PEREGRINACIÓN MISIONERA VERONA-LIMONE 2019

Como ya os comentamos en una entrada anterior, este verano un grupo de jóvenes ha participado en la peregrinación misionera  que organiza la Familia Combonia desde  la ciudad de Verona a Limone, cuna  de S. Daniel Comboni. Os dejamos con el testimonio de Borja, de uno de los participantes.

Gracias por compartir tu experiencia.

Se trata del camino, no solamente del destino

Comienzo este texto con el difícil reto de condensar en pocas palabras toda una experiencia única cargada de diversas sensaciones. Una experiencia en la que se creó un clima tan especial que es difícil encontrarle una explicación, ya que quizá fue la perfecta combinación de varios factores. La interculturalidad; el carisma de los combonianos y las combonianas; el grupo de personas que formábamos parte; el recorrer los pasos de Comboni; conocer su historia y la de las personas que ayudaron a construir su idea, dignas de admiración como Liliana Rivetta o Giuseppa Scandola; el convivir en el caminar con gente tan distinta, pudiendo escuchar y contar vivencias o reflexiones; las risas; el compartir y vivir nuestras formas de sentir la fe… y otras tantas cosas que hicieron de este camino, un camino excepcional. 
Las convivencias mensuales de Combojoven siempre me han ayudado a orientarme en mi camino, a no desviarme por las distracciones de la vida cotidiana, cuestionándome continuamente. En cambio, la peregrinación de Verona-Limone me ha ayudado a saber cómo afrontar mi camino personal, a mejorar la forma de recorrerlo, y a saber disfrutar el camino. Además, personalmente, me ha aportado una valiosa lección: el saber escuchar. Siempre he vivido con la incesante necesidad de sentirme escuchado, pues me horroriza el abrirme y expresarme para que nadie me preste atención, pero pocas veces he sentido la necesidad de situarme al otro lado, de ser el que pone la atención y el tiempo necesario para entender al que está junto a mí. Y así me ha pasado con mi forma de vivir la fe. Siempre esperando a que Él me escuche, sintiéndolo por encima mío, pero jamás el pararme, ponerme en silencio y escucharle a mi lado. Y poder aprender a escucharle y sentirlo tan cerca después de tanto tiempo me ha hecho sentirme muy feliz y con una intensa paz interior. Esta actitud también me ha permitido conocer mejor y, mirar de otra forma, a la gente que está a mi alrededor. 
Siento que no he podido expresar con las palabras la transformación que he vivido estos días en Italia, pues me es muy difícil plasmar tal vivencia en unos párrafos. Simplemente os invito a que forméis parte de este grupo extraordinario, y viváis vuestra fe y vuestra vida de una forma tan especial. Aún más difícil me resulta dar el suficiente agradecimiento a todas las personas que han formado parte de este camino y a la familia comboniana por hacerlo posible. Me siento increíblemente afortunado de hacer parte de ello.
Borja Vitón

JÓVENES Y MISIÓN

El verano es tiempo de vacaciones, un tiempo especialmente apreciado por los más pequeños para disfrutar y participar en actividades diferentes que no pueden llevar a cabo durante los largos meses del año escolar. Los Misioneros Combonianos lo sabemos y desde hace muchos años organizamos en julio y agosto campamentos y encuentros en clave misionera para niños, adolescentes y jóvenes.

Este verano 2019 las principales actividades de este tipo han sido cuatro:


Del 7 al 14 de julio tuvo lugar en la localidad granadina de Huétor-Santillán el campamento de Aguiluchos. Bajo el lema “Misioneros al abordaje”, 44 niños, 16 monitores, 3 cocineros y 2 combonianos disfrutaron de lo lindo hasta encontrar el tesoro escondido. Al abrirlo descubrieron un cofre con un espejo en el fondo. Al verse reflejados en el espejo que contenía el cofre del tesoro, enseguida se dieron cuenta de que el mayor de los tesoros son ellos mismos, cada uno de ellos. Es un tesoro que no hay que buscarlo fuera porque lo llevamos siempre con nosotros

 

Del 24 al 31 de julio los chicos y chicas adolescentes de Nkembo realizaron una travesía por las Alpujarras granadinas. Participaron 16 adolescentes, 5 monitores, 3 cocineros y personal de apoyo, además de dos combonianos. Fueron varias etapas para recorrer el camino que separa la localidad de Lanjarón de la de Juviles. Además de vivir la espiritualidad del camino, hubo tiempo para encuentros de reflexión y para compartir experiencias de vida que enriquecieron a todos. Los adolescentes participantes salieron encantados por este tiempo vivido como grupo de amigos.

