Gastón Garatea: aquí hay más mártires de lo que se dice

Sacerdote corazonista y líder social y religioso suficientemente conocido tanto en Perú como en España, Gastón Garatea, es una referencia eclesial. Sin embargo, el cardenal Cipriani no le renovó la licencia para ejercer el ministerio fuera de su congregación. Profesor de la PUCP, cree que el arzobispo quiere controlarla, pero se muestra optimista y espera que el Vaticano termine dándo la razón a la Pontificia Universidad Católica de Perú.

Padre Garatea, ya que estamos en la Católica, como aquí la llaman, vamos a empezar por ella: ¿Cómo está el conflicto entre la Universidad y la jerarquía?

En estos momentos está detenido, desde la salida del anterior secretario de Estado. Lo que pretendía la parte del arzobispado -quitarle el título de Universidad Pontificia, Católica- se ha quedado en nada. Queda el problema jurídico, que tampoco se mueve mucho…

El jurídico tengo entendido que es a nivel civil.

Sí. Y tanto por civil como por canónico está en standby. Estamos esperando que se diga algo, pero han cambiado ahora al prefecto de la Congregación por la Educación y nadie dice nada. Teníamos muy buena relación con él, por suerte, pero él dependía de la Secretaría de Estado. Veremos qué pasa con el nuevo prefecto. Nosotros somos optimistas, en el sentido de que lo que se ha hecho acá es algo indebido: tenemos la certeza de que se nos ha acusado de cosas que no son ciertas. No es cierto en absoluto que no aceptemos, como se dice, las normas que nos impone la Santa Sede. Simplemente hay un conflicto de intereses: trabajamos con la legislación reglada, pero sería necesaria por parte de Roma una concesión de hecho. ¡Nos han quitado la clase de Teología, que era una de las mejores cosas pastorales que tenía la Universidad! Hasta los muchachos ateos iban a la cátedra de Teología. Les interesaba conocer la especial mirada al mundo que hace la Iglesia…

Incluso a nivel de imagen, el conflicto es muy fuerte: ha rebasado las fronteras nacionales.

Es verdad, pero yo soy optimista. Creo que hay que bajar un poco los apasionamientos. Conversando siempre se plantean cosas nuevas.

¿Cree que el Papa estaba al tanto del asunto ya desde antes, desde que era arzobispo de Buenos Aires?

Sí: el Papa estaba muy enterado. En la Conferencia de Aparecida se habló. Sigue leyendo «Gastón Garatea: aquí hay más mártires de lo que se dice»

Misionero superviviente en Nepal

Nepal-castrastrofeSegún ha informado Obras Misionales Pontificias (OMP) el misionero escolapio José Alfaro del Valle se encuentra en buen estado de salud, tras el terremoto que se registró hace casi dos semanas en Nepal.

“Allí donde hay dolor y sufrimiento, allí donde el pueblo sufre las consecuencias de la confrontación bélica y las catástrofes naturales, allí hay un misionero o misionera que partió de nuestra tierra para quedarse con los más vulnerables”, apuntan desde la OMP.

OMP ha enviado su pésame a las familias de los miles de fallecidos en el terremoto y también ha mostrado su cercanía y solidaridad con los desaparecidos. Además aseguran que el misionero tiene la voluntad de seguir “dando testimonio de amor con los más pobres”.

El P. José Alfaro del Valle nació en Calahorra, La Rioja (España) en 1937. Poco después de ser ordenado sacerdote en la Orden de las Escuelas Pías partió a Argentina como misionero, donde vivió 28 años. Posteriormente se trasladó a la India en donde ha trabajado desde entonces alternando estancias en Nepal donde ha construido numerosas escuelas para la educación de los más necesitados.

Según ha informado Obras Misionales Pontificias (OMP) el misionero escolapio José Alfaro del Valle se encuentra en buen estado de salud, tras el terremoto que se registró hace casi dos semanas en Nepal.

