Curso Formación Misionera online

Como todos los años, la Escuela de Formación Misionera organiza el curso de Formación Misionera para todos aquellos que quieran prepararse para la misión. Como novedad, este año no se podrá realizar el curso de preparación misionera de forma presencial.

En su lugar se ha diseñado un curso online que se desarrollará entre los meses de septiembre a diciembre. Serán dos sesiones semanales de dos horas de duración cada una y que serán impartidas por algunos de los profesores que habitualmente han colaborado con la Escuela de Formación Misionera.

El precio del curso es de 100 euros. Es un precio simbólico ya que el costo del curso es muy superior pero si alguna persona tiene dificultades para pagar esta cuota puede ponerse en contacto con la escuela y se estudiará su caso.

Los  temas que se van a tratar reflejan los bloques que han conformado el curso en estos últimos años, si pinchas aquí tienes el programa del curso.

Si estás interesado puedes llamar al 917250030, enviar un e-mail a esformis@hotmail.com .

El periodo de inscripción es del 15 de junio a 7 de agosto

 

A la misión hay que saber llegar descalzo y descargado. La formación misionera no consiste en acumular saberes, sino en capacitarse para olvidarse de lo mucho que sabe y abrirse a las riquezas del pueblo que recibe para que sean reconocidas, valoradas y cuidadas.

Dos jóvenes laicos misioneros en tiempos del coronavirus

Entre las novedades que nos ha traído esta tristemente famosa pandemia del Covid-19 es que no da demasiado margen a la acción caritativa ni al heroísmo en favor de los demás. En viejas épocas de peste, quien optara por ello se podía dedicar totalmente a los apestados aun a riesgo de sus vidas. Así lo hicieron personas que más tarde fueron declarados santos, como Luis Gonzaga, el rey Luis de Francia o Daniel Comboni. Pero eso ahora está prohibido. Estamos en una sociedad superorganizada que actúa por criterios de higiene científica, y lo que se nos dice es que la mejor manera de ayudar al prójimo es estarse quietecitos en casa para disminuir los riesgos de contagio. Con todo, siempre hay espacios para la generosidad, aun en tiempos del coronavirus.

Digo todo esto desde un rincón de África donde, a Dios gracias, ni ha llegado “todavía” en coronavirus y donde las medidas gubernativas de aislamiento no son tan draconianas como lo han sido en Europa. Pero igualmente estamos condicionados de muchas maneras por el virus, el cual es como una espada de Damocles que pende amenazadora sobre nuestras cabezas.

Vivo en la misión de Gilgel Beles, en Etiopía, con dos jóvenes laicos misioneros combonianos, uno español y el otro portugués, que han llegado aquí hace un año. Del coronavirus nada se sabía entonces y venían llenos de ilusión por hacer muchas cosas en favor de los demás. Se dieron sin medida en servicios como la enseñanza de todo aquello que eran capaces de enseñar, las visita as los poblados, llevar al centro de salud a los enfermos que caían en su camino…Trabajaban como a destajo para disfrutar al máximo el breve período de dos años de su permanencia.

Luego, inesperadamente, en mitad de la faena, por así decirlo, llegó el coronavirus. Muchas organizaciones llamaron a sus miembros a volver a la nación de origen. También ellos fueron llamados. Si se quedaban, era bajo su responsabilidad. Y ellos no dudaron en la elección: se quedaban “bajo su propia responsabilidad”, incluso cuando la madre de uno de ellos está pendiente de una delicada operación de cáncer e incluso cuando ellos mismos están aquejados de continuos ataques de tifus y fiebre tifoidea, que los debilitan..

Y aquí siguen. Como ya dije, no es que las medidas de confinamiento sean particularmente duras. El margen de movimiento es todavía bastante amplio, al menos mientras no asomen por nuestra zona los primeros contagios. Sin embargo, todo el rimo de las actividades se ha resentido. Al paralizarse totalmente la vida académica y al estar prohibidas las reuniones, ya no pueden enseñar .a grupos y la biblioteca que habían abierto ya no tiene clientes.