Durante el mes de julio, varios miembros del grupo de jóvenes Combojoven viajaron a Kenia para vivir una interesante experiencia misionera entre el pueblo Turkana. Fueron acompañados por el padre Daniel Villaverde que vivió su misión en esta región de Kenia entre 1989 y 1995. Algunos de los jóvenes viajaban por primera vez a África y a juzgar por sus testimonios, pudieron descubrir nuevas realidades humanas que les marcaron profundamente.
Otros jóvenes, también pertenecientes al grupo Combojoven, realizaron una peregrinación comboniana en Italia junto a jóvenes de otros países europeos donde los Misioneros Combonianos estamos presentes. Del 4 al 11 de agosto, recorrieron la distancia que separa Verona (donde San Daniel Comboni fundó los institutos misioneros de las Combonianas y los Combonianos) de Limone sul Garda (pequeña localidad junto al lago Garda donde Comboni nació el 15 de marzo de 1831). Hubo tiempo para cansarse en el camino, pero también para orar y reflexionar juntos, siempre en clave misionera.
Para nosotros, acompañar a los jóvenes ha sido y es un desafío, no siempre fácil, pero muy enriquecedor. Se trata de estar ahí, cercano y abierto al diálogo pero sobre todo dejando que el Señor haga su trabajo en la vida de cada uno de los jóvenes y niños que participan.

Caravana Abriendo Fronteras

Una de nuestras prioridades como Misioneros Combonianos en Europa es el trabajo con inmigrantes, sobre todo los procedentes del continente africano. Muchos de nosotros hemos sentido el calor de la acogida de los africanos cuando hemos vivido en el continente y nos duele la discriminación que ellos sufren cuando llegan a Europa. No es justo y por eso estamos siempre abiertos para unirnos a todas las iniciativas que defienden los derechos de las personas inmigrantes.

Lo estamos haciendo apoyando la red Caravana Abriendo Fronteras que recorre estos días de julio el sur de España para denunciar las políticas migratorias europeas y en concreto las graves deficiencias del sistema institucional de acogida en la región Andaluza y en toda España. Entre las actividades programadas tuvo lugar en Granada el 13 de julio una mesa redonda de intercambio de experiencias de acogida solidaria que fue moderada por el comboniano Rafael Pérez (micrófono en mano en la foto).

Fuente: HOZANA.ORG

Comboniana nombrada para la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica

Sor Luigia Coccia, Superiora General de las Misioneras Combonianas, fue nombrada el pasado 8 de julio por el Papa Francisco, junto a otras seis mujeres, como nuevas miembros de la congregación vaticana, que rige a los religiosos de todo el mundo. Los nuevos nombramientos incluyen a seis superioras generales y a una laica presidente de un instituto de voluntariado.

Luigia Coaccia nació en 1969 en la localidad italiana de Ascoli Piceno, hizo su profesión religiosa en 1998 y ha pasado varios años en la República Democrática de Congo. Es Superiora General de las Misioneras Combonianas desde 2016. «Hemos nacido para trabajar dentro de una comunidad universal que ciertamente es más grande que nuestra congregación. Es decir, me siento comboniana, dentro de la Iglesia, en solidaridad con la vida consagrada en el mundo».

Encuentro Consejos Generales de la Familia Comboniana 2019

Un año más nos hemos encontrado como Consejos Generales de la Familia Comboniana. Esta vez en Carraia, en casa de las misioneras seculares.

Antes de empezar la reunión en nuestro camino de ida paramos unas horas en Pisa para visitar sus monumentos más emblemáticos, entre ellos la famosa Torre inclinada. Fue un primer momento de encuentro y diversión juntos.

Como viene siendo habitual hemos tenido una buena relación y buen ambiente entre los participantes. Aunque solo nos consigamos ver una vez al año se nota un buen clima de confianza entre todos. La acogida recibida fue muy buena y nos sentimos muy a gusto. También en la comunidad MCCJ de Lucca donde nos alojamos los varones.

Durante el fin de semana trabajamos diferentes aspectos. La primera mañana reflexionamos sobre el tema “¿Qué interacción existe entre la Misión KM 0, entendida como la misión de los laicos en su propio territorio y desde su situación de vida, la Misión Ad Gentes y Misión Inter Gentes?” Para ello nos ayudó una reflexión por parte de Luca Moscatelli (teólogo laico de la diócesis de Milán).

Familia Comboniana

Luego pasamos la tarde reflexionando sobre la “Evolución y perspectivas de la animación misionera en la Familia Comboniana”. Pudimos compartir nuestra visión sobre la animación misionera, los retos que se plantean a nivel eclesial y a nosotros como familia misionera. También aprovechamos para hablar sobre el próximo mes misionero especial de octubre, donde animamos a toda la Familia Comboniana a hacer un esfuerzo para este importante evento para la Misión y la Iglesia en todas partes.

Después de la cena, tuvimos la suerte de asistir una representación teatral sobre la vida de Madeleine Delbrel. Una vida apasionante, implicada en el día a día de sus vecinos y compañeros, caminando con la gente y dese ahí con el Señor.

El domingo, pasamos la mañana poniéndonos al día sobre lo que estamos llevando adelante desde las diferentes ramas de la familia Comboniana. Nosotros, como LMC, explicamos lo que fue la asamblea internacional que celebramos en Roma, en diciembre pasado, las conclusiones acordadas y el desafío que supone llevarlas a delante.

Los demás nos explicaron cómo están desarrollando el proceso de revisión trabajando en la evaluación de su Regla de Vida y de las constituciones las seculares.

Después de evaluar la reunión de una manera muy positiva, planeamos la agenda para el próximo año. Nos encontraremos el primer fin de semana de junio.

Queda por delante un año para seguir caminando juntos como Familia allá donde nos encontremos.