LMC España

Laicos Misioneros Combonianos y ONGD AMANI

«La grandeza de la misión no está en lo que hacemos sino en Aquel que nos envía”

LMC Portugal

En Viseu, en los días del 18 al 20 de noviembre, se llevó a cabo el tercer encuentro de formación, que tuvo como tema “La misión hoy: ¿Cómo? ¿Por qué? ¿Para qué? La Iglesia en acción”. La LMC, Susana Vilas Boas fue la encargada de la formación de este fin de semana.

Susana comenzó la primera parte de la formación interpelándonos con esta frase del Padre Ivo, que después sirvió de lema para todo el encuentro. Frase que nos transmite que somos enviados por el Padre, que está siempre con nosotros y que es Él en quien ponemos toda nuestra confianza.
LMC PortugalA mí, particularmente, me dio la certeza de que no estoy caminando sola, que Él me ayuda y siempre estará conmigo no importa el camino que siga.

La vocación de LMC, como cualquier otra vocación cristiana, no se limita a un “yo”, sino que implica un “nosotros”, y es muy bonito descubrirlo y sentirlo.

El encuentro se dividió en dos grandes subtemas: los Hechos de los Apóstoles y el Directorio de los LMC.

Me gustó mucho el acercamiento al libro de los Hechos. Vimos, con Susana, toda la estructura del libro, algunos de los acontecimientos más importantes, aspectos históricos y luego en un pequeño grupo de trabajo pudimos profundizar en algunos de los eventos descritos por Lucas.

El sábado por la tarde después de compartir el trabajo de los grupos, empezamos el segundo tema, un buen momento para aclarar algunas dudas y algunos aspectos cruciales en el camino de formación como LMC.

Ya en la noche, lo pasamos bien juntos, con un juego de mímica sobre los Hechos de los Apóstoles, con momentos de convivencia, conversaciones,… y bromas.

El domingo por la mañana, fue fantástico poder escuchar a Marcia Costa, que nos contó cómo y cuándo se unió a los LMC, la reacción de su familia cuando decidió irse a la República Centroafricana, lo que vivió y lo que encontró, fue bueno también escuchar a Susana y aprender un poco más de cerca la realidad de que enfrentaron, los desafíos. Un hermoso testimonio también del matrimonio Ana y Arthur Valente, que después de la jubilación dedicaron sus vidas al servicio en la misión.

Muy bueno… Magnífico darse cuenta de que no existe una edad específica, estamos todo a tiempo de hacer el bien, de hacer diferencia.

LMC Portugal

Por Sofia Coelho. LMC Portugal

Vivir el Adviento con corazón misionero


Obras Misionales Pontificias, a través del Secretariado de Infancia Misionera, presenta la ‘Guía Adviento Misionero 2016’ para el tiempo de Adviento. Va dirigido a los agentes de pastoral, catequistas, profesores de religión y animadores para que compartan con los niños la importancia de este tiempo litúrgico de adviento previo a la Navidad. Se trata de un material ligado también a la campaña de Infancia Misionera y a su jornada que se celebrará el próximo mes de enero bajo el lema de “Sígueme”.

Según el Secretariado de Infancia Misionera “planteamos el Adviento desde una actividad que realizan con frecuencia los niños cuando salen al campo o participan en alguna acampada o campamento: se trata de un rastreo. Hay un objetivo que conseguir y, mediante una serie de pistas, los rastreadores deben llegar hasta él. También nuestro Adviento tiene un objetivo concreto: llegar al encuentro con Jesús en Belén. Cada semana de Adviento vamos a ir descubriendo, guiados por la Palabra de Dios, una pista que nos lleve a vivir bien la Navidad. Esas pistas van a ser la atención, la formación, la paciencia y la sencillez”.

Esta Guía para vivir el Adviento en clave misionera tiene como objetivos: proporcionar a los agentes de pastoral una ayuda para que los niños descubran la naturaleza del Adviento como tiempo de preparación personal y comunitaria para recibir a Jesús en Navidad; integrar en esta actividad el proceso de preparación de la Jornada de Infancia Misionera, teniendo presente el lema de este año, “Sígueme”; colaborar con los educadores para que los niños, desde la escucha de la Palabra de Dios y la oración, descubran la dimensión misionera que conlleva la acogida de Jesús en nuestras vidas; y ayudar a las familias a acompañar a los niños en la realización de las actividades y de los signos que les proponemos para vivir con espíritu misionero este tiempo litúrgico.

