Durante este fin de semana se está celebrando en Madrid el Congreso de vocaciones. Procedentes de diferentes realidades: diócesis, vida consagrada y movimientos, más de 3000 personas se han dado cita en el pabellón «Madrid-Arena», en el que tendrán lugar diferentes itinerarios y trabajo en grupos, que incluyen talleres, experiencias y testimonios.
En este contexto vocacional, compartimos el testimonio de Lucía Fonts, misionera comboniana en República Centroafricana que está compartiendo su vida y su fe con los pigmeos. Como estudiante de enfermería, inicialmente su deseo era ser cooperante, pero el Señor quería más, le pedía la vida entera, y ella se dejó llevar.
Puedes conocer más de cerca su experiencia vocacional y misionera en la siguiente entrevista que le hicieron en el programa «Eclesia al día»
La desigualdad creciente es el mayor reto al que se enfrenta hoy la humanidad. Implica la exclusión o discriminación en las oportunidades de vida, es permanente y estructural, y supone un profundo deterioro en las condiciones de vida digna de las personas. Además, atenta contra todos los derechos humanos que garantizan una vida verdaderamente humana, como son el trabajo digno, la alimentación, el agua y el saneamiento, la vivienda, la salud, la educación, la participación o un medio ambiente saludable. Y afecta, sobre todo, a los países más empobrecidos del Sur global.
La desigualdad se enmarca dentro de lo que el papa Francisco llama la cultura del descarte, en la que los excluidos son «sobrantes», personas que pueden ser descartadas, como los pobres, quienes viven en barrios precarios, personas sin hogar, drogodependientes, refugiados, pueblos indígenas, personas ancianas, mujeres, niños y niñas por nacer, juventud excluida o explotada, migrantes, e incluso la creación maltratada.
Lacultura del descarte surge del individualismo, fruto de la globalización de la indiferencia; una visión de la economía que prioriza la obtención de beneficios; y de un paradigma tecnocrático que considera que todo lo que es posible debe hacerse.
Frente a estos datos, se hace imprescindible recuperar la «cultura del compartir». Porque la prosperidad solo es justa cuando llega a todos los seres humanos.
Manos Unidas, lleva más de 50 años apoyando la idea de trabajar por sociedades más igualitarias y sostenibles, donde la inclusión de las personas descartadas y el cuidado del medioambiente son la prioridad.
Si queremos alcanzar ese genuino significado de prosperidad, resulta indispensable un tipo diferente de economía que la haga posible. Por eso, este años se han centrado en la propuesta «Economía de Francisco».
La «Economía de Francisco» es un movimiento inspirado por el papa Francisco que busca promover un modelo económico más justo, inclusivo y sostenible, en respuesta a los problemas globales como la desigualdad, la pobreza y el deterioro ambiental. Toma su nombre en honor a san Francisco de Asís, quien simboliza una vida sencilla, la justicia social y el respeto por la naturaleza.
En Manos Unidas siguen trabajando hoy y siempre para poder vivir de una manera digna, comprendiendo que nuestra prosperidad no es tal si no incluye, también, la prosperidad de nuestro prójimo. Solo así, dirigiendo nuestra mirada a los que sufren más allá de nuestras fronteras, y tendiendo una mano generosa y solidaria a los más pobres, podremos conseguir un mundo realmente próspero para todos.
El pasado domingo 02 de febrero tuvo lugar en Granada la tradicional romería en honor a S. Cecilio, co-patrón de Granada. Animados por el buen tiempo, miles de granadinos se dieron cita en el Sacromonte para festejar a su patrón y pasar un día fiesta y convivencia.
Como ya es habitual desde hace más de 30 años, la familia comboniana se hizo presente en el evento y junto con un buen grupo de amigos y colabores puso una barra con comida y bebida con la finalidad de recaudar fondos para los proyectos que se llevan a cabo en distintos lugares de misión.
Este año los beneficios obtenidos serán destinados a colaborar en la formación de jóvenes Misioneros Combonianos.
Gracias a todos/as por el esfuerzo y el trabajo realizado.
