CUARESMA 2014: CUARENTA DÍAS CON LOS ÚLTIMOS

 

De nuestra fe en Cristo hecho pobre, y siempre cercano a los pobres y excluidos, brota la preocupación por el desarrollo integral de los más abandonados de la sociedad.
(Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 186)

cuaresma

Mañana Miércoles de ceniza comenzaremos un nuevo tiempo de cuaresma,  en el que nos prepararemos para la celebración de la Pascua. Un año más, la campaña “40 días con los últimos” nos invita a vivir este tiempo unidos a los últimos, a aquellos que la sociedad descarta y desecha.

Uno de los  objetivos primordiales de la campaña de cuaresma con los últimos es movernos a la reflexión, acción y oración. Después de ofrecer informaciones (relevantes, interesantes… que alimentan nuestra mente) y testimonios (emotivos, dramáticos, esperanzadores… que afectan a nuestro corazón), el paso siguiente y consecuente es abrirnos y dejar que eso que hemos recibido nos transforme. Abrir nuestra mentalidad a nuevos horizontes, abrir nuestras manos en gestos solidarios, y abrir nuestro espíritu a la acción de Dios en nosotros. Por ello, como todos los años, se ofrece cada día un texto de la Sagrada Escritura, junto con una breve oración que nos ayuda a ponernos en manos de Dios.

 La campaña de este año se propone, desde una visión cristiana del desarrollo, un doble propósito:

Por una parte, ampliar nuestra visión del desarrollo humano, descubriendo su enorme riqueza y complejidad, más allá de sus dimensiones materiales.

Y, simultáneamente, conocer quiénes son los que están en último lugar en esas otras dimensiones del desarrollo humano.

Iremos descubriendo así las desigualdades en el desarrollo humano: cómo está distribuido y especialmente cómo afecta a los más desfavorecidos. Y a la vez que constatamos esa evolución de los que peor están, nos preguntaremos por qué en un mundo que globalmente progresa, los que están en último lugar empeoran, intentando llegar a las causas que están provocando este hecho.

  En los primeros días después de Ceniza recordaremos algunos datos generales del IDH y de la población mundial, para a continuación recorrer cinco bloques temáticos que coinciden con las cinco semanas de cuaresma:

1. Desarrollo y desigualdad. Cómo ésta hace disminuir aquel y cómo el PNUD calcula la minoración del IDH en función de la desigualdad.

2. Pobreza multidimensional. Un índice relativamente reciente que detecta cuántas personas son pobres en todos los ámbitos simultáneamente: educación, salud, ingresos.

3. Desigualdad de género. Cómo la injusta inequidad entre hombres y mujeres afecta negativamente al desarrollo.

4. Medio ambiente. Efectos de la degradación medioambiental sobre los más desfavorecidos de nuestros días y sobre las generaciones futuras.

5. Otras dimensiones del desarrollo humano, a través de nuevos índices que proponen otras maneras de medir el desarrollo.

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Domingo 8 TO (A) 2 de marzo de 2014

Mateo 6,24-34

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero. Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando qué vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?
¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida? ¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso. Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos.»

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NO A LA IDOLATRÍA DEL DINERO

El Dinero, convertido en ídolo absoluto, es para Jesús el mayor enemigo de ese mundo más digno, justo y solidario que quiere Dios. Hace ya veinte siglos que el Profeta de Galilea denunció de manera rotunda que el culto al Dinero será siempre el mayor obstáculo que encontrará la Humanidad para progresar hacia una convivencia más humana.

La lógica de Jesús es aplastante: “No podéis servir a Dios y al Dinero”. Dios no puede reinar en el mundo y ser Padre de todos, sin reclamar justicia para los que son excluidos de una vida digna. Por eso, no pueden trabajar por ese mundo más humano querido por Dios los que, dominados por el ansia de acumular riqueza, promueven una economía que excluye a los más débiles y los abandona en el hambre y la miseria.

