Padre Luigi Fernando Codianni elegido superior general de los Misioneros Combonianos

Viernes 21 de febrero de 2025
Hoy ha sido elegido superior general de los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús (MCCJ) el padre Luigi Fernando Codianni, de 60 años, ex consejero general en Roma. El Padre Luigi, de nacionalidad italiana, tiene una considerable experiencia religiosa y misionera en los sectores de la administración y del servicio gubernamental, particularmente en las circunscripciones combonianas de Brasil e Italia
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El 6 de noviembre de 2024, el Padre Tesfaye Tadesse Gebresilasie dimitió como Superior General del Instituto Comboni, tras su nombramiento como Obispo Auxiliar de la Archieparquía de Addis Abeba (Etiopía). En ejercicio de su función de vicario, el Padre David Costa Domingues, en nombre del consejo general, convocó las votaciones para la elección extracapitular del nuevo superior general.

El padre Luigi Fernando Codianni nació el 13 de junio de 1964 en Celenza Valfortore (FG), Italia. Ingresó en el Instituto con su primera profesión religiosa en 1988 en Venegono Superiore (Italia). De 1988 a 1993 estudió Teología en São Paulo (Brasil). El 15 de mayo de 1993 fue ordenado sacerdote en Celenza Valfortore, diócesis de Lucera-Troia.

El padre Codianni desarrolló su primer compromiso pastoral en Italia, de 1993 a 2001. Después de esta experiencia misionera en su tierra natal, fue destinado a la provincia del Nordeste de Brasil. De 1994 a 2010 fue superior provincial del Nordeste de Brasil. En 2011 regresó a Italia, donde, entre otros compromisos, fue ecónomo provincial.

Padre Luigi Fernando Codianni, en el Capítulo General de junio de 2022.

En el Capítulo General de 2022 fue nombrado consejero general, asumiendo posteriormente la función de seguimiento de las circunscripciones de Europa, del sector económico y de los aspectos jurídicos y de representación legal.

Formación para la misión

Compartimos este mes el libro «Teología para la misión hoy» de Roger P. Schroeder y Stephen B. Bevans. Se trata de un libro que ofrece una perspectiva amplia y profunda sobre la misión cristiana en el siglo XXI. Los autores, desde su compromiso misionero personal, presentan un enfoque teológico innovador y sugerente.

El libro destaca que la Iglesia nace de la misión y se configura a través de su fidelidad a la misma. A lo largo de la historia, se presentan modelos de misión y personalidades que han encarnado la misión y conformado la Iglesia en los dos mil años de cristianismo.

En resumen, es una obra que invita a reflexionar sobre la misión desde diferentes contextos y teologías, ofreciendo herramientas y modelos para una misión relevante y efectiva en la actualidad.

Un fructífero comienzo de 2025: Reflexiones sobre nuestra Asamblea Anual en Kenia

2025 comenzó con buen pie con nuestra asamblea anual, que tuvo lugar del jueves 9 al domingo 12 de enero. Fue un momento de profunda reflexión, evaluación y planificación, en el que echamos la vista atrás al año pasado y nos preparamos para el viaje que tenemos por delante.

Momentos de formación

A lo largo de la asamblea, evaluamos nuestras actividades, las reuniones de formación y el servicio que prestamos. También revisamos y actualizamos nuestros estatutos, asegurándonos de que siguen guiándonos eficazmente en nuestra misión. Además, evaluamos nuestro informe financiero y trazamos planes concretos para el año 2025.

Un momento particularmente especial fue la celebración de nuestros miembros que se preparan para su experiencia de misión en Kitelakapel. Su compromiso es un hermoso testimonio de la llamada que todos compartimos: salir y proclamar el Evangelio.

Lo que más destacó de esta asamblea fue el sentido de responsabilidad compartida y el deseo de crecimiento. Fue inspirador ver hasta qué punto cada miembro está implicado en la configuración del futuro de nuestra misión. El énfasis en la formación, el servicio y la planificación cuidadosa muestra un fuerte compromiso no sólo con la acción, sino con un trabajo misionero sostenible y significativo.

