LMC España

Laicos Misioneros Combonianos y ONGD AMANI

Promoción vocacional en Ghana

CLM GhanaLa institución “En la Casa de Mi Padre” (IMFH) construida por un comboniano tiene como objetivo el mostrar el amor de Dios a los pobres y marginados. Para ello, casi todos los años, nuevas entradas se realizan mientras que otros tienen que partir para realizar más estudios, ya sea para continuar la Escuela Secundaria o para pasar a una institución de educación superior. Los aspirantes a LMC que viven dentro de las instalaciones de la Institución participan para ampliar su vocación con todos los que están en formación dentro de la Institución. Por ello, estamos pensando en iniciar un grupo vocacional para abordar este interés.

Pero antes de esto, reflexionamos sobre nuestro papel como “LMC.” Además de nuestros diversos servicios, hemos pensado en hacer algo especial para identificarnos como LMC. Estamos muy involucrados en las actividades de la casa, pero ahora queremos centrarnos más en nuestra identidad LMC siguiendo el carisma de San Daniel Comboni. Continuamos reflexionando para seleccionar un servicio especial dentro de IMFH además de la promoción vocacional.
En este sentido, hemos invitado a un escolástico para presentar un tema sobre la Vocación este pasado 17 de julio.
En su presentación, explicó la palabra vocación y demostró la clase de vocación que encontramos en la Biblia. La parte más sorprendente fue su propia experiencia hasta el final de su tercer año de Teología. Concluyó con la necesidad de la fe y la oración a la hora de caminar con el Señor. Justin Nougnui, coordinador del grupo LMC, ayudó al escolástico en la traducción. Además de lo que dijo el escolástico, llamó la atención de los niños y de todos los que estaban en la presentación la seriedad y calidad académica. Es muy importante ser serio y estar concentrado para llegar a un objetivo, y también resaltar que no podemos olvidar el rendimiento académico si queremos decir que sí a la llamada de Dios. A continuación, motivó a los niños a concentrarse en sus estudios para llegar a hacer grandes cosas en la vida.

Justin Nougnui

Tengo, todavía, la tierra roja en mis chanclas.

LMC BrasilLa tierra que me gustaría permaneciese como un regalo eterno, una tierra sagrada, rica en historia y memoria. La memoria es una caja de imágenes, emociones, hechos, palabras que no debemos permitir que amarillee o se llene de polvo. La memoria me permite entender mi presente y el del mundo, me permite construir mi futuro y el futuro del mundo.
La memoria me permite alimentar mi corazón y recargarlo.
Esta memoria, para conmemorar el encuentro que forma parte de la Romería de los Mártires que se celebra en una pequeña ciudad de Mato Grosso, Ribeirão Cascalheira, cada 5 años.
En esta romería se recuerdan todas esas personas en América Latina que han dado sus vidas por la causa de la justicia: la defensa de la tierra, para defender la vida, contra la violencia, contra la dictadura, contra la opresión de los poderosos, contra la arrogancia del poder político y económico.
Hombres, mujeres, jóvenes, niños, pueblos indígenas, agricultores, trabajadores, abogados, periodistas, misioneros activistas de la Pastoral de la Tierra, los derechos humanos y, sindicalistas y personas que lucharon valientemente por la justicia, la libertad, la paz, la verdad. La lucha por la tierra ha sido siempre fuerte en Brasil, es una amenaza que sigue matando. Matando a cualquiera que se oponga y denuncie la violencia y la intimidación en las tierras indígenas, en los campos de los Sin Tierra, en las comunidades de agricultores y pescadores.
Los grandes intereses económicos dirigidos por las multinacionales y los intereses privados continúan destruyendo, amenazando, expropiando tierras y pueblos. Mártires del pasado, así como los mártires del momento, las luchas que las personas que viven en América Latina y en todo el mundo. Todas las situaciones de injusticia, violencia y desigualdad son un grito al mundo, un grito que no se puede mantener en silencio, en el olvido…. es necesario recordarlo, mantenerlo presente en la memoria.
En esta tierra roja y sagrada, encontramos la presencia de un hombre, de un profeta de la esperanza que, a pesar de sus 88 años dentro de un cuerpo enfermo y cansado, quería participar, tal vez en su última peregrinación:
!Don Pedro Casaldáliga! La vida de Don Pedro es un testimonio del Evangelio hecho carne y huesos, un testigo que vale más que un libro de teología. Una vida entregada en el servicio a los últimos, una voz importante en la lucha contra el latifundio y su crueldad. En varias ocasiones fue amenazado de muerte, tanto en tiempos de la dictadura, como recientemente. Él nunca se rindió, nunca se dejó intimidar.
Hombre pequeño de gran fe y valor.
Cuando fue nombrado obispo de San Félix do Araguaia, por su consagración, Don Pedro llevaba el sombrero de paja de los campesinos, en lugar de la mitra, un palo de madera de los indios Tapirapé y el anillo de madera de Tucum en lugar de oro.
Siempre ha estado del lado de los campesinos e indígenas, siempre defendiéndolos.
A la vista, aunque sea en una silla de ruedas, con su cuerpo curvado y dolorido, para mí fue una gran emoción, porque su espíritu aún emana energía y su persona vale más que mil palabras.
!!Don Pedro grande, grandioso el deseo de estar presente en esta celebración!! No se lo quería perder.
Hice casi 30 horas de autobús desde el estado de Minas Gerais hasta el estado de Mato Grosso, durmiendo en el asiento y parando en varias estaciones de servicio.
Muchas personas participaron en esta peregrinación, de todas partes de Brasil.
Fui con un grupo grande de Minas (dos autobuses) de varios grupos de la pastoral social. Ha sido una buena convivencia y la riqueza de conocerse. Ha sido bueno el intercambio y la energía positiva que se ha respirado en todo momento, el deseo de estar allí y continuar una parte de la historia.
La alegría, el compartir, la lucha, la oración, la comunión, la solidaridad, la construcción, la amistad, la memoria, son las palabras claves de esta peregrinación que permanecen en mí.
Amo este país, me encanta el espíritu de construcción y “lucha” que es parte de las Comunidades Eclesiales de Base, que aunque debilitado, existe y continúa. Creo que la Teología de la Liberación no es algo que se refiere al pasado, ¡está muy presente! Presente en la causa indígena, en la lucha por la defensa de la tierra y la naturaleza, en la lucha por los derechos humanos, en la lucha en defensa de las mujeres y en contra de una cultura machista, está dentro de las cárceles y los presos, en la lucha contra el racismo, contra los prejuicios, contra una cultura que separa y no acoge, como en el caso de los migrantes. Hay una iglesia que camina con las personas, que conoce la Tierra y no permanece cerrada en palacios de lujo, es una iglesia que camina descalza, capaz de tirar los zapatos y experimentar la vida sobre la piel desnuda.
Seré romántica, nostálgica, pero también realista y capaz de mantener el entusiasmo, el coraje y la voluntad de creer, una vez más, que otro mundo es posible (teniendo en cuenta el aniversario de los días del G8 en Génova) y que nosotros, sólo nosotros podemos construirlo, con nuestro trabajo, nuestras elecciones, nuestras luchas, nuestros testimonios, fieles al amor que mueve todo y que todo edifica. Vidas por la Vida, Vidas por el Reino.

