Daniel Comboni fue un misionero infatigable que entregó su vida a África y a los africanos. Soñó y empezó a poner en práctica un plan misionero para salvar África mediante los mismos africanos, en un tiempo y en un siglo en el que las potencias europeas sólo pensaban en explotar los grandes recursos del continente: sus materias primas y los esclavos.
Su vida, entregada a los más pobres y abandonados es todo un ejemplo para todos nosotros.
Como Familia Comboniana, nos sentimos inspirados por la vida de San Daniel Comboni a anunciar el evangelio entre los más pobres y abandonados siendo testigos del amor de Dios.
Nuevo Consejo General de los Misioneros Combonianos
“Ahora es el momento de llevar el Capítulo a la vida del Instituto”, con estas palabras, el Superior General saliente Padre Enrique Sánchez González, que ha presidido la misa del conclusión del XVIII Capítulo general, ha invitado a los delegados a transmitir a todos los hermanos el espíritu y el mensaje de estas semanas vividas en fraternidad. Hoy, el último día del Capítulo, el P. Enrique Sánchez ha leído el decreto formal de clausura del Capítulo después de haber sido aprobado por los capitulares.
A las 11:30 se ha iniciado la celebración eucarística de conclusión del Capítulo. Durante la homilía el P. Enrique ha subrayado tres palabras: coraje, alegría y esperanza. Ha invitado a cada uno a renovar la esperanza en el amor de Dios, fuente de nuestro empeño misionero, para llevar con mayor alegría el anuncio del Evangelio a los más pobres en la periferia del sufrimiento.
La novedad del Capítulo –dijo P. Enrique– es que “el Señor no se ha cansado de nosotros, él todavía está con nosotros… y lo mejor está por venir”.
Al final de la celebración eucarística, el nuevo Superior General P. Tesfaye Tadesse ha agradecido al P. Enrique y su consejo su dedicación y entusiasmo como guía del Instituto en estos últimos seis años. También la Superiora General de las Combonianas, Luzia Premoli, que ha participado en la eucaristía con algunas de sus hermanas, ha expresado gratitud por la colaboración experimentada durante estos cinco años con la dirección de los combonianos.
La celebración en la Capilla principal ha sido seguida con una comida fraterna.
Mañana lunes 5 de octubre a las 17:00 tendrá lugar en la Universidad Pontificia Comillas (Aula García Polavieja C/ Alberto Aguilera 23 Madrid) una mesa redonda sobre la Realidad Social y Económica de la Amazonia.
Participarán:
– Dário Bossi, Misionero Comboniano en Açailândia (Brasil), miembro de la Red Iglesias y Minería
– Federico Gerona, Voluntario de VOLPA/Entreculturas en Brasil
– Sonia Olea, Experta en Derechos Humanos de Cáritas Española
El mes de octubre se inicia hoy con la fiesta de la Patrona de las Misiones, santa Teresa de Lisieux. Con esta fiesta misionera vamos preparando la Jornada Mundial de las Misiones, en la que los católicos recordamos la urgencia de la misión de la Iglesia, que no es otra que llevar la Buena nueva de Jesús a todos los hombres y mujeres del mundo, y es que no podemos olvidar que la humanidad tiene necesidad del Evangelio, fuente de la alegría, la esperanza y la paz.
En este contexto, el Papa recibía hoy en la sala Clementina del Vaticano a los participantes del Capítulo general de los Misioneros Combonianos del Corazón de Jesús . Sus palabras son de aliento y de ánimo en la tarea evangelizadora son todo un reto para el instituto Comboniano y para todos los que formamos parte de la Familia Comboniana.
Durante su discurso, el Papa recordó a los misioneros que son “servidores y mensajeros del Evangelio, especialmente para quienes no lo conocen o lo han olvidado” y explicó que “el origen de su misión hay un don, que es la iniciativa gratuita del amor de Dios que les ha dado una doble llamada: estar con Él e ir a predicar”.
“En la base de todo está la relación personal con Cristo, radicada en el Bautismo, confirmada en la Confirmación y, para algunos, reforzada en la Ordenación… este vivir con Cristo determina todo nuestro ser y nuestro actuar; y se vive y se alimenta sobre todo en la oración, en el permanecer en el Señor, en la adoración, en el coloquio de corazón a corazón con Él”.
“Precisamente en este espacio orante es donde se encuentra el verdadero tesoro para donarlo a los hermanos mediante el anuncio. El misionero de hecho se hace servidor del Dios que habla, que quiere hablar a los hombres y las mujeres de hoy, como Jesús hablaba a aquellos de su tiempo, y conquistaba el corazón de la gente que venía a escucharlo de todas partes y quedaba maravillada escuchando sus enseñanzas”.
En esta línea, el Papa animó a los misioneros a “nutrirse siempre de la Palabra de Dios, para ser eco fiel, acogerla con alegría del Espíritu, interiorizarla y hacerla carne de su carne como María” ya que en la Palabra de Dios “está la sabiduría que viene del alto y que permite encontrar lenguajes, actitudes, instrumentos adecuados para responder a los desafíos de la humanidad que cambia”.
Además, el Obispo de Roma explicó que los Combonianos del Corazón de Jesús contribuyen “con alegría a la misión de la Iglesia, testimoniando el carisma de san Daniel Comboni, que encuentra un punto en el amor misericordioso del Corazón de Cristo por los hombres indefensos”.
“Aquel Corazón que ha amado a los hombres los empuja a las periferias de la sociedad para testimoniar la perseverancia del amor paciente y fiel… así podrán continuar a promover la justicia y la paz, el respeto y la dignidad de cada persona”.
Al finalizar, el Papa deseó a los misioneros que la reflexión de los temas del Capítulo ilumine el camino del Instituto en los próximos años “ayudando a redescubrir su patrimonio de espiritualidad y de actividad misionera” para “continuar con confianza su apreciada colaboración a la misión de la Iglesia” y que sea estímulo el ejemplo de tantos hermanos “que han ofrecido su vida a causa del Evangelio, dispuestos también al supremo testimonio de la sangre”.