Es sorprendente lo que está sucediendo con el Papa Francisco. Mientras los medios de comunicación y las redes sociales que circulan por internet nos informan, con toda clase de detalles, de los gestos más pequeños de su personalidad admirable, se oculta de modo vergonzoso su grito más urgente a toda la Humanidad: “No a una economía de la exclusión y la iniquidad. Esa economía mata”.

Sin embargo, Francisco no necesita largas argumentaciones ni profundos análisis para exponer su pensamiento. Sabe resumir su indignación en palabras claras y expresivas que podrían abrir el informativo de cualquier telediario, o ser titular de la prensa en cualquier país. Solo algunos ejemplos.

“No puede ser que no sea noticia que muera de frío un anciano en situación de la calle y que sí lo sea la caída de dos puntos en la bolsa. Eso es exclusión. No se puede tolerar que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es iniquidad”.

Vivimos “en la dictadura de una economía sin rostro y sin un objetivo verdaderamente humano”. Como consecuencia, “mientras las ganancias de unos pocos crecen exponencialmente, las de la mayoría se quedan cada vez más lejos del bienestar de esa minoría feliz”.

“La cultura del bienestar nos anestesia, y perdemos la calma si el mercado ofrece algo que todavía no hemos comprado, mientras todas esa vidas truncadas por falta de posibilidades nos parecen un espectáculo que de ninguna manera nos altera”.

Como ha dicho él mismo: “este mensaje no es marxismo sino Evangelio puro”. Un mensaje que tiene que tener eco permanente en nuestras comunidades cristianas. Lo contrario podría ser signo de lo que dice el Papa: “Nos estamos volviendo incapaces de compadecernos de los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás”.

José Antonio Pagola

Cuando la guerra llegó a Mongoumba

Queridos LMCs, amigos, familiares, conocidos…

A todos PAZ y BIENRCA06-640x480

Aquí estoy otra vez para contaros un poco la situación del país y cómo intentamos dar continuidad a nuestras actividades a pesar del clima de inestabilidad en que vivimos. Hoy os escribo a título personal, sin Tere, pues no tuvimos tiempo de escribir entre las dos.

Cuando escribimos en enero, Teresa y yo hablábamos de nuestros miedos y angustias. Hoy el tema sigue siendo el mismo, sólo que de ser espectadoras lejanas hemos pasado a ser espectadoras cercanas de las escenas de violencia e incluso “víctimas de amenazas”.

Los protagonistas han cambiado, en vez de los “rebeldes” Seleka ahora están los “libertadores” Anti-balaka y también grupos de jóvenes que se autodenominan grupos de “autodefensa” que están presentes en todas las aldeas, y cuyo principal objetivo es destruir todo lo que es de los musulmanes.

Cuando la Seleka llegó a Mongoumba a la población no le pasó nada grave, en gran parte debido a la intervención del alcalde (que era musulmán). Con el avance de los Anti-balaka o Siriri, los musulmanes comenzaron a temer por su seguridad. Cuando las amenazas subieron de tono las mujeres y los niños se refugiaron en el país vecino, quedando apenas los hombres que resistieron algún tiempo a pesar de las amenazas, intentando mantener sus propiedades y bienes. Como no se sentían seguros en sus casas pidieron asilo y algunas noches durmieron en la misión, en casa de los misioneros. Al final también se han marchado y han dejado al cuidado de los padres dos motocicletas y algunos artículos personales.

Mientras que en la capital, Bangui, los mayores problemas y enfrentamientos eran entre la Seleka y los Anti-balaka, en Mongoumba y en otras aldeas cercanas fueron, y continúan siendo, grupos de jóvenes locales, incontrolables, que en nombre de los Anti-balaka comenzaron a crear confusión, destruyendo, robando y quemando todo lo que es de los musulmanes y amenazando a aquellos que de algún modo ayudaron o protegen los pocos bienes que dejaron. Son jóvenes adultos, pequeños bandidos que bajo el efecto de las drogas y el alcohol se dejan manipular por otros que de alguna manera intentan aprovecharse de la situación de caos para obtener beneficios personales. Tienen todo tipo de armas artesanales como lanzas, espadas, machetes, y armas de caza. Forman un grupo extraño vestido de forma extravagante, unos uniformados como verdaderos militares, otros pareciendo salidos de un cortejo carnavalesco, y todos usando y abusando de amuletos, no faltando entre ellos crucifijos y rosarios, pues casi todos se llaman cristianos.