Los misioneros combonianos han reconocido a dos asociaciones que promueven los derechos del pueblo pigmeo baka de Camerún con el Premio Mundo Negro a la Fraternidad 2024. Timothée Emini (Asociación Okani) y Luc Ndeloua (Asociación Abowanii) recibieron el premio de manos de J. María Calderón, director nacional de OMP, en la casa comboniana de Madrid el sábado 1 de febrero.
El encuentro fue enmarcado por la profesora María del Ángel Iglesias Vázquez, investigadora de la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR), que abordó el camino en el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas africanos. Estos están amenazados fundamentalmente por la presión de las compañías extractivas (madera, hidrocarburos, minerales…), con el agravante de que cuando estas poblaciones son expulsadas de sus tierras ancestrales pierden su identidad, ya que su espiritualidad está ligada a la tierra de sus antepasados.
Hay dos fechas clave en este camino: En 1989 la Organización Internacional del Trabajo aprueba el Convenio 169 sobre pueblos indígenas, que sin embargo solo cuenta entre los estados africanos con la ratificación de la R. Centroafricana. Posteriormente en 2007 la ONU emite la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, que en su artículo 10 exige el consentimiento previo, libre e informado antes de cualquier desplazamiento de comunidades indígenas. Estos instrumentos legales han ido permitiendo la presentación de algunas denuncias internacionales, fundamentalmente en Kenya.
Los protagonistas premiados continuaron con su testimonio sobre la situación de enorme riesgo que vive su pueblo baka, uno de los cientos de pueblos indígenas africanos. Estas comunidades no viven en la selva, sino que son parte de ella. La selva es escuela para sus jóvenes, supermercado para todo lo que necesitan, especialmente los productos farmacológicos, y, especialmente, es el lugar de comunicación espiritual profunda con su cultura ancestral y sus antepasados. Con supuesto afán de proteger los territorios naturales, estas comunidades se ven expulsadas por la administración de Camerún. Se les fuerza a un salto brusco del modo de vida cazador-recolector al urbano, generando un trauma sin paliativos. Como citábamos arriba, las compañías extractivas son las beneficiadas por la «limpieza» del territorio para poder entrar con impunidad en sus territorios. El turismo internacional ejerce también una presión.
Frente a esta dramática situación, las asociaciones de los dos premiados se centran en la organización de los jóvenes para que conozcan sus derechos y los ejerzan, conozcan sus tradiciones y las puedas enseñar a su vez a los más pequeños. Algunos datos preocupantes: solo hay 10 personas baka cursando estudios en la universidad, un centenar en la escuela secundaria, y Timothée Emini, uno de los premiados, espera ser en breve el primer baka con un doctorado universitario. No tienen presencia en el parlamento de Camerún, y sufren además la discriminación de las etnias mayoritarias.
Al concluir el encuentro, declaraban que el futuro de esta cultura depende de su capacidad de luchar por sus derechos, y de la aplicación de las reciente legislación europea, como la directiva de regulación forestal. El acompañamiento de estas comunidades vulnerables pasa por el trabajo para lograr este tipo de legislaciones internacionales y monitorear su aplicación.
Chema Caballero entrevista a los premiadosSaludo final del Provincial, M. A. LlamazaresE. Bayo, director de la revista, presenta a la profesora Iglesias
Comenzamos una nueva sección dentro de nuestro Blog dedicada a la formación misionera. Como LMC, apostamos por una formación sólida que de credibilidad a nuestra vocación misionera. Ésta debe ayudarnos a profundizar en el seguimiento a Jesús en esta clave misionera.
Cada mes presentaremos algún material formativo de interés en clave misionera.
En esta primera entrega presentamos un especial de la revista misiones extranjeras titulado «Los Laicos Misioneros» en el que se recogen 4 artículos fundamentales de la vocación misionera laical:
El laico misionero. Una aproximación teológica (Eloy Bueno).
La Iglesia española y los laicos misioneros (Mons. Carlos Amigo)
Formación de los laicos misioneros (Jesus Ruiz Molina)
La participación de los laicos en el carisma de los institutos religiosos (Adelio Torres).