“Allí donde hay dolor y sufrimiento, allí donde el pueblo sufre las consecuencias de la confrontación bélica y las catástrofes naturales, allí hay un misionero o misionera que partió de nuestra tierra para quedarse con los más vulnerables”, apuntan desde la OMP.

OMP ha enviado su pésame a las familias de los miles de fallecidos en el terremoto y también ha mostrado su cercanía y solidaridad con los desaparecidos. Además aseguran que el misionero tiene la voluntad de seguir “dando testimonio de amor con los más pobres”.

El P. José Alfaro del Valle nació en Calahorra, La Rioja (España) en 1937. Poco después de ser ordenado sacerdote en la Orden de las Escuelas Pías partió a Argentina como misionero, donde vivió 28 años. Posteriormente se trasladó a la India en donde ha trabajado desde entonces alternando estancias en Nepal donde ha construido numerosas escuelas para la educación de los más necesitados.

El Vaticano da luz verde al proceso para beatificar a don Hélder Câmara

Helder Camara

 El 6 de abril, la Arquidiócesis de Olinda y Recife, en Brasil, recibió el parecer favorable de la Congregación para las Causas de los Santos, al autorizar el inicio del proceso de beatificación y canonización de quien fuera su obispo durante más de dos décadas (1964-1985) y, probablemente, el más emblemático pastor brasileño «con olor a oveja»: dom Hélder Pessoa Câmara. Fue uno de los grandes defensores de las causas de los pobres, especialmente en la época de la dictadura, que asoló el país en el mismo periodo en que fue arzobispo de Olinda y Recife.

La notificación se produjo a menos de dos meses de la misiva que el prefecto del dicasterio romano, el cardenal salesiano Angelo Amato, escribiera al actual arzobispo metropolitano, António Fernando Saburido, el pasado 16 de febrero, confirmándole la recepción de su solicitud de nihil obstat para iniciar el proceso de beatificación del Siervo de Dios, a nivel diocesano. En su carta, Amato expresaba que aguardaba el parecer de otros dicasterios para poder emprender el proceso de beatificación. Ahora, la Curia romana ha dado vía libre para iniciar el camino que conducirá al obispo brasileño a los altares.

El siguiente paso es reconocer sus «virtudes heroicas». Para ello, una comisión jurídica se reunirá para estudiar los textos publicados en la vida y analizar los testimonios de personas que conocieron al «don de la paz», como es conocido Mons. Helder.

A continuación, el ponente del caso, nombrado por la Congregación, preparará un documento llamado Positio, que recogerá los informes y estudios. Una vez aprobado, el Papa concede el título de Venerable Siervo de Dios. El siguiente paso es la beatificación. Ser beato, o beatificado, significa presentar un modelo de vida a la comunidad y, también, el actuar como intermediario entre los fieles y Dios. Finalmente, para ser proclamado santo es imprescindible un milagro, que debe tener lugar tras la beatificación.

Antes de su muerte en Recife a los 90 años de edad, el 27 de agosto de 1999, el «olor de santidad» de dom Hélder se extendía por todo el país. Maurício Jardim, párroco de São Vicente Pai dos pobres, en la Arquidiócesis de Porto Alegre, recuerda que, aunque no lo conoció personalmente, «desde que entré en el seminario en 1991, oigo hablar de su santidad como hombre de Dios y pastor incansable, comprometido con los más pobres». También destaca que «en el Concilio Vaticano II fue uno de los promotores del ‘pacto de las Catacumbas’, que en 1965 afirmó el compromiso de una ‘Iglesia pobre para los pobres’; además, a nivel de la Iglesia de Brasil, impulsó la fundación de la Conferencia Nacional de los Obispos (CNBB)».


Precursor de la CNBB

En efecto, en 1936, cuando era sacerdote, tuvo a su cargo la creación del Secretariado Nacional de Acción Católica Brasileña, instancia precursora de la CNBB. En 1952, a los 43 años, recibió la ordenación episcopal y Pío XII le nombró obispo auxiliar de Río de Janeiro, por entonces capital del país. Ese mismo año participó activamente en la organización de la CNBB, tras recibir la aprobación del proyecto que había presentado a finales de 1950 ante uno de los integrantes de la Secretaría de Estado del Vaticano, el obispo Giovanni Battista Montini –futuro papa Pablo VI–, con quien entabló una profunda amistad.