RCA05-640x480Lo que más nos ha tocado en esta ola de violencia que asoló nuestro pequeño paraíso, ha sido la indiferencia y el silencio, tanto de las autoridades como de la población en general. El domingo siguiente a los primeros pillajes se hizo un llamamiento a todas las iglesias, para rezar junto a la mezquita con el objetivo de alertar y sensibilizar para evitar la profanación y la destrucción del templo. Pero la participación se redujo a una veintena de personas. Un llamamiento que cayó en el vacío. Unas horas más tarde los martillos comenzaron su acción destructora, que nadie intentó evitar. Un espacio que se podía haber utilizado para otros fines es hoy un montón de escombros.

De la indiferencia y el silencio una gran parte de la población pasó a aplaudir las acciones de las milicias como si se tratasen de héroes. Hecho que se confirmó cuando el grupo de “autodefensa” fue a presionar al primer teniente de alcalde para que entregase a un fugitivo, no musulmán, llegado de otra localidad donde era buscado bajo la acusación de haber denunciado cristianos a las fuerzas de la Seleka. E igualmente, aunque de una forma más discreta, cuando fueron a exigir que se les entregase las dos motocicletas que habían dejado los musulmanes en la casa de los Padres, donde estos jóvenes entraron armados, y de manera agresiva y arrogante. Las motocicletas, así como el resto de las pertenencias de los musulmanes, les fueron entregadas en presencia del comisario de la policía (que aunque no tiene poder real, al menos es una autoridad), y se les hizo firmar un documento de entrega. A pesar de la tensión el P. Jesús consiguió gestionar la situación de manera que el grupo no consiguió quedarse con ninguna de las pertenencias que ellos custodiaban, y que al día siguiente fueron entregadas a los Anti-balaka situados a 20 km de Mongoumba.

RCA04-640x480No entendemos esta ola de odio y violencia contra las personas con las que han crecido y vivido en armonía en una población donde hasta el momento no había ocurrido nada malo, de donde los musulmanes se marcharon de forma discreta… No comprendemos este odio. Es verdad que las historias de lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en otras zonas del país influyen de forma negativa en la gente. Nadie dice una palabra a favor de los chadianos, sean de la Seleka, de la MISCA o simples civiles. Todos hablan contra el Chad y se olvidan de que no todos los musulmanes son chadianos.

Nuestra situación es precaria, no somos bien vistos, pues aunque hemos intentado actuar con la máxima discreción hemos tomado algunas medidas impopulares, como la suspensión, durante una semana, de todas las actividades de la parroquia (excepto la misa). No nos han acusado abiertamente de haber protegido a los musulmanes, pero han corrido rumores de que el P. Jesús era visto como pro-chadiano al haber estado varios años como misionero en el Chad. Pensamos que podemos sufrir amenazas, pero de momento no ha pasado nada.

Hace algún tiempo el silencio nocturno de Mongoumba se debía a que las personas habían salido a refugiarse en la selva, hoy también hay silencio, no porque las personas se marchen, sino porque al caer la noche se encierran en las casas para evitar confrontaciones en una tierra donde no hay autoridad y es rara la noche en la que no se oyen tiros.

Comparando lo que ha ocurrido en el resto del país e incluso en otros pueblos y aldeas de la región nuestra situación continúa siendo privilegiada. ¡Dios continúa protegiendo Mongoumba! Mbata, a 40 km, cuya parroquia fue acompañada hasta diciembre por los misioneros Combonianos de Mongoumba, ha sido destruida parcialmente, y hubo algunos muertos, musulmanes y no musulmanes. Hoy todavía hay mucha gente que continua a vivir en la selva porque al no tener medios no pueden reparar las casas que fueron totalmente quemadas.