Guía de Adviento Misionero y Sembradores de Estrellas

Además, el cuadernillo recoge otra actividad misionera de los niños, previa a la Navidad, la conocida campaña “Sembradores de Estrellas”.

La Guía de Sembradores de Estrellas presenta unas pautas para preparar esta actividad, así como el texto de la celebración del envío – como pequeños misioneros – a recordar que Jesús nace para todos. Descargar la guía Sembradores de Estrellas

Para descargar la Guía de Adviento Misionero 2016 y otros recursos para el trabajo de Adviento:

http://www.infanciamisionera.es/p/adviento-misionero.html

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Domingo I de Adviento (A). 27 de noviembre de 2016

Mateo 24,37-44
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos: Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé. Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre: Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán. Por lo tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón estaría en vela y no dejaría abrir un boquete en su casa. Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.

CON LOS OJOS ABIERTOS

Las primeras comunidades cristianas vivieron años muy difíciles. Perdidos en el vasto Imperio de Roma, en medio de conflictos y persecuciones, aquellos cristianos buscaban fuerza y aliento esperando la pronta venida de Jesús y recordando sus palabras: «Vigilad. Vivid despiertos. Tened los ojos abiertos. Estad alerta».

¿Significan todavía algo para nosotros estas llamadas de Jesús a vivir despiertos?

¿Qué es hoy para los cristianos poner nuestra esperanza en Dios viviendo con los ojos abiertos?

¿Dejaremos que se agote definitivamente en nuestro mundo secular la esperanza en una última justicia de Dios para esa inmensa mayoría de víctimas inocentes que sufren sin culpa alguna?

Precisamente, la manera más fácil de falsear la esperanza cristiana es esperar de Dios nuestra propia salvación eterna mientras damos la espalda al sufrimiento que hay ahora mismo en el mundo. Un día tendremos que reconocer nuestra ceguera ante Cristo Juez: ¿cuándo te vimos hambriento o sediento, extranjero o desnudo, enfermo o en la cárcel, y no te asistimos? Este será nuestro diálogo final con él si vivimos con los ojos cerrados.

Hemos de despertar y abrir bien los ojos. Vivir vigilantes para mirar más allá de nuestros pequeños intereses y preocupaciones. La esperanza del cristiano no es una actitud ciega, pues no olvida a los que sufren. La espiritualidad cristiana no consiste solo en una mirada hacia el interior, pues su corazón está atento a quienes viven abandonados a su suerte.

En las comunidades cristianas hemos de cuidar cada vez más que nuestro modo de vivir la esperanza no nos lleve a la indiferencia y el olvido de los pobres. No podemos aislarnos en la religión para no oír el clamor de los que mueren diariamente de hambre. No nos está permitido alimentar nuestra ilusión de inocencia para defender nuestra tranquilidad.

Una esperanza en Dios que se olvida de los que viven en esta tierra sin poder esperar nada, ¿no puede ser considerada como una versión religiosa de un optimismo a toda costa, vivido sin lucidez ni responsabilidad? Una búsqueda de la propia salvación eterna de espaldas a los que sufren, ¿no puede ser acusada de ser un sutil «egoísmo alargado hacia el más allá»?

Probablemente, la poca sensibilidad al sufrimiento inmenso que hay en el mundo sea uno de los síntomas más graves del envejecimiento del cristianismo actual. Cuando el Papa Francisco reclama «una Iglesia más pobre y de los pobres», nos está gritando su mensaje más importante e interpelador a los cristianos de los países del bienestar.

J.A.Pagola

Cuando menos te lo esperas, alguien te trae la esperanza que colorea

el resto de tu vida dándole sentido a todo.

Encuentro «Migración: encuentro y desafío»

Ayer sábado tuvo lugar en  el IV encuentro de la Familia Comboniana de Granada. Bajo el Tïtulo «Migración: Encuentro y Desafío», celebramos una mesa redonda en la que pudimos reflexionar sobre los desafíos y retos que nos presenta el mundo de las migraciones y cómo éstas  nos desafían  a seguir trabajando por un mundo donde la hospitalidad sea una realidad.

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