El Papa nombra cardenal al misionero comboniano Mons. Miguel Ángel Ayuso, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. Como familia comboniana le acompañamos con nuestra oración.
El 5 de octubre será el Consistorio donde será creado cardenal junto a otros 12 purpurados, entre ellos el salesiano español Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat.
Hoy, 1 de septiembre el Papa nos llama a sumarnos a la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Lo hacemos compartiendo una de las oraciones con la que el grupo de jóvenes reflexionaron en el camino Verona-Limone de este año, en un día dedicado a la Ecología integral, inspirados por el P. Ezequiel Ramín y la Hna Dorothy Stang:
Muchos gobernantes de la sociedad contemporánea, deseosos de enriquecerse, no prestan atención al daño que están causando al medio ambiente. Las personas que no tienen ninguna moral aplican los descubrimientos científicos y tecnológicos sin tener en cuenta los efectos futuros de sus acciones. O prevalece el egoísmo de la mayoría de los seres humanos, o prevalece la sabiduría y la conciencia de la mayoría de los seres humanos. Cuando miro las agitadas vidas de la mayoría de las personas que van a trabajar todos los días, entiendo que sacrifican la calidad de sus vidas porque viven oprimidos por el miedo, el dolor, la tristeza, la soledad o la preocupación. Me pregunto: ¿cuál puede ser la solución?
He pensado en ello muchas veces y estoy cada vez más convencido de que o bien nuestras formas actuales de pensar, actuar y vivir en el mundo cambian, o bien la humanidad está destinada a desaparecer de la faz de la tierra. Siempre he pensado que para resolver este problema necesitamos una educación creativa basada en el amor, la búsqueda de la verdad y el respeto por todos los seres vivos. Para ello es necesario dar un gran salto de conciencia y crear así una nueva institución educativa que complete y mejore la existente.
Esta nueva institución educativa debe apuntar a desarrollar la creatividad, la conciencia, la dimensión espiritual y sagrada de la existencia tendiente a percibir a su amada Tierra como un organismo vivo del cual somos parte.
Manifestación de escolares en Abuja (Nigeria) dentro del movimiento FridaysForFuture. Foto: Oladosu Adenike (@the_ecofeminist)
Como dice el Mons. Felipe Arizmendi en este artículo, la pastoral ecológica no es optativa en ninguna parte del mundo. Y es que en muchas de esas partes, diferentes colectivos se están movilizando para defender un futuro sostenible, este mismo mes, el 27 de septiembre está convocada la primera huelga mundial por el clima. Os animamos a informaros de las actividades organizadas en vuestra ciudad. Debemos entre todas pensar desde nuestras comunidades cómo fortalecer nuestro compromiso por una Casa Común habitable y saludable.
«Es una reacción en cadena. Podemos dar energía de entrada positiva a la vida, pero también necesitamos que se nos cargue. En medio de toda esta violencia hay muchas pequeñas comunidades que han aprendido el secreto de la vida: compartir, solidaridad, confianza, igualdad, perdón, trabajar juntos. Dios está presente, generador y sustentador de toda vida. Así la vida es productiva y transformadora en medio de todo esto» Dorothy Stang.
«Climate Justice» [Justicia Climática]. Nigeria. Foto: Oladosu Adenike (@the_ecofeminist)
Como ya os comentamos en una entrada anterior, este verano un grupo de jóvenes ha participado en la peregrinación misionera que organiza la Familia Combonia desde la ciudad de Verona a Limone, cuna de S. Daniel Comboni. Os dejamos con el testimonio de Borja, de uno de los participantes.
Gracias por compartir tu experiencia.
Se trata del camino, no solamente del destino
Comienzo este texto con el difícil reto de condensar en pocas palabras toda una experiencia única cargada de diversas sensaciones. Una experiencia en la que se creó un clima tan especial que es difícil encontrarle una explicación, ya que quizá fue la perfecta combinación de varios factores. La interculturalidad; el carisma de los combonianos y las combonianas; el grupo de personas que formábamos parte; el recorrer los pasos de Comboni; conocer su historia y la de las personas que ayudaron a construir su idea, dignas de admiración como Liliana Rivetta o Giuseppa Scandola; el convivir en el caminar con gente tan distinta, pudiendo escuchar y contar vivencias o reflexiones; las risas; el compartir y vivir nuestras formas de sentir la fe… y otras tantas cosas que hicieron de este camino, un camino excepcional.