Las situaciones más tensas en nuestra diócesis se han vivido en las parroquias de Ngoto y de Boda que han sido atacadas varias veces, incluso las misiones, y que en el último pillaje se quedaron sin coches, motos e incluso sin algunos móviles. En esas poblaciones hay conflictos frecuentes entre los musulmanes y no musulmanes, siendo nuestro Obispo D. Rino el principal mediador entre las dos partes.

Las tropas francesas y africanas han intentado desarmar y neutralizar a los rebeldes de la Seleka, que dejaron la capital, pero continúan activos en otras zonas del país. Por otro lado con la toma de poder de los “libertadores” Anti-balaka comenzó la persecución a los musulmanes, y han habido verdaderas masacres. Las milicias anti-balaka, que se dicen cristianos, son incitados y manipulados por hombres con sed de poder. D. Nzapalainga, arzobispo de Bangui, que desde el comienzo de los conflictos es acompañado por el Imán y por un Pastor representante de las iglesias protestantes, en un esfuerzo común por restablecer la paz, dijo hace unos días que, en conjunto, piden que se hagan responsables, a nivel nacional e internacional, a todos aquellos que han utilizado y manipulados a los jóvenes.

En medio de toda esa confusión surgen pequeñas señales de esperanza. El Obispo de Bangassou, D. Juan José Aguirre dice que en su diócesis las milicias de autodefensa han sido neutralizadas por las comisiones de mediación inter-religiosa y en que algunas parroquias se han iniciado cursos de formación en los que participan jóvenes católicos, protestantes y musulmanes.

A pesar de la inestabilidad y la tensión con la que vivimos hemos continuado trabajando en todos los proyectos de forma normal, intentando dar respuesta a esta misión a la que fuimos enviadas. A veces es difícil, hay momentos de desánimo, pero ¿quién dice que la misión es fácil?

Empiezan a escasear muchos productos (sal, azúcar, medicamentos…), los funcionarios no reciben los salarios y hay poco dinero en circulación, pero… siempre hay un pero… las ONG llegan con fuerza y con ellas llega dinero, medicamentos, alimentos, ropa, agua potable… y también trabajos bien pagados aunque sean temporales.

Para acabar solo deciros que vale la pena “sufrir” por la misión. Siempre es bueno saber que alguien piensa en nosotros, ¡que no estamos solos!

Contamos con vuestras oraciones.

Unidos en la paz, un abrazo.

Elia Gomes (LMC en Mongoumba).

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Grupo africano de evangelización Comboni

 Os comunico las buenas nuevas del «Grupo Africano de Evangelización Comboni» y no se por donde empezar ya que en poco tiempo han sucedido varias noticias importantes. La primera y mejor es que: ¡¡ Ya tenemos un lugar fijo de reunión !! en la parroquia de la Preciosa Sangre de Orcasitas. Es un lugar estupendo con calefacción una habitación de juegos para los niños que son muchos y además está muy cerca del Barrio de San Cristobal en donde viven la mayoría del grupo. Ha sido algo estupendo que ha sucedido cuando ya creíamos que nos tendríamos que reunir en la calle, pues por motivos que no quiero recordar por su naturaleza  se nos habían cerrado todas las puertas, entonces ¡ Un milagro!

Tras muchas  injusticias muy desmotivantes, el Padre Queño, de los misioneros llamados «Los Preciosos» nos abrió la puerta de su parroquia tras escuchar pacientemente nuestra breve pero inquietante historia. Ellos querían un lugar para reunirse, orar en familia y cantar la Nueva Evangelización y él se lo ha concedido de muy buen grado.

Ya son dos encuentros realizados en la nueva parroquia, el último con más LMC de la zona centro, algo que es importantísimo para ellos, pues se sienten más acogidos, dignos y queridos por sus hermanos y para LMC centro por sentirnos «Misioneros» al allanar el camino al Señor trabajando en el «Terreno» al pié de la Cruz  al lado de los más desfavorecidos, de los últimos a los que nuestro Jefe ama tanto.
Este sábado 22 febrero ha sido un día de compartir con alegría la oración  cantos africanos africanos y la vida en si, pues también había un  montón de niños que rondaban en la habitación contigua.
Tenemos un  nuevo proyecto de colaboración con un colegio de la hermanas Teresianas que nos han invitado a dar un testimonio de vida a niños y jóvenes para que vean la otra cara de África. Nuestra idea es dar otra visión de África, diferente a la de los telediarios, mostrando su alegría, su cultura y su fe.
Con mesura iremos planteando nuevos retos.
Un abrazo en Cristo misionero vuestro hermano Daniel LMC.

