ESCAPADA A CHAD

DE NUEVO POR TIERRAS DE MISIÓN

¿Cómo fue? Miguel A. Sebastian, Obispo de Laï en el Chad, me hizo una propuesta el pasado verano verano, tentadora y muy dificil de rechazar, pintar un Cristo Resucitado negro en  la catedral  que estan terminando de construir y se inauguró el 28 de noviembre. Un proyecto contemplado hace 10 años y puesto en marcha este curso.

Ir a Africa… me ha supuesto remover la vida en misión. Sabía que no tenía nada que ver con lo anterior. Esta vez se trataba de dar un servicio diferente, colaborar en algo puntual, relacionado directamente con mi profesión.
En Perú varias veces pensé en esta necesidad  al ver cómo se recuperaban capillas que había que restaurar o se levantaba alguna nueva. Por esto cuando me lo propuso no supe decir NO… Tambien es verdad que no sabía lo que nos esperaba.

El CHAD

Han sido tres semanas. De esta corta experiencia  me limito a compartir con vosotros algunos aspetos que me llamaron la atención y de los que disfruté junto a Jose, un amigo de nuestra comunidad granadina de LMC.

Empezaré por el trabajo pues a “toro pasao” creo que hicimos una buena reflexión. Fuimos a pintar un Cristo Resucitado, pero no teníamos muy claro qué ambientación o qué podríamos poner junto a su figura.
Ya allí, nos quedamos asombrados del tamaño tan grande de la pared. A partir de esta realidad comenzamos a pensar y fueron surgiendo ideas. Fue entonces cuando vimos la posibilidad de pintar los elementos que permiten “dar vida” a éste pueblo: el agua y la pesca en sus hermosos ríos, el arroz, el mijo, sus poblados, la música que alegra sus celebraciones… Todo esto les permite vivir y les da esperanza, y esto lo relacionaba y pensaba en cómo la figura de Jesús Resucitado, así mismo, da sentido y VIDA a la de cualquier creyente. Miguel A. también nos animó en la idea y ya no nos paró nada.
El representar todo esto supuso 5 metros de alto por 9 de ancho. El trabajo de pintar fue una gozada, lo malo era andar subiendo y bajando del andamio cada triquitraque, y el calor que pasábamos pegados a la pared.

Nos sentimos a gusto pintando junto a los obreros de la construcción. Creo que un poco les hicimos perder su tiempo de trabajo pues se paraban a mirar, se asombraban y celebraban lo que hacíamos. Nos ayudaban a mover el andamio, a poner puntos de luz al caer el día, u otras cosas, y a cualquier favor nos atendían; incluso alguno le sirvió a Jose como modelo.. A ellos les pedimos opinión sobre detalles para pintar el mijo o los poblados, y realmente fueron los primeros en disfrutar de todo lo que íbamos representando. Al final cuando estábamos terminando venían con sus familias, como si de un espectáculo se tratase.

Algo muy interesante fue la oportunidad que tuvimos de conocer  el trabajo diocesano desde dentro. Hay una gran labor de su obispo Miguel A. Sebastián que con gran empeño, humanismo y coraje, hace el seguimiento, y lleva adelante el Programa pastoral y social  organizado y fijado en asamblea con las “fuerzas vivas” de la Iglesia de Laï, del 2003 al 2013.  Busca, recursos materiales, ayudas y subvenciones económicas, y  para los proyectos un personal idóneo al que cuida y alienta..
Aunque desde las 7’30h estábamos currando, al mediodía y al caer la tarde conocimos a bastantes personas que por su labor pasaban por la diócesis: misioneros/as de diferentes congregaciones, voluntarios, responsables de proyectos, etc. Los  fines de semana le acompañamos en sus visitas pastorales a las parroquias y a los actos programados, con la posibilidad de encontrarnos con los catequistas y ver su labor entre jóvenes, niños, familias cristianas…. Estas jornadas supusieron para nosotros un descanso y a la vez conocer la forma de celebrar que tienen estas comunidades. La verdad es que era una gozada oirles cantar, escuchar los ritmos de la música, disfrutar del colorido de sus trajes, y en general poder compartir la alegría que transmite este pueblo chadiano.

Hemos dado un servicio pero hemos conocido y disfrutado un montón de las personas, y de este rinconcito del Chad .


 

 

 

 

 

 

 

Mª Carmen Polanco

Experiencia misionera en familia

Villa Ecológica. Al fondo, el Misti.

Hola amigos/as, somos una familia de  Laicos Misioneros Combonianos (LMC) de Granada formada por: Esther, Isidro  y nuestras tres hijas: María, Elena  y Belén. Este verano hemos tenido la oportunidad de tener una pequeña experiencia misionera como familia en Arequipa (Perú). Allí hemos acompañando a un matrimonio de LMC: Gonzalo e Isabel y sus dos hijos: Ángel y Carmen, que llevan dos años y medio trabajando y compartiendo sus vidas con la gente de allá.  Nuestra experiencia la hemos vivido como un servicio a la misión. No se trataba de “hacer” o realizar un trabajo específico, sino acompañar a unos compañeros  en su vida y trabajo diarios, propiciando momentos de encuentro, de compartir experiencias, etc…

Toda la familia hemos vivido este tiempo como un gran regalo de Dios, ya que nos ha permitido conocer a nuevas personas, hacer amigos y amigas, aprender  de ellos, sus costumbres, modos de vida… A veces nos hemos encontrado con realidades bastantes fuertes y difíciles, sobretodo para las niñas, ya que el choque ha sido muy fuerte, pero ahí es donde hemos intentado estar con ellas para ayudarles a comprender lo que han visto y vivido y para darles las herramientas necesarias para que puedan analizar e interiorizar todo lo que han experimentado. Quizá, una de las cosas que más nos ha llegado al corazón  ha sido la sencillez de la gente, su amabilidad  y su hospitalidad. A pesar de que no nos conocían nos recibieron con los brazos abiertos y pronto nos sentimos como en casa.

