ENCUENTRO LAICADO MISIONERO EN ZARAGOZA

Este año, todo el inicio de curso misionero,  se revoluciona y se llena de Buena Nueva con motivo de la proclamación por parte del Papa Francisco del mes de Octubre como Mes Extraordinario Misionero.

Con este motivo, la Diócesis de Aragón, a través de sus delegaciones de misiones, han realizado la XXX Jornada de Reflexión y Animación Misionera, con el título Bautizados y Enviados: Misioneros Laicos.

Y para llevarla a cabo, nos invitaron a los laicos y laicas combonianos a estar presentes en ella y de modo especial en la Mesa Redonda “Tú eres una Misión en el Mundo”.

Y por este motivo, yo me cogí el tren y me fui para Zaragoza a compartir esta preciosa jornada.

Allí pasé el día, rodeada de misioneros y misioneras aragoneses.

Yo he de compartiros que además estaba muy a gusto y feliz porque entre las participantes….enseguida detecté que estaban las hermanas combonianas que viven en Zaragoza. Y como podéis imaginar me trataron de maravilla. Éramos ejemplo de familia misionera, “las combonianas”, una laica y las hermanas. Y nos veían juntas y nos preguntaban y se sorprendían porque nos conocíamos.

Entre el laicado misionero, me sentí en familia. Y coincidió que éramos todas mujeres. Estábamos junto a laicas de Ocasha y misioneras de Ekumene y de MISEVI. Además estuvo contando su experiencia Teresa López, laica salesiana, que ha estado doce años en Etiopía. Fue como voluntaria para un año y…”me sedujiste Señor y me dejé seducir”. Qué os voy a contar que no sepáis de esta seducción misionera. Por cierto, claro que sí, se ofrece para cualquier duda que tengamos sobre Etiopía o por si tú, David,  quieres contactar con ella. Para quien no lo sepa, David, es LMC que está de misión de Etiopía.

Como laicas misioneras expusimos los carismas de nuestros grupos, la misión ad gentes y la misión “aquí” que realizamos, las dificultades y retos misioneros que vivimos. ¡Qué riqueza y diversidad nos ha regalado el Espíritu Santo!. Sentir una misión en salida, ir a las periferias, el reto de las personas migrantes, la dificultad para mantener nuestras propias organizaciones compaginándolo con nuestro estar en el mundo, la fragilidad de los proyectos personales, familiares, laborales encuadrados en un proyecto misionero laical, la dureza del retorno, los duelos, etc.. Y coincidimos que o trabajamos todas y todos juntos, religiosas, religiosos, sacerdotes, laicado, o no podremos dar respuestas a los retos actuales.

Me pareció interesantísima la ponencia  del Padre Juan Esteban Montoya Otalvaro, doctor en Misionología. Recordando los fundamentos del laicado para la Misión, en la etapa preconciliar y postconciliar. Y cuales han de ser fundamento y condiciones  de cualquier laicado en la iglesia. Especialmente me gustó lo referente a los nuevos paradigmas de Misión. Está a punto de publicar un libro de este tema. Lo último en este campo, la misión “trans”. Ahí lo dejo.

Y como cierre, un regalazo. José Luis Lázaro, misionero del IEME en Zimbabwe. Y su padre.

“Yo soy “el padre de José Luis” aquí en España. Cuando llegamos a Zimbabwe para verle, lo primero que nos dijo fue “voy a presentaros a mi familia”. Y nos llevó a ver a sus padres de allí, a quienes le acogieron y le enseñaron la lengua local y le enseñaron a caminar por allí. En aquel poblado, los hombres que son muy amigos, muy amigos, van de la mano. Y mi hijo va de la mano de ellos. Me decían “ahora nosotros somos sus padres”.

José Luis insistió en que una Iglesia y unos cristianos y cristianas que no “estamos en salida”, y que sólo vamos de bautizados, no nos podemos denominar de Cristo. El Mes Misionero Extraordinario, nos lo regala el papa Francisco a toda la Iglesia, no sólo a las Delegaciones de Misiones. A toda la Iglesia, que o es misionera o no es iglesia.

Hasta aquí os cuento. Adelante con la celebración de la “Maximum Illud”.

Una vez más constato que Comboni…es actualidad pura. Y doy gracias a Dios por este carisma que me sigue interpelando para salir de mi casa, de mis seguridades y mirar a quienes sobreviven en la invisibilidad. Bautizada y enviada.

Gracias.

Isabel Herrero. LMC

 

 

BAUTIZADOS Y ENVIADOS: MES MISIONERO EXTRAORDINARIO

Con motivo del centenario de la Carta Apostólica Misionera Maximun Illud munus, el papa Francisco  ha convocado un mes misionero extraordinario para el mes de octubre de 2019 con “el fin de despertar aún más la conciencia de la missio ad gentes y de retomar con un  nuevo impulso la transformación misionera de la vida y de la pastoral”.

El papa nos invita a vivir  con intensidad este mes misionero a través del Encuentro personal con Jesucristo, el Testimonio, La Formación y la Caridad misionera, todo un  reto para nuestras comunidades cristianas.

El lema escogido por el Papa para este mes es “Bautizados y Enviados. La Iglesia de Cristo en misión por el mundo”, y en sus 10 puntos desarrolla muy bien las implicaciones misioneras de nuestro Bautismo, alentando el nuevo despertar misionero, necesario en toda la Iglesia, para ofrecer el mensaje de Jesucristo al mundo actual.