El encuentro con los pobres de Río le llevó a fundar la Cruzada San Sebastián (1955) y el Banco de la Providencia (1959), a fin de interceder a favor de los pobres y de los favelados, para que vivieran en condiciones humanas y dignas.

Incansable en su compromiso con los marginados, muy pronto su nombre se asoció a la promoción humana, la opción preferencial por los pobres, la pastoral de las favelas y la defensa de los derechos humanos. La mexicana Socorro Martínez Maqueo, religiosa del Sagrado Corazón y coordinadora continental de las Comunidades Eclesiales de Base (CEB), dice que «dom Hélder es uno de los grandes padres de la Iglesia de América Latina y es referencia en el caminar del pueblo de Dios. Como obispo, puso en práctica el Vaticano II y creyó e impulsó la Iglesia desde la base, desde las CEB; es un profeta que abrió caminos para el compromiso radical con los pobres y por los derechos humanos».


Celam y Concilio Vaticano II

Desde la primera conferencia en Río en 1955 hasta 1992, fue el delegado del episcopado brasileño en el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). Como tal estuvo presente en la II Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (Medellín, 1968), la tercera en Puebla (1979) y la cuarta en Santo Domingo (1992). Fue presidente y vicepresidente del CELAM.

Participó activamente en el Concilio Vaticano II, siendo elegido padre conciliar en las cuatro sesiones del concilio. Fue uno de los proponentes y signatarios del Pacto de las Catacumbas, un documento firmado por cerca de 40 padres conciliares, el 16 de noviembre de 1965, en las Catacumbas de Domitila, en Roma, durante el Concílio Vaticano II, después de celebrar juntos la Eucaristía. El pacto fue un compromiso a adoptar una vida de sencillez y despojada de posesiones, con una nueva actitud pastoral orientada a los pobres y los trabajadores.

El 15 de agosto de 1967 fue uno de los redactores y firmantes del Manifiesto de los 18 Obispos, que apoyando el llamado de Pablo VI en la éncíclica Populorum Progressio, toma posición contra los «opresores del mundo de los pobres», llama a sustituir el capitalismo y a promover un verdadero socialismo, sin colectivismo totalitario ni persecución religiosa. Tanto el pacto como el manifiesto tuvieron fuerte influencia en el surgimiento de la Teología de la Liberación.


Arzobispo en medio de la dictadura

Su llegada a Olinda y Recife como arzobispo coincidió con el inicio de la dictadura militar. Indeclinable en su defensa de los derechos humanos y de la justicia social, alzó su voz profética para denunciar toda clase de atropellos, represalias, torturas, desapariciones y muertes. En 1969, fue acusado de demagogo y comunista. «Si doy de comer a los pobres, me dicen que soy un santo; pero si pregunto por qué los pobres pasan hambre, me dicen que soy comunista», solía decir. Ni las amenazas contra su vida ni la censura de sus palabras lograron amedrentarlo. Su voz y sus escritos trascendieron fronteras y en cuatro ocasiones fue nominado al Nobel de la Paz.

Saburido, su actual sucesor, ha manifestado que «fue un hombre de mucha oración y acción, un profeta con coraje que enfrentó muchas dificultades, especialmente con la represión militar». Dom Hélder fue «una persona muy humana y especialmente disponible a los más pobres. Todo esto contribuye a que tengamos interés en encaminar este proceso», concluye el obispo. Como en el caso del arzobispo salvadoreño Óscar Romero, próximo beato, es posible que en el corazón del pueblo brasileño ya sea santo.


