Actividad para jóvenes en Daye

El sábado pasado con algunos miembros de nuestro grupo de Amigos de Comboni, fuimos a Daye, una de las misiones combonianas entre los Sidamo. Nos reunimos allí con líderes juveniles de diferentes comunidades de la parroquia, llegaron más de 50 de ellos. El tema se basó en el evangelio de Mateo y la parábola sobre los talentos. Hubo una pequeña catequesis sobre el tema, el testimonio de Adela sobre sus talentos y cómo los usa para servir a los demás, y luego tiempo para trabajar en pequeños grupos para descubrir y compartir qué dones nos dio Dios y cómo podemos usarlos.

Los jóvenes tenían muchas ideas sobre los talentos que pueden usar en la iglesia (dirigir grupos, enseñar, cantar o tocar el teclado en el coro, ayudar a los que dejaron la iglesia a regresar, cuidar a las viudas y los huérfanos…).

Después de esta parte más seria, hubo algo de diversión, que llamamos “¡Daye tiene talento!”.

Los jóvenes en grupos prepararon pequeñas representaciones basadas ​​en diferentes parábolas. ¡Realmente se involucraron mucho! ¡Y demostraron que también tienen talentos para la actuación! 🙂
Esperamos que esta reunión los inspire a descubrir sus dones y usarlos. También para nosotros, fue un momento muy alegre y enriquecedor.

Magda Plekan. LMC Etiopía

Muchos pasos en una sola mirada

Son muchas las veces que dejamos nuestra casa y nos aventuramos por los caminos tortuosos y las colinas de Villa Ecológica. Son tantas las veces que por los caminos encontramos historias de vida que se comparten en la sencillez del umbral de la puerta. En la calle es donde más nos gusta pasar nuestro tiempo. En la sencillez de cada encuentro nos conocemos y compartimos los valores de una vida. Cada rostro que llega hasta nosotras nos habla de una cultura, nos habla de un pueblo del que estamos cada vez más enamoradas. La visita significa muchas veces la esperanza y la alegría del saber que no estamos solos. Nos dejan a menudo entrar en sus casas y comparten con nosotros el pan de cada día. Es a través de todas las personas con quienes nos cruzamos cada día que sentimos la llamada a la misión.

Misión es un caminar juntos, es aceptarnos con todo lo que somos y traemos dentro de un pecho cargado de experiencias de vida. Recorreremos juntos, muchas veces en silencio, el camino de la liberación. Somos todos los días signos de una Pascua que se construye cada día.

Crecemos de la mano en el Amor de Aquel que nos llama a ser más. Crecemos juntos con la certeza de que nunca estamos solas. Aquí es donde estamos llamadas a estar. Junto a los más pobres. Junto al milagro de la vida. Y, como dice la canción “Es Cristo quien te llama, se acerca más a ti. Sonriendo Él te dice, ven a Mí. Cierra los ojos ya y déjate llevar. Sí, él te escogió a ti y tú debes decir: “Sí, Señor. Estoy aquí. Estás en mí”.

Es maravilloso ser vida junto con todas estas familias que se unen a nosotras para vivir la plenitud del Proyecto Ayllu. Y con la ayuda de muchos y también de todos vosotros que logramos ser diferencia en esta tierra que ahora llamamos casa. Somos con ellos. Compartimos sus luchas y celebramos juntos sus victorias. Vivimos juntos estos momentos de gran alegría.

Comunidad Ayllu,

Neuza y Paula, LMC

Amar es salir

Desde que llegué aquí, he descubierto cada día que pasa, el amor. Un amor que exigió y exige continuamente salir, salir de nosotros mismos, salir de todo lo que ya conocemos, un salir que exige que te pongas en camino. Necesitamos amar el mundo y todo lo que en Él refleja el amor de Dios. Aquí encontré otra forma de amar, encontré un amor disponible, un amor simple, un amor que brota de la honestidad de lo que tengo y de lo que compartiendo permitimos dar y recibir del otro. Así de forma desinteresada. Un amor que brota de un crecer juntos, como hermanos. Es aquí donde siento ardientemente que tengo que estar. Es en este hermano que siento todos los días la llamada de Dios. Es en las subidas y bajadas de los grandes montes que me rodean que encuentro constantemente sonrisas, lágrimas, encuentro brazos que me esperan, ojos que reflejan historia, mucha historia.

