Ecología Integral con Combojoven

El encuentro mensual del grupo juvenil de la Familia Comboniana, Combojoven, lo hemos animado los LMC para trabajar la Ecología Integral. Estamos en la semana previa a la COP28, Cumbre del Clima, para la que el papa Francisco nos ha querido preparar con su reciente documento Laudate Deum.

Iniciamos con un video forum sobre la película La Carta, impulsada por el Movimiento Laudato Si’. En ella, cuatro líderes globales dialogan con Francisco a la luz del documento Laudato Si, representando a la juventud, los pueblos indígenas, la ciencia y las personas descartadas. Sus imágenes y reflexiones impactaron a los participantes del encuentro, procedentes de Zaragoza, Sevilla, Marbella, Madrid y Granada. Los jóvenes profundizaron en temas como los defensores ambientales asesinados, incluyendo al mártir comboniano Ezequiel Ramin, la importancia de la biodiversidad, el diálogo ciencia-teología, o el doble grito de la tierra y de los pobres. La Ecología debe ser integral para incorporar a lo ambiental los aspectos sociales, económicos, políticos, teológicos…

En la tarde conectamos con Xoan Carlos Sánchez, LMC en Piquiá (Brasil) que impulsa desde hace más de 20 años un proyecto de agroecología como alternativa al trabajo de minería que contamina sin cesar, depreda los suelos y el aire y ocasiona víctimas mortales. En la actualidad participa en esta comunidad una familia de LMC de Italia. Este proyecto concreta admirablemente los compromisos del Pacto Comboniano por la Casa Común.

Y a continuación visitamos la fábrica de conservas de productos agroecológicos La Retornable. Se trata de una microempresa que plantea una producción, consumo y relación con la tierra y las personas alternativa a los modelos del mercado global que solo mira el lucro a corto plazo.

Mostramos así que tenemos modelos para avanzar en esta dialéctica desigual entre el sistema de muerte denunciado por Francisco y los nuevos caminos de la Ecología Integral.

Y tenemos en nuestra ONG Amani una herramienta para sumarnos en las alianzas globales por la Ecología Integral, como la plataforma REDES, que agrupa a más de 50 ONG de congregaciones y participa en las campañas internacionales de defensa de los DDHH y la Casa Común.

Víctor Zabala, un misionero de corazón ardiente

Cuando aún resuena entre nosotros los ecos de la celebración del DOMUND, ayer nos llegaba la noticia del fallecimiento del P. Víctor Zabala, misionero comboniano español que se encontraba desde hace algunos años en la casa de Moncada (valencia).

Víctor ha regresado al Padre después de una vida dedicada a la misión, a la que no escatimó esfuerzos. Durante años trabajó en la República Centroafricana y en sus periodos en España fue un animador misionero incansable haciendo un trabajo excepcional en el Museo Africano de Madrid y de difusión de las revistas de Aguiluchos entre los más pequeños. ¡Gracias Víctor y descansa en paz!

FORMACIÓN PARA LA MISIÓN: «PLAN PARA LA REGENERACIÓN DE ÁFRICA»

Para todos aquellos que entran en contacto con la vida y visión de Daniel Comboni, el Plan para la regeneración de África es una buena herramienta para iluminar nuestro camino misionero ya que nos ayuda a resituarnos ante el desafío misionero y la manera en la que desarrollamos nuestra vocación misionera.

La visión de fondo del Plan es verdaderamente profética y conserva toda su relevancia e importancia en la actualidad.

En 1864 Comboni empezó a escribir su plan para la regeneración de África desde la inspiración de Dios:

El 18 de septiembre de 1864, mientras me hallaba en Roma y asistía en la basílica de San Pedro a la beatificación  de Margarita María de Alacoque, se me ocurrió como un relámpago el pensamiento de formar un nuevo Plan para la cristianización de los pobres pueblos negros; cada una de sus partes me vinieron de lo alto como una inspiración.”
“Lo que sé de cierto es que el «Plan» es voluntad de DiosDios lo quiere para preparar otras obras para su Gloria”.
“El Plan se me ocurrió en la hora de mis más ardientes suspiros por aquellas infelices regiones. Al traducirse en su realización práctica, si no tiene la ventaja de lograr el objetivo con la rapidez con que en otras misiones los operarios evangélicos cosechan los frutos de sus sudores, ciertamente tiende de modo indefectible hacia ella. Su completa puesta en marcha sólo pediría que se abreviasen los días que Dios… ha fijado para ello”.


Algunas claves para comprender el plan de Comboni

La misión está vista desde el prisma de la Fe y desde el considerar a toda la humanidad como «familia de Dios» donde todos tenemos al mismo Padre. Por tanto el africano ha de ser considerado como un hermano: un igual al que amar

La misión comienza en Dios y nos lleva hacia el otro, hacia el hermano. El lenguaje de Comboni es el lenguaje de la ternura: «abrazar a toda la familia humana» haciendo causa común con los africanos, compartiendo sus alegrías y sus penas.

La metodología del Plan no de una eficacia inmediata, sino que es más bien un proceso largo, difícil…donde los frutos se recogen después de mucho tiempo y dificultades.

El eje central del Plan de Comboni siempre fue: “Salvar África mediante África”. Comboni pone a los africanos como futuros líderes de la sociedad y de sus propias comunidades eclesiales.

La misión no se construye individualmente sino en Comunidad. La misión africana es de toda la Iglesia. Laicos, sacerdotes, religiosas, africanos, europeos…, todos están llamados a trabajar juntos en la regeneración de África.