Un tiempo para escribir

De entre su muy voluminosa obra escrita cabe mencionar:

– El Evangelio con Dom Helder
– El desierto es fértil
– Mil razones para vivir
– Las conversiones de un obispo
– Cristianismo, socialismo, capitalismo
– Espiral de violencia
– La rebelión de los economistas
– Revolución de los no violentos: una iniciativa
– La Iglesia y el desarrollo de América Latina
– Pobreza, abundancia y solidaridad

Cáritas, ante la muerte de 400 inmigrantes: «No queremos ni podemos acostumbrarnos»

«No aceptamos que estos dramáticos sucesos sean meras noticias que dan paso a las siguientes»

Cáritas).- Cáritas Española, ante la trágica muerte de 400 personas en aguas del Mediterráneo, en su huida hacia Europa, quiere expresar una vez más, con renovada rotundidad, que no queremos ni podemos acostumbrarnos a estos hechos.

No aceptamos que estos dramáticos sucesos sean meras noticias que dan paso a las siguientes. Ni que se limiten a la publicación recurrente de imágenes anónimas, de cifras o de datos. Cada una de estas 400 personas ahogadas -entre las que hay menores de edad, muchos de los cuales viajaban solos– tenían nombre, familia. Eran dueños de su propia historia y de sus sueños. Eran seres humanos como nosotros, únicos e irrepetibles. Como creyentes, no podemos olvidar que eran hermanos y hermanas nuestras.

Ninguno de los fallecidos había tomado libremente la decisión de embarcar hacia Europa. Por su procedencia, sabemos que la mayoría huían de la guerra, de las matanzas, de la sinrazón de los conflictos que difunden a diario, casi como una macabra salmodia, los medios de comunicación.

No por repetidas, pierden valor ante esta tragedia la exhortación del Papa Francisco con ocasión de la tragedia de Lampedusa: «Que a nadie le falte el socorro necesario». Una vez más, sin embargo, debemos afirmar de manera rotunda que estas 400 muertes podrían haberse evitado. Todos sabemos, y los responsables de la Unión Europea también, que los dispositivos de búsqueda y rescate establecidos, además de insuficientes, son la consecuencia de reajustes presupuestario. ¿Quién tendrá la valentía de evaluar esta decisión? ¿Cuál está siendo el precio?

Al tiempo que invitamos a toda la comunidad eclesial y sociedad en general a unirse en oración por tantas vidas perdidas, expresamos nuestro dolor, nuestra solidaridad y condolencia a sus familias. Y hacemos una llamada a mantener viva la sensibilidad, a no dejar de padecer-con todos esos hombres, mujeres y niños que asumen riesgos porque quieren simplemente vivir con dignidad y en libertad.

Si hay algo verdaderamente ajeno al Evangelio es la «cultura del descarte» que impregna hoy nuestra sociedad. Estas 400 personas muertas en el mar no eran descartables, sino seres humanos imprescindibles para construir la sociedad justa y fraterna en la que creemos.

Descansen en paz

Día Internacional contra la esclavitud infantil

igbalXX Aniversario del asesinato de Iqbal Masih

¿Qué hay detrás de una etiqueta que dice “vestido a 9 €”, o “precios sin competencia”? ¿Qué hay detrás de un juguete, o de unas zapatillas, o de un móvil, detrás de una publicidad de cosméticos, o de determinadas marcas,…? Miremos detrás de esas etiquetas, de esos precios, de esa publicidad… Ellos esconden el sudor y la sangre de los esclavos del siglo XXI. Los niños esclavos aparecen en todos los sectores de la economía donde se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar.

Nuestras casas, nuestras calles, los centros comerciales, nuestro consumo, muestran a diario productos elaborados con las manos de los niños esclavos. Millones de niños viven hoy tras el humo de los basureros, arriesgan sus vidas como pescadores de perlas, trabajan en las minas para producir nuestros productos cosméticos, para las nuevas tecnologías, son secuestrados para ser niños soldado, niños bomba, viven entre balazos y violaciones en las calles, son utilizados en el comercio de órganos, en los prostíbulos, en talleres de manufacturas,… Niños a los que se les ha robado la infancia, la educación. Niños sometidos, esclavizados, humillados.