Las convivencias mensuales de Combojoven siempre me han ayudado a orientarme en mi camino, a no desviarme por las distracciones de la vida cotidiana, cuestionándome continuamente. En cambio, la peregrinación de Verona-Limone me ha ayudado a saber cómo afrontar mi camino personal, a mejorar la forma de recorrerlo, y a saber disfrutar el camino. Además, personalmente, me ha aportado una valiosa lección: el saber escuchar. Siempre he vivido con la incesante necesidad de sentirme escuchado, pues me horroriza el abrirme y expresarme para que nadie me preste atención, pero pocas veces he sentido la necesidad de situarme al otro lado, de ser el que pone la atención y el tiempo necesario para entender al que está junto a mí. Y así me ha pasado con mi forma de vivir la fe. Siempre esperando a que Él me escuche, sintiéndolo por encima mío, pero jamás el pararme, ponerme en silencio y escucharle a mi lado. Y poder aprender a escucharle y sentirlo tan cerca después de tanto tiempo me ha hecho sentirme muy feliz y con una intensa paz interior. Esta actitud también me ha permitido conocer mejor y, mirar de otra forma, a la gente que está a mi alrededor.
Siento que no he podido expresar con las palabras la transformación que he vivido estos días en Italia, pues me es muy difícil plasmar tal vivencia en unos párrafos. Simplemente os invito a que forméis parte de este grupo extraordinario, y viváis vuestra fe y vuestra vida de una forma tan especial. Aún más difícil me resulta dar el suficiente agradecimiento a todas las personas que han formado parte de este camino y a la familia comboniana por hacerlo posible. Me siento increíblemente afortunado de hacer parte de ello.
En aquel tiempo, Jesús, de camino hacia Jerusalén, recorría ciudades y aldeas enseñando.Uno le preguntó: «Señor, ¿serán pocos los que se salven?»Jesús les dijo: «Esforzaos en entrar por la puerta estrecha. Os digo que muchos intentarán entrar y no podrán. Cuando el amo de la casa se levante y cierre la puerta, os quedaréis fuera y llamaréis a la puerta, diciendo: «Señor, ábrenos»;y él os replicará: «No sé quiénes sois.»Entonces comenzaréis a decir.»Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas.»Pero él os replicará: «No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados.»Entonces será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abrahán, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el reino de Dios, y vosotros os veáis echados fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se sentarán a la mesa en el reino de Dios.Mirad: hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos.»
CONFIANZA, SÍ, FRIVOLIDAD, NO
La sociedad moderna va imponiendo cada vez con más fuerza un estilo de vida marcado por el pragmatismo de lo inmediato. Apenas interesan las grandes cuestiones de la existencia. Ya no tenemos certezas firmes ni convicciones profundas. Poco a poco, nos vamos convirtiendo en seres triviales, cargados de tópicos, sin consistencia interior ni ideales que alienten nuestro vivir diario, más allá del bienestar y la seguridad del momento.
Es muy significativo observar la actitud generalizada de no pocos cristianos ante la cuestión de la «salvación eterna» que tanto preocupaba solo hace pocos años: bastantes la han borrado sin más de su conciencia; algunos, no se sabe bien por qué, se sienten con derecho a un «final feliz»; otros ya no piensan ni en premios ni en castigos.
Según el relato de Lucas, un desconocido hace a Jesús una pregunta frecuente en aquella sociedad religiosa: «¿Serán poco los que se salven?». Jesús no responde directamente a su pregunta. No le interesa especular sobre ese tipo de cuestiones, tan queridas por algunos maestros de la época. Va directamente a lo esencial y decisivo: ¿cómo hemos de actuar para no quedar excluidos de la salvación que Dios ofrece a todos?
«Esforzados en entrar por la puerta estrecha». Estas son sus primeras palabras. Dios nos abre a todos la puerta de la vida eterna, pero hemos de esforzarnos y trabajar para entrar por ella. Esta es la actitud sana. Confianza en Dios, sí; frivolidad, despreocupación y falsas seguridades, no.