Para profundizar más en el Plan de Comboni:

Tres combonianos en el Sínodo de la Sinodalidad

Desde el pasado día 4 de octubre se está celebrando en Roma el Sínodo de la Sinodalidad. Entre los 363 participantes con derecho a voto (54 de los cuales son mujeres), tres son combonianos: El P. Tesfaye Tadesse Gebresilasie, superior general de los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús, el cardenal Miguel Ángel Ayuso, prefecto del Dicasterio para el Diálogo Interreligioso y Mons. Menghesteab Tesfamariam, arzobispo de Asmara y presidente del Consejo de la Iglesia de Eritrea.

Como Familia Comboniana oramos por la celebración del Sínodo de la Sinodalidad que se celebra este mes de octubre, para que sea un momento de gracia para toda la Iglesia y para el mundo.

Feliz día de Comboni

“ Y perseveraron en la escucha de las enseñanzas de los apóstoles
y en la comunión fraterna, en la fracción del pan y en la oración
 ”. (Hechos 2.42)

Queridos hermanos,
este año se cumple el vigésimo aniversario de la canonización de nuestro Fundador. Es un aniversario alegre que nos invita a recordar, con la mente y el corazón, el nacimiento de San Daniel Comboni en el cielo, y queremos hacerlo con un profundo sentimiento de gratitud, como herederos de su carisma y de su apasionado fervor por la misión. , don para nosotros y para toda la Iglesia misionera.

Somos sus hijos y custodios de este carisma que hemos recibido como don: no un tesoro que hay que guardar en una caja fuerte, sino una auténtica fuente de vida nueva que brota ya en nosotros y se regenera también para todos aquellos con quienes nos unimos. vivir y trabajar. Animados, sostenidos e impulsados ​​por la fuerza inagotable del Espíritu Santo, llevamos a cabo nuestra misión evangelizadora como verdaderos «discípulos misioneros» de una «Iglesia en salida», «piedras vivas», para construir el Reino de Dios en el mundo. Vivimos esta maravillosa obra con humildad, conscientes de nuestros pecados, de nuestras fragilidades y de nuestras carencias, pero también con la valentía de abrazar el «sueño» que Comboni tenía sobre su obra: una obra católica, donde todos son protagonistas e implicados en el trabajo conjunto ( Ver escritos,944). Con esta actitud de apertura y comunión hacia todas las fuerzas eclesiales y sociales, queremos llevar adelante este sueño con firmeza y constancia, con el corazón centrado en Dios, con las manos siempre dispuestas a servir y lavar los pies de los hermanos y hermanas, como Jesús nos “ordenó” que hiciéramos.

Este año podemos sacar frutos – enriqueciéndonos de manera particular – de la celebración, en octubre, de la primera sección del Sínodo de los Obispos cuyo título es «Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión». Como Misioneros Combonianos queremos vivir este momento sinodal como un proceso verdaderamente dinámico, impregnado del Espíritu que genera comunión y anima a cada bautizado a ir hacia los demás, en el deseo de encontrar a Cristo, misionero del Padre, en todos los espacios geográficos, sociales, culturales, existenciales y religiosas. Como un llamado perseverante y tenaz a abrir nuestro corazón al grito de los pobres, los marginados, los discriminados, los inmigrantes que invocan y luchan por sociedades más justas e igualitarias.

Estamos invitados a apoyar con nuestra oración incesante a todas las personas involucradas en el proceso sinodal, esperando que el evento sea un verdadero kairos para cada corazón y para toda la Iglesia. Estemos preparados para recibir cada nueva inspiración que de ella surja, para sentirnos más impulsados ​​a vivir con renovado vigor nuestra pasión misionera, haciéndonos cada vez más «santos y capaces», como quería san Daniel Comboni. De este modo, impregnados de este espíritu sinodal, queremos dar mayor energía y vitalidad a nuestra consagración ad gentes, ad vitam , ad pauperes y ad extra.. Signos constitutivos de nuestro carisma, que deben animarnos siempre a abrazar a todos, sin exclusión, como una elección consciente, apasionada por el fuego del amor vivo del Corazón de Jesús, y que nos alientan a una verdadera «revolución del amor misericordioso». ”.

En el mes de octubre, mes misionero, celebramos también la Jornada Mundial de las Misiones con el título «Corazones ardientes, pies en movimiento». El Papa Francisco quiso recordar la experiencia de los dos discípulos desanimados y decepcionados en el camino a Emaús (Ver Lucas24,13-25). Ese camino que aún hoy marca la experiencia de algunos cohermanos que han perdido el «fuego» interior de su consagración. Así, la celebración del vigésimo aniversario de la canonización de nuestro Fundador, la atenta participación en el Sínodo y nuestra implicación activa en la Jornada Mundial de las Misiones se transforman para nosotros en una triple invitación a una vida siempre renovada e inflamada por la Palabra compartida y el Pan partido. Que reaviven en todos nosotros el entusiasmo por la misión y la valentía de volver a ponernos en camino hacia Jerusalén, con el deseo gozoso de anunciar a Jesús que vive en nosotros.

¡Coraje! ¡Pongámonos en camino! Jesús Resucitado, en su paciencia amorosa, no se cansa de caminar a nuestro lado y hacer arder nuestros corazones (Cf. Lucas 24,32) con la misma pasión que animaba a Comboni.

Invocamos la intercesión de María, la primera discípula misionera de su Hijo, y de san Daniel Comboni, el gran entusiasta de la Iglesia misionera.

¡Le deseamos sinceramente un feliz día!

El Consejo General
Roma, 10 de octubre de 2023