Una regularización tan necesaria como justa

Desde Amani, Laicos Misioneros por el Sur, junto a REDES, CONFER, Cáritas y el Departamento de Migraciones de la CEE, celebramos el anuncio el pasado 27 de enero de un proceso que camine hacia una regularización extraordinaria de las personas migrantes que viven en España. Una medida necesaria y justa que reconoce la aportación diaria de miles de personas que sostienen nuestra sociedad con su trabajo, a pesar de vivir en situación administrativa irregular.

Esta iniciativa nació de un amplio proceso colectivo que ha unido a más de 900 organizaciones y ha recogido más de 600.000 firmas a través de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP). Un camino de diálogo y compromiso que pone sobre la mesa una realidad incuestionable: la irregularidad administrativa genera exclusión social.

Aunque el actual Reglamento de Extranjería ha supuesto un avance, deja fuera a muchas personas especialmente vulnerables: familias con menores, personas indocumentadas, trabajadores sin posibilidad de presentar un contrato previo, solicitantes de protección internacional denegada o personas con graves dificultades de empleabilidad. Para ellas, la regularización extraordinaria es una puerta imprescindible.

Los datos lo confirman: el 68 % de las personas migrantes en situación irregular se encuentra en exclusión social y casi la mitad de las personas acompañadas por Cáritas no tiene regularizada su situación.

Por eso, celebramos la amplia aprobación de la ILP en el Congreso y seguimos creyendo que ha llegado el momento de avanzar hacia una sociedad más justa, inclusiva y fraterna, donde nadie quede condenado a la invisibilidad y nos unimos a las palabras del obispo de Mbaiki, y misionero comboniano, Jesús Ruiz Molina, que en la pasada apertura del 38ª Encuentro África afirmaba que se trata de «una buena noticia. Esto es Evangelio, venga del partido que venga. Con esto se trata de dar dignidad a las personas, y eso siempre es bienvenido».

38º Encuentro África: «Migrar o quedarse. Fuga de talentos en África»

El pasado miércoles se presentó en Madrid el 38º Encuentro África, que se celebrará el próximo 31 de enero bajo el lema «Migrar o quedarse. Fuga de talentos en África». Un encuentro que invita a reflexionar sobre la migración, la pérdida de profesionales cualificados en el continente africano y la importancia de crear oportunidades dignas allí donde nacen las personas.

En el marco de este encuentro se entregará el Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2025 al médico centroafricano Cédric Ouanekpone, en reconocimiento a su compromiso con una sanidad de calidad en su país. Tras completar su formación en África y en Francia, donde tuvo la oportunidad de quedarse a trabajar, decidió regresar a la República Centroafricana, consciente de que en su país no había ningún nefrólogo y de la enorme necesidad existente.

Ser médico también sirve para cambiar la sociedad”,afirmó Ouanekpone, una convicción que vive cada día como director médico del Centro Nacional de Hemodiálisis de Bangui, coordinador del proyecto Mama Ti Africa y docente en la Facultad de Medicina. Su trabajo cobra aún más valor en un contexto donde apenas hay 0,7 médicos por cada 10.000 habitantes y el gasto sanitario anual por persona no alcanza los 7 euros.

Durante la presentación, el obispo de Mbaiki y misionero comboniano Jesús Ruiz Molina subrayó la importancia de reconocer este tipo de testimonios, destacando que el trabajo de Ouanekpone nace del amor a su profesión y de una profunda vocación de servicio. Además, valoró positivamente la reciente regularización extraordinaria de migrantes en España, afirmando que “dar dignidad a las personas es siempre una buena noticia” y que este gesto es profundamente evangélico, venga de donde venga.

El obispo recordó también la importancia de iniciativas como Mama Ti Africa y las clínicas móviles en zonas remotas, que encarnan el carisma comboniano de «salvar África con África» y contribuyen a construir esperanza en los lugares con menos recursos.

Fuente: Mundo Negro

XXXVIII Encuentro África 2026

El próximo 31 de enero a las 17:30 tendrá lugar el Madrid la celebración del XXXVIII Encuentro África con el título “Migrar o quedarse. Fuga de cerebros en África”.   

Además, es este encuentro se hará entrega del Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2025 que este año ha sido otorgado al doctor Cédric Ouanekpone de la República Centroafricana.

Al concluir su especialización médica en Estrasburgo (Francia), el doctor Cédric Patrick Le Grand Ouanekpone tenía muy claro que iba a regresar a su país, la República Centroafricana (RCA).

Rechazó el seductor contrato que le ofrecieron y de nada sirvió que intentaran renegociar al alza su salario.

Era el primer nefrólogo en su país y sabía que el Centro Nacional de Hemodiálisis de Bangui, construido en 2020 por el Banco Africano de Desarrollo y entregado al Gobierno para su gestión, llevaba dos años sin funcionar por falta de un especialista.

Puedes seguir el encuentro  en canal de youtube Editorial Mundo Negro

Infancia Misionera 2026: «Tu vida, una misión»

“Tu vida, una misión” es el lema de la Jornada de Infancia Misionera que celebramos el domingo 18 de enero de 2026. Un día muy importante, en el que los niños están invitados a ayudar a los demás niños, especialmente a los que no tienen lo necesario para vivir o no conocen a Dios.

Todos somos misioneros, y podemos ayudarles con nuestra oración y nuestro dinero.

En el siguiente video, el aventurero Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo ha viajado hasta el Sáhara para conocer, junto al misionero Mario León Dorado, uno de los proyectos que esta Obra Pontificia sostiene cada año: el centro de discapacitados de Dajla, donde decenas de niños reciben atención y esperanza gracias a este apoyo.

Descubre más en https://infanciamisionera.es/

A la escucha de Comboni. Enero 2026

Comboni entendió que la oración no solo era un momento de conexión personal con Dios, sino el corazón que sostenía su misión. En medio de las dificultades, la oración fue el faro que lo guiaba y lo mantenía firme en su propósito.

Como familia comboniana, nos sentimos llamados a seguir su ejemplo, haciendo de la oración el motor de nuestra vida misionera, de nuestras decisiones y de nuestro servicio a los demás. Que cada momento de oración, por breve que sea, nos recuerde la importancia de ser luz y esperanza para aquellos que más lo necesitan.