P. Víctor Hugo Castillo, nuevo obispo comboniano para la diócesis de Kaga-Bandoro (RCA)

El misionero comboniano p. Victor Hugo Castillo Matarrita, Superior de la Delegación de los Misioneros Combonianos en África Central, ha sido nombrado obispo de la diócesis de Kaga-Bandoro en Centroáfrica.

Como familia comboniana nos alegramos por esta noticia y rezamos por él en esta nueva etapa de servicio a la misión y a la Iglesia.

En el centro, en la foto: P. Víctor Hugo Castillo Matarrita, misionero comboniano.

Mundo Negro y Aguiluchos. Septiembre 2024

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Fallecimiento del P. José Messeti, misionero comboniano en Perú

Como familia comboniana nos unimos en oración por el alma del P. José Messeti, vicario de la parroquia Santo Domingo de Guzmán de Palca en la diócesis de Tarma (Perú) que fue encontrado sin vida al borde de una laguna de la cordillera andina tras varios días de búsqueda.

Misionero incansable y entregado, acompañó hace algún tiempo a varias comunidades de la sierra peruana donde trabajaban los LMC.

Damos gracias a Dios por su vida entregada a la misión y a los más pobres y abandonados, convencidos de que ya goza de la presencia del Señor que lo habrá acogido en sus brazos.

Compartimos un video del programa Pueblo de Dios como homenaje a su trabajo y al de tantos otros misioneros que han acompañado y acompañan a las comunidades de la sierra andina.

https://www.rtve.es/…/pueblo-dios-peru-a-cielo…/421510/

Buenas noticas. Domingo 22 T.O. 01/09/2024

Marcos 7, 1-8. 14-15. 21-23

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. ( Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes la manos restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas. ) Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús «¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores»? Él contesto: / «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: / «Este pueblo me honra con los labios, / pero su corazón está lejos de mí. / El culto que me dan está vacío, / porque la doctrina que enseñan / son preceptos humanos.» / Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.» Entonces llamó de nuevo a la gente y les dijo: «Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer la hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro.»

UNA RELIGIÓN VACÍA DE DIOS

Los cristianos de la primera y segunda generación recordaban a Jesús no tanto como un hombre religioso, sino como un profeta que denunciaba con audacia los peligros y trampas de toda religión. Lo suyo no era la observancia piadosa por encima de todo, sino la búsqueda apasionada de la voluntad de Dios.

Marcos, el evangelio más antiguo y directo, presenta a Jesús en conflicto con los sectores más piadosos de la sociedad judía. Entre sus críticas más radicales hay que destacar dos: el escándalo de una religión vacía de Dios y el pecado de sustituir su voluntad por «tradiciones humanas» al servicio de otros intereses.

Jesús cita al profeta Isaías: «Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos». Luego denuncia en términos claros dónde está la trampa: «Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres».

Este es el gran pecado. Una vez que hemos establecido nuestras normas y tradiciones, las colocamos en el lugar que solo ha de ocupar Dios. Las ponemos por encima incluso de su voluntad: no hay que pasar por alto la más mínima prescripción, aunque vaya contra el amor y haga daño a las personas.

En esa religión, lo que importa no es Dios, sino otro tipo de intereses. Se le honra a Dios con los labios, pero el corazón está lejos de él; se pronuncia un credo obligatorio, pero se cree en lo que conviene; se cumplen ritos, pero no hay obediencia a Dios, sino a los hombres.

Poco a poco olvidamos a Dios y luego olvidamos que lo hemos olvidado. Empequeñecemos el evangelio para no tener que convertirnos demasiado. Orientamos la voluntad de Dios hacia lo que nos interesa y olvidamos su exigencia absoluta de amor.

Este puede ser hoy nuestro pecado. Agarrarnos como por instinto a una religión desgastada y sin fuerza para transformar nuestras vidas. Seguir honrando a Dios solo con los labios. Resistirnos a la conversión y vivir olvidados del proyecto de Jesús: la construcción de un mundo nuevo según el corazón de Dios.

