosos, en la comunidad. Podríamos recordar a Centroáfrica, trístemente hay demasiados lugares que recordar…

Las empresas son actores fundamentales en el desarrollo de los pueblos. Son necesarias para mejorar las condiciones sus vida. Siempre que el afán de lucro sea compatible al menos con los Derechos Humanos y el respeto a la Casa Común. Hace 10 años la ONU aprobó los Principios Rectores sobre Empresas y DDHH, unas directrices con recomendaciones para evitar desmanes empresariales en lugares donde las leyes son demasaido laxas. Pocas son las empresas que acatan estos principios, por lo que la sociedad civil, Iglesia incluida, viene demandando leyes, a nivel global, continental y estatal, que marquen más claramente las reglas del juego. Hoy día existen algunas legislaciones de este tipo, como la Ley francesa de Diligencia Debida (2017), que vela por que las empresas con capital francés actúen con la debida diligencia en toda su cadena de suministros: realizando estudios de impacto, consulta previa a las comunidades afectadas, disponiendo mecanismos de acceso a la justicia y reparación rápida y justa…

Esta legislatura del Parlamento Europeo afronta una magnífica oportunidad de dar un salto y aprobar una ley similar a escala europea. El comisario de Justicia impulsó en abril pasado este proyecto legislativo, que ahora se encuentra en fase de consulta pública. La sociedad civil tiene ocasión de pronunciarse. Un grupo de alianzas sindicales europeas, junto a Amigos de la Tierra y la Coalición Europea por la Justicia Corporativa han liderado la presentación de un documento para hacer ver que este asunto nos importa.

Aprovechemos esta oportunidad, adhiriéndonos a esta campaña. Es un pasito más. Este año tendremos oportunidad de seguir el avance de este proyecto legislativo y, ojalá, después vendrá el seguimiento de la aplicación de la ley. En paralelo, a nivel español, se están iniciando las conversaciones  parlamentarias para avanzar en una ley similar. El magisterio, y la actitud, del papa Francisco está suponiendo un empuje encomiable a este camino.

REDES-Red de Entidades para el Desarrollo Solidario

Presentación Mes Misionero Extraordinario en Sevilla

MME SevillaEl pasado 5 de octubre tuvo lugar en Sevilla la presentación del MME de forma simultánea en todas las vicarías de la Archidiócesis.

Desde la Delegación de misiones nos invitaron a hacer dicha presentación en la Vicaría Norte. En el encuentro participaban párrocos y agentes de pastoral de los tres arciprestazgos que componen la vicaría.

Partiendo del lema “Bautizados y enviados. La Iglesia de Cristo en Misión por el mundo” se nos invita a todos y cada uno de nosotros/as a:

MME Sevilla1) Reconocernos como misioneros/as. Todos/as somos discípulos/as y misioneros/as por el hecho de estar bautizados. Por ello asumamos nuestra responsabilidad como Pueblo de Dios que se ha encontrado con Cristo.

2) Poner en el centro de nuestras comunidades la “missio ad gentes”.

3) Revitalizar las dimensiones claves de la vida misionera en la comunidad parroquial, especialmente: el encuentro personal con Jesucristo, el testimonio, la formación y la caridad misionera.

MME Sevilla

Encuentro de Familia Comboniana en España

Un año más la Familia Comboniana de España nos hemos reunido en Madrid para un fin de semana de convivencia. Religiosos, religiosas, seculares, laicos y laicas soñando sobre cómo ser familia y compartiendo momentos de oración, comida y formación.

Este año nos ha acompañado un equipo de la CONFER que trabaja el tema de Misión compartida en diferentes familias carismáticas.

Con las dinámicas propuestas y el tiempo de trabajo en grupo nos han ido ayudado a comprender los desafíos de la misión compartida, los retos que tenemos como familia, nuestras fortalezas, debilidades, etc.

Todo ello haciendo hincapié en la importancia de los procesos y de no quemar etapas. En la importancia de entender que no se trata solo de hacer acciones y compromisos concretos sino que importante que partan de una vida en común, de entretejer lazos y relaciones, de querernos y comprendernos. Entender que es importante complementarnos, pues no consiste en dejar de ser lo que cada rama es, sus rasgos propios de identidad, sino de poner al servicio de la misión nuestras particularidades como una riqueza que nos complementa.

Siempre es bonito encontrarse, sentir como cada vez más nos reconocemos los unos a los otros y entendemos el ser Familia Comboniana desde algo transversal de nuestro ser Misioneros y combonianos. No es una tarea más de la que alguien se debe ocupar en nuestro grupo, sino un eje transversal que configura nuestro ser y hacer misionero.

Reconocemos que a nivel eclesial vivimos también un momento privilegiado donde otras muchas familias carismáticas se cuestionan sobre esta manera de ser Iglesia, en nuestro caso es algo que el mismo Comboni tuvo presente desde los inicios Nos queda a nosotros retomar esa intuición carismática y eclesial que tuvo.

Fue un encuentro menos participado por múltiples circunstancias, también el tener que retomarlo después de que el año pasado se tuviese que suspender. Pero todos los presentes terminamos muy contentos de haber participado. Convencidos de que el camino a seguir es como familia. Sabiendo que tenemos muchos retos todavía que afrontar, alguno incluso podrá ser la resistencia de los que todavía no están convencidos, pero con el convencimiento de que este es el camino que el propio Comboni quería para nosotros.

Ahora queda llevar adelante los compromisos que entre todos sacamos, las líneas por las que queremos trabajar,… Fortalecer la participación en este encuentro asambleario anual donde vengamos de toda España, a la vez que intentamos encontrarnos en las diferentes zonas donde tenemos presencia varias de las ramas. Todo ello sin olvidar la historia y los caminos que ya hemos recorrido como familia comboniana, el trabajo de promoción vocacional y animación misionera conjunto, los encuentros de formación y oración conjuntos y las fiestas que celebramos como familia conjuntamente.

Que el Señor nos acompañe en este caminar y Comboni nos inspire.

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Un abrazo

Alberto de la Portilla, LMC.