Es por estos caminos de tierra que todos los días camino, que encuentro testimonios que me convierten y me hacen agradecer a Dios, el milagro de la vida. Agradezco, haber sido una de sus elegidas. Poco a poco, voy conociendo no sólo sus rostros, su expresión, voy conociendo cada nombre, cada casa, cada familia. Ya son muchas las veces en que escucho de lejos que me llaman “Andrea, hermanita Andrea”. Sí, aquí todos somos hermanos y hermanas.

Un día os contaré la historia de mi nombre. Me siento uno de ellos. Somos una familia.

¡Ay, Perú, que has robado mi corazón!

En el compartir de lo que tienen, sí, te dan muchas veces lo poco que tienen y lo mucho que son. Te cuestionan. Muchas veces en el regreso, traigo el regazo lleno con media docena de manzanas del señor que viene al encuentro de ancianos, con un plátano que durante el camino el señor de la pequeña tienda de comestibles me ofreció, con los granos de maíz que me ofreció una de las familias que visité o con dos o tres patatas, que la señora que estaba enferma me ofreció.

Aceptamos cada día crecer juntos. Aceptamos cada visita, ayudarnos a llevar la cruz de cada uno. Somos palabras de consejo mutuo, somos sonrisas, somos silencios que se confiesan, somos lágrimas. Somos, en la consecuencia del ser, frágiles y muchas son las veces en que de rodillas nos reconciliamos con el amor.

En la humildad de cada persona que cruza mi camino encuentro el rostro de Dios, un Dios misericordioso.

En la alegría y el dolor del día a día encuentro el sentido de la vida. Y cada vez que a lo lejos, veo a una familia, un conjunto de niños que me esperan, veo dos brazos, los brazos de Cristo.

Neuza Francisco, LMC en Perú

Noticias de nuestra LMC Maria Augusta desde la RCA

Espero que todos los laicos y laicas se encuentren bien y que todo esté marchando con normalidad. Nosotros, la comunidad apostólica, estamos bien, gracias a Dios.

“Estamos de nuevo en Bangui, esta vez para traer a un chico que tiene un problema en la columna, debido a una tuberculosis ósea, llamada “Mal de Pott”, para ser operado en Dakar, por el Dr. Omnimus, el médico francés ortopedista, que suele venir a operar a Mongoumba. Partirá, acompañado por su padre, el día 12. Vamos a acompañarlos al avión a las 5 de la mañana. Damos muchas gracias al Señor por poder estar aquí acompañando a Gervelais y a su padre.

Este ha sido un viaje que ha presentado muchas incertidumbres. Habíamos programado viajar el jueves a fin de poder hacer las compras y luego regresar a Mongoumba el día 13, pero la barcaza que nos cruza el río se estropeó el martes y sólo volvió a trabajar el viernes por la tarde. Llegamos a pensar que sería necesario llamar a algún misionero de Bangui para transportar y conducir a Gervelais y a su padre al aeropuerto. Ayer, al cruzar el río con la barcaza, hubo un momento en que tuvimos dudas si podríamos continuar viaje porque un camión no pudo salir, fue preciso remolcarlo por otro camión bien cargado. Como dice el refrán “el hombre propone y Dios dispone“. ¡El Señor hace todo bien hecho! Es Él quien sabe lo que es mejor para nosotros. ¡Rezo a María que interceda por Gervelais y les pido oraciones para que pueda recuperar bien la salud, y que pueda quedar bien!

