Acciones de la Red Iglesias y Minería
Este vídeo de 5 minutos presenta lo que se ha realizado en este último año por la red “Iglesias y Minería”, en la que hay una gran implicación de la familia comboniana (entre ellos nuestros LMC).
Este vídeo de 5 minutos presenta lo que se ha realizado en este último año por la red “Iglesias y Minería”, en la que hay una gran implicación de la familia comboniana (entre ellos nuestros LMC).
Retomando la visión del Concilio Vaticano II, el Papa Francisco ha elegido el paradigma de la «Iglesia en salida» en el programa misionero de nuestro tiempo. Esta recuperación es importante en el contexto del mundo de hoy, que está en fuerte discontinuidad con el pasado. «No vivimos en una época de cambio sino en un cambio de época»: con estas palabras el Papa nos recordaba que los viejos patrones con los cuales interpretamos el mundo y la misión ya no son eficaces para enfrentar los desafíos de hoy. La nueva realidad global requiere de una «misión global», considerada en toda su complejidad y con suposiciones, estilo e instrumentos renovados respetan la tradición del pasado (EG, 33).
El esquema clásico que veía las iglesias del Norte enviar misioneros al hemisferio Sur está superado por los cambios en décadas, con la globalización y movilidad humana que han alcanzado niveles nunca antes vistos…
El criterio geográfico de la misión ya no es el principal punto de referencia. Permanece la idea de frontera pero ésta ahora califica las periferias humanas y existenciales….
El Papa Francisco nos invita a partir desde las fronteras, las «periferias que necesitan la luz del Evangelio» (EG. 20). Estos no son simplemente un dato geográfico, sino el resultado de un sistema financiero que genera la exclusión, la cultura de usar y tirar que produce el empobrecimiento y la violencia. Llevar la luz del Evangelio a estos suburbios implica la primera inserción, es decir: una presencia arraigada en el territorio; un compromiso en la vida cotidiana de las personas; una solidaridad con sus sufrimientos y necesidades; un acompañamiento a esta humanidad a lo largo de todos sus procesos, por cuánto tiempo y dificultades presenten.
Hace unas semanas llegaron a Quito, capital del Ecuador procedentes de España, Portugal, Polonia y Costa Rica. Sus nombres son Lucía, Vera, Magda y María Marta y desde el pasado 2 de septiembre, son novicias de las MISIONERAS COMBONIANAS. Empieza ahora un camino de formación donde compartir el sueño y la vocación de una vida entregada a Cristo y a la MISIÓN ad gentes, más allá de las fronteras, donde los pueblos esperan el gozoso anuncio y testimonio del EVANGELIO.
¡Gracias por vuestra disponibilidad y entrega! Os acompañamos con nuestra oración
El programa pueblo de Dios nos acerca a la primera misión de los combonianos en Sudáfrica. Aquí llegaron los misioneros hace más de 90 años, un 11 de febrero de 1924. Desde entonces no han dejado de trabajar por el Reino de Dios al servicio de la iglesia local. María Trost es la piedra angular de los 35 misioneros misioneros combonianos que trabajan hoy en Sudáfrica. Tres de ellos, españoles. Es también el pilar en el que se sustentan sus nueve misiones; el alma de la diócesis de Witbank; un centro de espiritualidad; y el pulmón de la formación católica en una región eminentemente protestante.