La parroquia de Cristo Rey, donde están trabajando los laicos misioneros combonianos,  abarca una gran extensión y se encuentra a las afueras de la ciudad de Arequipa. Sigue leyendo «Experiencia misionera en familia»

Nacho y Mª Dolores, Mongoumba-Rep. Centroafricana

Estuvimos en el corazón de Africa, en la República Centroafricana, desde junio de 1999 hasta mayo de 2002. Nuestra misión se encuentra en un pueblo de unos 3.000 habitantes, Mongoumba, donde hicimos comunidad cuatro LMC: Tere Monzón, Montse Benajes y nosotros dos.

Esta misión depende de una comunidad de combonianos que está a unos 37 km de distancia, pero en su funcionamiento cotidiano es autónoma a todos los niveles, lo cual no es ninguna tontería, pues el mantenimiento de la casa en sí con sus almacenes y su parcela da mucho trabajo y reclama tiempo, lo cual no ocurre en donde la comunidad LMC está acogida o integrada en una misión comboniana. Sigue leyendo «Nacho y Mª Dolores, Mongoumba-Rep. Centroafricana»

Ginés y Carmen, Ciudad de los Muchachos Esmeraldas-Ecuador

Hola, somos Ginés y Carmen. Nuestro compromiso como LMC nos llevó durante tres años al Vicariato Apostólico de Esmeraldas en Ecuador, exactamente a la Ciudad de los Muchachos (Cimu).

La Cimu es un centro que acoge a cerca de 120 muchachos (repartidos entre internos y externos) que se encuentran en situación de riesgo por diversas causas: violencia doméstica, violencia en las calles, precariedad económica, dogras, etc. En él los muchachos reciben una formación integral (humana, profesional, moral y religiosa) que les permita afrontar su futuro con unas mínimas garantías. Sigue leyendo «Ginés y Carmen, Ciudad de los Muchachos Esmeraldas-Ecuador»

José Manuel y Fátima, San Lorenzo Esmeraldas-Ecuador

1- DESCRIPCION DEL ENTORNO:

A) GEOGRAFICO CLIMATOLOGICO.
San Lorenzo es un Cantón de la provincia de Esmeraldas en el norte de Ecuador. Su capital es San Lorenzo ciudad. La población aproximada es de unos diez mil habitantes. Está situada al norte de la provincia en la costa pacifica cerca del limite geográfico con Colombia. El clima es tropical con dos temporadas climatológicas una seca y otra lluviosa. El entorno es selvático tropical con toda la biodiversidad propia de la selva tropical. En la costa destaca la existencia del manglar como algo especifico de la zona.
San Lorenzo esta prácticamente aislada geográficamente del resto del país por no tener vías de comunicación accesibles. Tan solo existe una antigua vía férrea que comunica irregularmente a la ciudad y al cantón con el resto del país a través de la selva y hacia la sierra. Otra forma de acceder es por vía marítima aunque el transporte se realiza por lanchas y de forma muy precaria. En la actualidad esta proyectada y en ejecución una carretera que unirá al cantón con la sierra y con Colombia. Al momento de nuestra marcha ya se podía transitar con cierta regularidad el tramo que transcurre entre San Lorenzo y la ciudad de Ibarra.

B) ECONOMICO.
La actividad de la zona esta basada prácticamente en su totalidad en la economía de subsistencia. Esta actividad coexiste con la economía informal aunque hay también una parte de la población dedicada al sector servicios (bancos instituciones publicas etc.) por ser la capital del cantón. Hay una fuerte presencia de colegios públicos con un grupo de población dedicado a la enseñanza. También hay una fuerte actividad de explotación maderera dirigida fundamentalmente por grupos externos con lo que se produce una tala intensiva y descontrolada del bosque tropical.
En algunos puntos del cantón se extrae mineral de oro tanto de forma artesanal como por compañías extranjeras con maquinaria pesada.
Al estar situada en la costa también se explota la pesca aunque básicamente de forma artesanal y prácticamente para el autoconsumo interno de la ciudad. Tiene un puerto de gran calado que en otro tiempo se pensó fuera impulsor de la economía de la región como punto de salida de los productos de la zona. Aunque este proyecto nunca ha llegado a llevarse adelante siempre está presente como iniciativa de futuro dada la excelente situación geográfica (relativamente próxima al canal de Panamá) y por tratarse de un puerto natural con inmejorables condiciones naturales (es una bahía resguardada del mar abierto por una barrera de bosques de manglar con canales abiertos al océano). Sigue leyendo «José Manuel y Fátima, San Lorenzo Esmeraldas-Ecuador»