A pesar de todas estas limitaciones, intentan resistir hasta el límite. Se han encariñado con esta gente y, aunque no puedan hacer muchas cosas “por ellos”, pueden sí estar “con ellos”. Y ellos sienten que la simple presencia en estos momentos de tribulación es un valor que de por sí ya justifica tanto el haber venido como el quedarse el mayor tiempo posible.

P. Juan González Núñez

Desde Gumuz, Etiopía

Querida Guilherma, descansa en los brazos del Padre

«¡Navegaré, en las aguas de este mar… solo amar, buscaré mi lugar/sin dudas, sin miedo a soñar!«

Con una mezcla de tristeza y esperanza los LMC de Brasil comunicamos la muerte de nuestra LMC Guilherma Vicenti.

Guilherma traía al principio de su nombre lo que siempre fue: ¡guerrera! Mujer de fe y lucha, por donde pasó en misión dejó marca de su servicio y donación misionera. Aún hoy se escucha en el testimonio de la gente que vivió con ella, el afecto y la gratitud por su presencia.

Cuidadosa y atenta, siempre preparaba con profundo cuidado la acogida de los que llegaban, para quedarse o sencillamente para visitar.

Creemos que Dios, en su infinita bondad y misericordia, preparará con redoblado cariño la acogida de nuestra querida Gui en su Reino, junto con toda la comunidad misionera que ya se encuentra allí, pasando así a formar parte del grupo de los que desde el Padre interceden por todos los misioneros y misioneras.

Con profunda gratitud a Dios por la oportunidad de vivir y aprender de ella, nos ponemos en oración y solidaridad con la familia y amigos en este momento.

Sinceramente,

Consejo de la ALMC en nombre de todos y cada uno de los LMC de Brasil.

Homenaje a Guilherma Vicente – LMC Brasil que partió para la Casa del Padre el 10 de junio de 2020 – ¡Así recordaremos a Gui!

Una de sus presencias misioneras fue en Maputo, con jóvenes y mujeres a los que enseñaba corte y costura industrial. Este video fue preparado para honrarla en la Exposición Misionera de la Parroquia de Santa Amelia en el año 2017 por su pertenencia a la Familia Comboniana.

Proyecto Ciranda. Una alternativa económica a a minería

Compartimos  el trabajo que nuestro compañero Xoan Carlos Sánchez está realizando  en Açailandia (Estado de Maranhao-Brasil) acompañando comunidades afectadas por la minería. En los últimos años está participando en un consorcio latinoamericano de entidades que piden una legislación que vele por los DDHH en las explotaciones. Actualmente trabaja en diseño de modos productivos alternativos a la minería.

Domingo de Pentecostés(A) 31 de mayo de 2020

Juan 20,19-23
Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en su casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: «Paz a vosotros.» Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envió yo.» Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

 

ID Y ANUNCIAD

Id y anunciad el Evangelio. …Porque nadie debe quedar sin escucharlo.

Id y anunciad el Evangelio……Porque a nadie se le puede negar este tesoro.

Id y anunciad el Evangelio…..Porque si gratis lo has recibido, gratis lo debes dar.

Id y anunciad el Evangelio…..Porque Dios te habla a través de la palabra.

Id y anunciad el Evangelio…. Porque nunca se debe ocultar.

Id y anunciad el Evangelio…..Porque lo que es bueno para ti con otros lo tienes que compartir.

Id y anunciad el Evangelio……Porque Dios te necesita.

Id y anunciad el Evangelio…..Y yo estaré contigo hasta el fin de los tiempos.
Porque sin mí no puedes hacer nada;

Si, Señor porque de ti me vendrá la fuerza para anunciarlo; porque yo sola soy nada, pero contigo lo soy todo.

Confío, confío en ti. Quiero ser tu mensajero/a. Amén.