MISIÓN EN KENIA

Primeros pasos en suelo keniano

A principios de junio aterricé en Nairobi, la capital de Kenia. Fue aquí donde comenzó mi viaje misionero, lleno de nuevos retos, aprendizajes y encuentros con personas que rápidamente se convirtieron en una segunda familia para mí. Pasé las primeras semanas en la Casa Provincial de los Misioneros Combonianos, donde inmediatamente experimenté la gran apertura y calidez de los Padres Combonianos y de la comunidad de Laicos Misioneros Combonianos. Gracias a su cordial acogida, me sentí como en casa, lo que me dio valor y esperanza para las siguientes etapas de mi misión.

Aprendizaje del idioma y primeros viajes

Uno de los primeros retos fue el estudio intensivo del inglés. Cada nueva palabra me abría las puertas para comprender mejor la cultura y establecer relaciones más profundas con las personas entre las que ahora vivo.

En junio, se unió a mí una misionera italiana, Giula. Juntas, ese mismo día, partimos hacia Kiteakapel, una pequeña comunidad misionera en el noroeste de Kenia. Este lugar, atendido por una comunidad internacional, me permitió ver la sencillez de la vida, las dificultades de la existencia cotidiana y, al mismo tiempo, la gran hospitalidad y apertura de la gente. Esta experiencia permanecerá en mi corazón durante mucho tiempo como un recordatorio de la gran fuerza de la comunidad y de los corazones sencillos y sinceros.

Kariobangi, el corazón de Nairobi

La siguiente etapa fue trasladarme a Kariobangi, uno de los distritos más pobres de Nairobi. Este lugar está lleno de contrastes: junto a las dificultades y la pobreza, también hay una energía y una esperanza extraordinarias entre los residentes. En la parroquia, los Padres Combonianos y las Hermanas Combonianas llevan a cabo su ministerio. Las Hermanas dirigen una escuela profesional para niñas y una guardería para los hijos de madres jóvenes, mientras que los Padres se dedican a la pastoral y a la animación juvenil.

El tiempo que pasé en Kariobangi fue muy valioso para mí, tanto en lo práctico como en lo espiritual. Vi cómo Dios obra en la vida cotidiana, en los gestos sencillos de bondad y en el compartir con los demás.

Una nueva etapa: Mikinduri

Desde septiembre, he comenzado la siguiente etapa de mi misión y ahora me encuentro en Mikinduri. Este nuevo lugar me plantea nuevos retos, pero también me aporta mucha alegría y esperanza. Cada día es una oportunidad para conocer la realidad local, aprender a ser paciente y abierta, y descubrir la belleza de la diversidad. Creo que cada paso de este viaje me lleva más lejos, hacia una mayor confianza, hacia una mejor comprensión y hacia el verdadero servicio a los demás.

Iza, LMC en Kenia

Encuentro Misionero Octubre 2025

Hay momentos que lo cambian todo… y este octubre puede ser uno de ellos.

👉 Si sientes inquietud,
👉 Si algo dentro de ti te empuja a ir más allá,
👉 Si crees que tu vida no es solo para tí…

Entonces este Encuentro Vocacional Misionero es para ti.

Del 24 al 26 de octubre te invitamos a un Encuentro Vocacional Misionero con los Laicos Misioneros Combonianos. Un momento especial para escuchar, discernir , mirar tu vida con ojos misioneros y preguntarte:  ¿Qué quiere Dios de mí?

🗓 CUÁNDO: 24 al 26 Octubre 2025

📍 DÓNDE: Misioneros Combonianos. C/Arturo Soria 101. Madrid

🧭 PARA QUIÉN: Jóvenes y adultos con inquietud por la vocación misionera laical.

🙌INSCRIPCIONES: https://cutt.ly/EncuentroMisioneroLMC2025 

📝MÁS INFORMACIÓN: 634281908 (Gonzalo)

Buenas noticias. Domingo Exaltación de la Santa Cruz

Juan 3,13-17

Tiene que ser elevado el Hijo del hombre

En aquel tiempo, dijo Jesús a Nicodemo: «Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, para que todo el que cree en él tenga vida eterna. Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen el él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.

VIVIR EN ARMONÍA CON LA VIDA QUE NOS RODEA

Amar el mundo es aprender a mirar despacio: reconocer a quien pasa desapercibido, acercarnos a la herida sin exaltarla, y tender la mano que sostiene. La solidaridad no es un gesto grandioso, es hacer sitio: en la mesa, en la calle, en la memoria. Cuando compartimos, lo pequeño se vuelve suficiente y lo frágil encuentra abrigo. Que nuestra vida sea un sí a la tierra que nos alimenta y a las personas que viven al borde. Porque el amor no condena: cuida, levanta y acompaña. Hagamos comunidad

A la escucha de Comboni. Septiembre 2025

Ser misionero/a no es una aventura cómoda, sino un camino de entrega total. Es servir con el corazón, con inteligencia y con esfuerzo. Es llevar esperanza donde parece que no la hay, aprender de cada cultura, y compartir el Evangelio desde lo más profundo de nuestro ser.

Entre lágrimas y sonrisas, cansancio y alegría, descubrimos que Dios camina con nosotros… en cada paso, en cada gesto, en cada misión.

Revistas Mundo Negro y Aguiluchos. Septiembre 2025

Si quieres estar al día de lo que sucede en los países del Sur y estar conectado a la misión de la Iglesia. Suscríbete o suscribe a un familiar a las revistas de Mundo Negro y/o Aguiluchos en https://edimune.com/producto/aguiluchos/ para recibirla en papel en tu domicilio o en formato PDF en tu correo electrónico.

Para adquirir el ejemplar suelto del mes en curso pulsa en el siguiente enlace: https://edimune.com/categoria-producto/revistas/

También puedes suscribirte a través del siguiente correo electrónico: edimune@combonianos.com o en el teléfono: (+34) 91 415 24 12 indicándonos tus datos postales completos.

A través de este mismo correo electrónico y teléfono puedes adquirir cualquier otro número anterior y comunicarte con nosotros para plantearnos cualquier duda o cuestión que te surja.