Belvia fue operada, le quitaron todo el pecho. Aún no se sabe los resultados de los análisis realizados en estos tejidos. Esperemos que no sea cáncer… Ella, ahora se siente mejor, ya ha terminado los tratamientos y ahora toma algunos medicamentos. Está muy contenta, estaba sufriendo mucho… que el Señor la ayude.

Ana se fue a Polonia y, en principio, volverá en mayo. Que el Señor la recompense con unas buenas vacaciones.

Cristina está bien y animada. Ella comenzó a estudiar el sango. Ya saluda a todos en la lengua local y la gente se pone muy contenta. ¡Está enamorada de la misión! ¡Dios permita que permanezca así todo el tiempo que esté sirviendo a la misión!

El próximo mes nuestra parroquia va a festejar el 50 aniversario de su creación, vamos a hacer una gran fiesta, si Dios quiere.

Estamos siempre unidos por la oración.

Un abrazo misionero de toda la comunidad, para todos vosotros.

Maria Augusta, LMC

Visita a Rondônia en la Amazonía Brasileña

 LMC BrasilLlegada al pequeño aeropuerto de Jí-Paraná y tener una calurosa acogida de treinta y muchos grados.
A la salida José me estaba esperando para llevarme a su casa. Allá Rose y sus tres hijos me han acogido con mucho cariño en familia.
Rose trabaja en el Instituto Padre Ezequiel Ramín desde donde llevan numerosos proyectos que intentan mantener vivo el legado del Padre Ezequiel de justicia para todos.
Hemos tenido un rato para visitar el instituto conocer de sus actividades. Ahora andan de mudanzas pero pronto estarán al cien por cien.
LMC Brasil

En estos días he tenido la oportunidad de visitar una aldea indígena de los indios Arara. Rose trabajó por más de 12 años en la pastoral indígena. Conoce a todas las familias y a tenido a bien mostrarme algo de su realidad. Allá hemos pasado la mañana visitando las distintas familias de la aldea. Conversando y riendo con ellos.
En Brasil sus tierras son invadidas muchas veces, el acceso a educación y salud es complicado y las madereras intentan sacar todo lo posible. Cuentan que la entrada de la televisión también ha traído muchos cambios en poco tiempo.
Rose (LMC que lleva 14 años en la zona) me comenta que la Amazonia es una zona donde todos vienen a sacar algo ya sea de la tierra o de las personas.
José (su marido) trabaja en la pastoral de la tierra. También cuenta los muchos problemas con las ocupaciones (las que buscan el derecho de la tierra y la de algunos que hacen negocio de ellas), la violencia con los fazendeiros y otros tipos de violencia…
Realiza un trabajo en la línea del padre Ezequiel Ramín (comboniano asesinado hace 30 años). Me cuenta sobre los movimientos campesinos que intentan la reforma agraria, buscando tierras para el pequeño agricultor. La invasión y destrucción de la Amazonía por intereses económicos, los pistoleros que siguen matando y haciendo desaparecer a los líderes que incomodan…
Me va contando algunos de los casos que desde la pastoral de la tierra acompañan, documentan y ayudan (no a todos, pues no todos actúan de una manera adecuada). Un trabajo que no está bien visto por muchos y que muchas veces se hace difícil.
LMC BrasilNos hemos acercado a un campamento pero, como él sospechaba, ya estaba totalmente desalojado por la presión a la que le estaban sometiendo. Hemos evitado ir a otros que están en situación conflictiva. Os dejo algunas fotos de este campamento abandonado.
Muchas gracias a toda la familia que me han dejado ser parte de sus vidas por unos días.

No puedo dejar de agradecer al Señor por la vida de entrega y servicio a los que más lo necesitan que hacen nuestros LMC en Brasil.

Hoy será un día largo de viaje. Empezando a las 8 de la mañana en carretera hacia Porto Velho y continuando el viaje a las 2 de la mañana en avión hacia Imperatriz, via Brasília, después algo más de coche hasta Açailândia.
Un saludo Alberto

LMC Brasil