Cuando se habla de crisis económica en los foros internacionales, y en nuestros medios de comunicación, nadie dice que esta crisis la pagarán los empobrecidos, y especialmente, los niños que serán o eliminados antes de nacer o sometidos a más esclavitud.

Si nos planteamos por qué existe la esclavitud infantil y por qué crece, tendríamos que hacer un análisis no muy diferente al porqué de las causas del hambre y del paro. Son las mismas causas, las mismas instituciones; es el mismo engranaje el que produce hambre, paro y esclavitud infantil. Las causas de este crimen tienen una clara dimensión económica: estamos ante un sistema económico internacional radicalmente injusto, organizado a la medida de las grandes compañías multinacionales, y un sistema financiero mundial que busca el máximo beneficio y no reparan en usar a los niños como mano de obra esclava. Todos los programas del FMI , del BM y de la instituciones financieras europeas están directamente orientados a favorecer esta estrategia multinacional que producen directamente esclavitud infantil.

Pero la esclavitud infantil es un crimen primordialmente político y sindical. EL SISTEMA POLÍTICO, QUE SE APOYA EN LOS GRANDES ORGANISMOS INTERNACIONALES (ONU, UNICEF, OIT…) Y EN TODOS LOS PARTIDOS CON REPRESENTACIÓN PARLAMENTARIA, HASTA AHORA HAN LEGITIMADO ESTA SITUACIÓN Y NO HAN HECHO NADA PARA ACABAR CON ESTE CRIMEN.

Todas las Reformas que está llevando a cabo Europa provocan más esclavitud y mayor crecimiento de la economía sumergida, que saca de la escuela a millones de niños y los lanza a talleres, campos agrícolas, minas, almacenes.

También es causa de este drama un sindicalismo que ha traicionado su historia de lucha solidaria en los países enriquecidos con su silencio ante la esclavitud infantil, manifestando así su complicidad y su insolidaridad con los trabajadores empobrecidos del mundo y de España.

La esclavitud infantil es el primer problema que tiene planteado el mundo del trabajo, y como el paro, consecuencia de un sistema económico salvaje.

PARO Y ESCLAVITUD INFANTIL TIENEN LAS MISMAS CAUSAS. Y POR TANTO SOLUCIONES COMUNES.

La esclavitud infantil es un problema moral y político, y sólo tiene solución desde estos dos terrenos: La Moral y la Política. Exigimos, por tanto, a sindicatos y partidos que denuncien las causas de la esclavitud infantil.

Defendamos el derecho de los niños a tener una escuela, una educación, una familia, que puedan jugar y ser personas.

Por eso exigimos a los poderes políticos y económicos la ABOLICION INMEDIATA Y URGENTE de la esclavitud infantil. Hoy es posible si luchamos solidariamente, si promovemos una conciencia solidaria colectiva que transforme esta falta de voluntad política y sindical. ¡Construyamos una opinión pública solidaria que haga posible la erradicación de la esclavitud infantil!

Este año conmemoramos el 20 aniversario del asesinato de un niño. El 16 de abril de 1995, fue asesinado un niño esclavo en Pakistán, Iqbal Masih, por luchar contra la esclavitud infantil. Por esta razón, volvemos a convocar a jóvenes y adultos a que salgan a la calle en lucha contra la esclavitud infantil para que se oiga a los que nadie escucha. Son ya 20 años de concentraciones y marchas solidarias contra la esclavitud infantil en España e Iberoamérica.

El 16 de abril es un día para la solidaridad, como ¡DÍA MUNDIAL CONTRA LA ESCLAVITUD INFANTIL! En el XX aniversario del asesinato de Iqbal Masih, queremos gritar juntos

¡JUSTICIA CON LOS NIÑOS ESCLAVOS!
¡NO MÁS ESCLAVOS, SINO HERMANOS!
¡ARRIBA LOS POBRES DEL MUNDO!

Más de 30 actos contra la esclavitud infantil se realizarán en diversos lugares de España e Iberoamérica; infórmate en la Casa de Cultura y Solidaridad más próxima o en la web solidaridad.net o en la página de Iqbal Masih