José Antonio Pagola

El Papa Francisco visitará cuatro países 100% territorio de misión

El Papa Francisco vuelve a poner el foco en las periferias de la Iglesia, como suele habitual en sus viajes. El próximo lunes comienza su visita a Indonesia, Papúa Nueva Guinea, Timor Oriental y Singapur. Todos ellos son Iglesias jóvenes, que necesitan el apoyo de misioneros y reciben el apoyo anual de todos los católicos del mundo a través de Obras Misionales Pontificias (OMP). Una misionera colombiana desde Indonesia explica cómo están viviendo este acontecimiento desde el primer país de la visita papal.

Datos estadísticos de la Iglesia católica en Indonesia

“Esperamos al Papa con mucha esperanza y alegría”, explica la hermana Ana Emilce Parra, una misionera Sierva de María en Indonesia. Todo está listo. “La catedral de Yakarta estaba muy deteriorada, y es pequeña porque hay muy pocos católicos. Desde mayo han estado arreglándola”, explica esta colombiana de 45 años quien, aunque no puede asistir a los encuentros, estuvo en Yakarta hace unos días y pudo ver entre otras cosas  cómo estaban colocando la silla donde se sentará el Papa Francisco. Junto a la catedral, han acondicionado un museo y un parque para diversos encuentros. Por las calles hay carteles que dan la bienvenida al Santo Padre. “Es bastante emotivo ver en Yakarta frases alusivas al Papa”, afirma.

“La presencia a veces mínima de la Iglesia católica en estas islas de Indonesia es de un beneficio muy grande”, explica Ana Emilce. “La Iglesia católica hace un gran servicio de ayuda, presencia, enseñanza, salud…”. Ella misma se encarga de visitar enfermos en sus casas –es el carisma de su congregación- por Larantuka. En un país mayoritariamente musulmán (solo 3% de la población se declara católica), la presencia de los católicos en las islas de Indonesia es muy heterogénea. En la Isla de Flores se concentran muchos, pero según esta Sierva de María, hay islas en las que la presencia es muy pequeña, incluso a veces oculta. Y con ellos permanecen misioneros para acompañarles en su fe. “Es un regalo la visita del Papa a estos hermanos nuestros, que han mantenido la fe contra viento y marea”.

La misionera es consciente del esfuerzo que va a hacer el Papa Francisco en llegar a países tan lejanos. Sin embargo, merece la pena. “Hay grandes expectativas de unidad, diálogo y encuentro”, afirma. “Todos los católicos aquí son muy solemnes”, explica la Ana Emilce, que disfruta mucho del cuidado con el que celebran la liturgia. “Sé que el Papa Francisco va a estar feliz”.

14 millones de dólares para cimentar la misión de la Iglesia en Indonesia

Como todas las diócesis de Indonesia son Iglesias jóvenes, consideradas territorios de misión, cada año son ayudados por parte de la Santa Sede a través de Obras Misionales Pontificias (OMP), que canaliza la generosidad de todos los católicos del mundo que colaboran con la misión en Jornadas tan conocidas como las de Domund, Infancia Misionera o Vocaciones Nativas. En los últimos 5 años, Obras Misionales Pontificias ha apoyado a la evangelización en Indonesia con 14 millones de dólares.

La gran mayoría -8.711.155$- a través del Domund. De este dinero, cada una de las diócesis recibe cada año una ayuda fija destinada a los gastos diarios de la diócesis. Se apoyan también necesidades puntuales que van surgiendo en la tarea misionera: compra de terrenos para parroquias en sitios donde antes no había llegado la Iglesia, construcción de conventos para los misioneros de diversas congregaciones (franciscanos/as, pasionistas, agustinos, Verbo Divino…), traducción de la Biblia a lenguas locales… Y por supuesto, también para la evangelización a través de la caridad: 25.000$ para construir un internado de chicas, 35.000$ para ampliar un ambulatorio diocesano…

Además de las ayudas del Domund, desde OMP también se ha enviado cerca de un millón de dólares para proyectos infantiles con Infancia Misionera (evangelización, educación, atención sanitaria…). Y por otro lado, cada año se apoya a los futuros sacerdotes diocesanos de Indonesia. En el último lustro, desde la Obra Pontificia de San Pedro Apóstol, se han enviado más de cuatro millones de dólares para apoyar a los 16 seminarios diocesanos del país, en los que hay en la actualidad 3.631 seminaristas.