Carta a los hermanos en situaciones de violencia y de guerra

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Algunos países africanos se encuentran víctimas de la violencia y de la guerra, sobre todo en Sudán del Sur y en la República Centroafricana. Nuestros hermanos que trabajan allí han decidido quedarse con la gente y compartir su vida. Una opción valiente que nos lleva a recordar cómo San Daniel Comboni continúa amando y haciendo causa común hoy con los más pobres y abandonados en África a través de nuestros hermanos. El mensaje que ajuntamos quiere ser un signo de agradecimiento, de aliento y de cariño de parte de la Dirección General y de los superiores de circunscripción de estos hermanos nuestros, para que puedan, a su vez, consolar a las personas con las que comparten sus vidas.

Misioneros Combonianos Via Luigi Lilio, 80 Roma

Roma, 22 de Febrero de 2014

“Consolad, consolad a mi pueblo, dice el Señor” (Is 40,1)

Queridos hermanos, hermanas y laicos misioneros combonianos de Sudan del Sur y de la República Centroafricana,

Os saludamos en el nombre del Señor de la Misión.

Durante estas dos semanas de encuentro, oración y reflexión que nosotros, superiores de circunscripciones, hemos tenido con la dirección general de nuestro instituto, hemos seguido con preocupación la situación de violencia en curso en vuestros países. Nos negamos a la indiferencia y por eso les dirigimos estas palabras de comunión y de fraternidad.

Dolor y muerte siguen marcando, indeleblemente, el camino de la misión. El testimonio de presencia, de “estar con” de todos vosotros en esta realidad de violencia irracional e injustificada nos llevan a animaros a descubrir que San Daniel Comboni continúa a amar y a hacer causa común con los más pobres y abandonados del África de hoy a través de vuestra presencia. Vuestro testimonio torna su presencia viva y actual.

Somos igualmente conscientes de los intereses político/económicos que han llevado a una crisis profunda oponiendo los componentes de una sociedad multiétnica y multireligiosa. Se ha fragilizado así la convivencia pacífica y fraterna de largos años compartidos en un mismo territorio. La crisis humanitaria generada es sin precedentes. Sabemos igualmente que las puertas de muchas de nuestras parroquias y casas de formación han sido abiertas para acoger, acompañar y consolar a los miles de refugiados y desplazados. Es, sin duda, una faceta del ministerio misionero de la “consolación” de un pueblo en busca de paz. Comulgamos de vuestros riesgos y peligros, solidaridad y valentía.

Os recordamos las palabras que nuestro padre e inspirador ha escrito una semana antes de morir: “Que ocurra todo lo que Dios quiera. Dios no abandona nunca a quienes en El confían. El es el protector de la inocencia y el vindicador de la justicia. Soy feliz en la cruz, que, llevada de buena gana por amor de Dios, genera el triunfo y la vida eterna” (Escritos 7246). Y sus palabras en el lecho de muerte: “Ánimo para el presente, pero sobre todo para el futuro.”

Rezamos para que cese todo tipo de violencia y violación de los derechos humanos; para que la paz, la justicia y la reconciliación rompan el horizonte de lo “humanamente imposible” y encuentren un lugar en el corazón de los hombres y mujeres de buena voluntad en vuestros países.

Os abrazamos con ternura y cariño y os tenemos presentes en nuestras oraciones y en nuestros corazones. San Daniel Comboni cuide de cada uno de vosotros y de las personas que os han sido confiadas.

Superior general y su consejo

Superiores Provinciales/Delegados

Dirección General de los Misioneros Combonianos