Nuevo equipo coordinador

Entre los planes para 2025, uno de los principales es apoyar a quienes se preparan para la misión en el extranjero y garantizar que estén bien equipados espiritual y prácticamente. También hay un fuerte compromiso con el fortalecimiento de nuestras iniciativas locales, la mejora de la forma en que acompañamos a las comunidades y el fomento de un compromiso misionero más profundo.

Al entrar en este nuevo año, pedimos a Dios que bendiga abundantemente nuestra misión. Que Él guíe nuestros pasos y fortalezca nuestra determinación. Y que nuestro amado San Daniel Comboni interceda por nosotros mientras seguimos caminando en la fe y el servicio.

Miembros de la Asamblea

LMC Kenia

Buenas noticias. 6º Domingo T.O. 16/02/2025

Lucas 6, 17. 20-26

En aquel tiempo, bajó Jesús del monte con los Doce y se paró en un llano, con un grupo grande de discípulos y de pueblo, procedente de toda Judea, de Jerusalén y de la costa de Tiro y de Sidón.

Él, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios.

Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados.

Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis.

Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas.

Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis.

¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.»

TOMAR EN SERIO A LOS POBRES

Acostumbrados a escuchar las «bienaventuranzas» tal como aparecen en el evangelio de Mateo, se nos hace duro a los cristianos de los países ricos leer el texto que nos ofrece Lucas. Al parecer, este evangelista –y no pocos de sus lectores– pertenecía a una clase acomodada. Sin embargo, lejos de suavizar el mensaje de Jesús, Lucas lo presenta de manera más provocativa.

Junto a las «bienaventuranzas» a los pobres, el evangelista recuerda las «malaventuranzas» a los ricos: «Dichosos los pobres… los que ahora tenéis hambre… los que ahora lloráis». Pero, «ay de vosotros, los ricos… los que ahora estáis saciados… los que ahora reís». El Evangelio no puede ser escuchado de igual manera por todos. Mientras para los pobres es una Buena Noticia que los invita a la esperanza, para los ricos es una amenaza que los llama a la conversión. ¿Cómo escuchar este mensaje en nuestras comunidades cristianas?

Antes que nada, Jesús nos pone a todos ante la realidad más sangrante que hay en el mundo, la que más le hace sufrir, la que más llega al corazón de Dios, la que está más presente ante sus ojos. Una realidad que, desde los países ricos, tratamos de ignorar, encubriendo de mil maneras la injusticia más cruel, de la que en buena parte somos cómplices nosotros.

¿Queremos continuar alimentando el autoengaño o abrir los ojos a la realidad de los pobres? ¿Tenemos voluntad de verdad? ¿Tomaremos alguna vez en serio a esa inmensa mayoría de los que viven desnutridos y sin dignidad, los que no tienen voz ni poder, los que no cuentan para nuestra marcha hacia el bienestar?

Los cristianos no hemos descubierto todavía la importancia que pueden tener los pobres en la historia del cristianismo. Ellos nos dan más luz que nadie para vernos en nuestra propia verdad, sacuden nuestra conciencia y nos invitan a la conversión. Ellos nos pueden ayudar a configurar la Iglesia del futuro de manera más evangélica. Nos pueden hacer más humanos: más capaces de austeridad, solidaridad y generosidad.

El abismo que separa a ricos y pobres sigue creciendo de manera imparable. En el futuro será cada vez más difícil presentarnos ante el mundo como Iglesia de Jesús ignorando a los más débiles e indefensos de la Tierra. O tomamos en serio a los pobres o nos olvidamos del Evangelio. En los países ricos nos resultará cada vez más difícil escuchar la advertencia de Jesús: «No podéis servir a Dios y al Dinero». Se nos hará insoportable.

José Antonio Pagola

A la escucha de Comboni

Comboni nos recuerda la esencia de la verdadera misión: una entrega total y sin reservas. Cada misión, cada tarea que emprendemos, está llena de momentos de alegría y de tristeza, de vida y de muerte, de abrazos y de despedidas. Es un viaje que requiere valentía y un corazón abierto para enfrentar todo lo que venga.

Como LMC debemos estar dispuestos a enfrentar cada desafío de la vida con la misma disposición que Comboni: aceptar con gratitud los momentos de júbilo, abrazar con fortaleza los tiempos de tristeza, vivir cada día con plenitud y estar preparados para las despedidas que la vida nos imponga.