Que la celebración de este Mes Misionero nos ayude a reconocernos como discípulos misioneros ya que la misión “nos toca” y nos responsabiliza a todos, de manera que seamos una Iglesia en salida.

Domingo 25 T.O.(C) 22 de septiembre de 2019

Lucas 16, 1-13
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Un hombre rico tenía un administrador, y le llegó la denuncia de que derrochaba sus bienes. Entonces lo llamó y le dijo: «¿Qué es eso que me cuentan de ti? Entrégame el balance de tu gestión, porque quedas despedido.» El administrador se puso a echar sus cálculos: «¿Qué voy a hacer ahora que mi amo me quita el empleo? Para cavar no tengo fuerzas; mendigar me da vergüenza. Ya sé lo que voy a hacer para que, cuando me echen de la administración, encuentre quien me reciba en su casa. » Fue llamando uno a uno a los deudores de su amo y dijo al primero: «¿Cuánto debes a mi amo?» Este respondió: «Cien barriles de aceite.» Él le dijo: «Aquí está tu recibo; aprisa, siéntate y escribe cincuenta.» Luego dijo a otro: «Y tú, ¿cuánto debes?» Él contestó: «Cien fanegas de trigo.» Le dijo: «Aquí está tu recibo, escribe ochenta.» Y el amo felicitó al administrador injusto, por la astucia con que había procedido. Ciertamente, los hijos de este mundo son más astutos con su gente que los hijos de la luz. Y yo os digo: ganaos amigos con el dinero injusto, para que, cuando os falte, os reciban en las moradas eternas. El que es de fiar en lo menudo también en lo importante es de fiar; el que no es honrado en lo menudo tampoco en lo importante es honrado. Si no fuisteis de fiar en el injusto dinero, ¿quién os confiará lo que vale de veras? Si no fuisteis de fiar en lo ajeno, ¿lo vuestro, quién os lo dará? Ningún siervo puede servir a dos amos, porque, o bien aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.»

NO SOLO CRISIS ECONÓMICA

«No podéis servir a Dios y al dinero». Estas palabras de Jesús no pueden ser olvidadas en estos momentos por quienes nos sentimos sus seguidores, pues encierran la advertencia más grave que ha dejado Jesús a la Humanidad. El dinero, convertido en ídolo absoluto, es el gran enemigo para construir ese mundo más justo y fraterno, querido por Dios.

Desgraciadamente, la riqueza se ha convertido en nuestro mundo globalizado en un ídolo de inmenso poder que, para subsistir, exige cada vez más víctimas y deshumaniza y empobrece cada vez más la historia humana. En estos momentos nos encontramos atrapados por una crisis generada en gran parte por el ansia de acumular.

Prácticamente, todo se organiza, se mueve y dinamiza desde esa lógica: buscar más productividad, más consumo, más bienestar, más energía, más poder sobre los demás. Esta lógica es imperialista. Si no la detenemos, puede poner en peligro al ser humano y al mismo Planeta.

Tal vez, lo primero es tomar conciencia de lo que está pasando. Esta no es solo una crisis económica. Es una crisis social y humana. En estos momentos tenemos ya datos suficientes en nuestro entorno y en el horizonte del mundo para percibir el drama humano en el que vivimos inmersos.

Cada vez es más patente ver que un sistema que conduce a una minoría de ricos a acumular cada vez más poder, abandonando en el hambre y la miseria a millones de seres humanos, es una insensatez insoportable. Inútil mirar a otra parte.

Ya ni las sociedades más progresistas son capaces de asegurar un trabajo digno a millones de ciudadanos. ¿Qué progreso es este que, lanzándonos a todos hacia el bienestar, deja a tantas familias sin recursos para vivir con dignidad?

La crisis está arruinando el sistema democrático. Presionados por las exigencias del Dinero, los gobernantes no pueden atender a las verdaderas necesidades de sus pueblos. ¿Qué es la política si ya no está al servicio del bien común?

La disminución de los gastos sociales en los diversos campos y la privatización interesada e indigna de servicios públicos como la sanidad seguirán golpeando a los más indefensos generando cada vez más exclusión, desigualdad vergonzosa y fractura social.

Los seguidores de Jesús no podemos vivir encerrados en una religión aislada de este drama humano. Las comunidades cristianas deben ser en estos momentos un espacio de concienciación, discernimiento y compromiso. Nos hemos de ayudar a vivir con lucidez y responsabilidad. La crisis nos ha de hacer más humanos y más cristianos.

José Antonio Pagola

Encuentro de obispos combonianos en Madrid

Del 14 al 19 de septiembre los obispos combonianos se han reunido en Madrid para su encuentro bianual. Son 19 prelados y vienen de todo el mundo. Once de ellos, la mayoría, trabajan en diferentes diócesis africanas, seis lo hacen en América, uno en Asia y uno en Europa. Siete son ya eméritos pero, aunque no asuman grandes responsabilidades, siguen activos en la medida de sus posibilidades porque saben que el misionero no tiene jubilación y mientras le quede un aliento de vida, siempre será un testigo del Resucitado. Se reúnen fraternalmente porque todos participan del mismo carisma misionero comboniano. Su encuentro no tiene otra finalidad que intercambiar sus experiencias pastorales, tan variadas y diferentes, de manera que puedan aprender unos de otros para mejor llevar a cabo su servicio episcopal. Les acompañan en este encuentro el Superior General de los Misioneros Combonianos, el P. Tesfaye Tadesse Gebresilasie y la Superiora General de las Misioneras Combonianas, Hermana Luigia Coccia.