Jesús insiste, sobre todo, en no engañarnos con falsas seguridades. No basta pertenecer al pueblo de Israel; no es suficiente haber conocido personalmente a Jesús por los caminos de Galilea. Lo decisivo es entrar desde ahora en el reino de Dios y su justicia. De hecho, los que quedan fuera del banquete final son, literalmente, «los que practican la injusticia».
Jesús invita a la confianza y la responsabilidad. En el banquete final del reino de Dios no se sentarán solo los patriarcas y profetas de Israel. Estarán también paganos venidos de todos los rincones del mundo. Estar dentro o estar fuera depende de cómo responde cada uno a la salvación que Dios ofrece a todos.
Jesús termina con un proverbio que resume su mensaje. En relación con el reino de Dios, «hay últimos que serán primeros, y primeros que serán últimos». Su advertencia es clara. Algunos que se sienten seguros de ser admitidos pueden quedar fuera. Otros que parecen excluidos de antemano pueden quedar dentro.
El verano es tiempo de vacaciones, un tiempo especialmente apreciado por los más pequeños para disfrutar y participar en actividades diferentes que no pueden llevar a cabo durante los largos meses del año escolar. Los Misioneros Combonianos lo sabemos y desde hace muchos años organizamos en julio y agosto campamentos y encuentros en clave misionera para niños, adolescentes y jóvenes.
Este verano 2019 las principales actividades de este tipo han sido cuatro:
Del 7 al 14 de julio tuvo lugar en la localidad granadina de Huétor-Santillán el campamento de Aguiluchos. Bajo el lema “Misioneros al abordaje”, 44 niños, 16 monitores, 3 cocineros y 2 combonianos disfrutaron de lo lindo hasta encontrar el tesoro escondido. Al abrirlo descubrieron un cofre con un espejo en el fondo. Al verse reflejados en el espejo que contenía el cofre del tesoro, enseguida se dieron cuenta de que el mayor de los tesoros son ellos mismos, cada uno de ellos. Es un tesoro que no hay que buscarlo fuera porque lo llevamos siempre con nosotros
Del 24 al 31 de julio los chicos y chicas adolescentes de Nkembo realizaron una travesía por las Alpujarras granadinas. Participaron 16 adolescentes, 5 monitores, 3 cocineros y personal de apoyo, además de dos combonianos. Fueron varias etapas para recorrer el camino que separa la localidad de Lanjarón de la de Juviles. Además de vivir la espiritualidad del camino, hubo tiempo para encuentros de reflexión y para compartir experiencias de vida que enriquecieron a todos. Los adolescentes participantes salieron encantados por este tiempo vivido como grupo de amigos.
Durante el mes de julio, varios miembros del grupo de jóvenes Combojoven viajaron a Kenia para vivir una interesante experiencia misionera entre el pueblo Turkana. Fueron acompañados por el padre Daniel Villaverde que vivió su misión en esta región de Kenia entre 1989 y 1995. Algunos de los jóvenes viajaban por primera vez a África y a juzgar por sus testimonios, pudieron descubrir nuevas realidades humanas que les marcaron profundamente.
Otros jóvenes, también pertenecientes al grupo Combojoven, realizaron una peregrinación comboniana en Italia junto a jóvenes de otros países europeos donde los Misioneros Combonianos estamos presentes. Del 4 al 11 de agosto, recorrieron la distancia que separa Verona (donde San Daniel Comboni fundó los institutos misioneros de las Combonianas y los Combonianos) de Limone sul Garda (pequeña localidad junto al lago Garda donde Comboni nació el 15 de marzo de 1831). Hubo tiempo para cansarse en el camino, pero también para orar y reflexionar juntos, siempre en clave misionera.
Para nosotros, acompañar a los jóvenes ha sido y es un desafío, no siempre fácil, pero muy enriquecedor. Se trata de estar ahí, cercano y abierto al diálogo pero sobre todo dejando que el Señor haga su trabajo en la vida de cada uno de los jóvenes y niños que participan.