LMC Brasil

Emma Chiolini, LMC

Acompañando la comunidad LMC de Awassa

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Durante estos días he tenido la posibilidad de ir acompañando a la comunidad LMC de Awassa en sus diferentes servicios misioneros.

Creo que es muy destacable la sencillez con la que lo hacen y destaca a la vez el grado de acogida y relación que tienen con la gente del lugar.

Allá donde vayas van saludando a unos y otros. Ellos siempre van a pie o en bici y eso les posibilita estar muy cercanos a la gente.

Os intentaré contar un poco de cada uno.  Comenzaré de la más nueva por el lugar hasta los más antiguos.

Magda EtiopiaMagda Fiec lleva algo más de dos meses. Su misión principal en este tiempo es estudiar amhárico. Y, si bien yo no me entero de nada y me resulta difícil de valorar, al menos puedo ver que se comunica ya con las personas, y a aunque algunas veces tiene que buscar palabras y expresiones, para el poco tiempo que lleva no está nada mal (para los que no sepáis el Amárico en una lengua semítica que nada tiene que ver con nuestros caracteres latinos y os aseguro que a primera vista u oída uno no se entera). Por otro lado, saca algunos ratillos para comenzar a echar una mano en algunas cosillas. Ayuda un poco en la escuela profesional a las combonianas y ahora está preparando un encuentro de la juventud paralelo al que se realizará en Cracovia con el Papa pero con los jóvenes de Awassa. Esta semana estará con un grupo de jóvenes de retiro en Getsemaní (un centro de retiro a la orillas del lago, muy sencillo y bonito donde posibilitar, especialmente a los laicos el tener un tiempo de oración y encuentro con Dios).

 

Madzia in EthiopiaMadzia Plekan lleva ya más de año y medio en Etiopía. La idea a su llegada era que colaborara en el Hospital de Bushulo como fisioterapeuta, pero por diferentes motivos no fue posible. No tuvo problemas en reconvertir este servicio y hacerlo itinerante. De esta manera cada día va de un sitio a otro a cuidar a sus numerosos pacientes, colabora en la casa de las misioneras de la caridad de la madre Teresa donde atiende a muchos de ellos y en varios orfanatos. Se ocupa de las personas con necesidades especiales y en especial de los niños. Ver la ternura con la que los recoge de sus cunas, y trabaja con ellos es digno de admirar. Durante un buen rato les da la sesión de rehabilitación que cada uno necesita, casi sin que estos se den cuenta, y así poco a poco va ayudando a los que han sido abandonados y que aquí no tienen posibilidad de este tipo de atención especializada. También es cierto que de vez en cuando también se ocupa de los misioneros que por aquí están, ya que más de uno acude a ella cuando tiene algún achaque. Aparte de este servicio colabora en otras muchas cosas, siempre dispuesta a ir de un sitio a otro. Estos días viaja con la delegación de jóvenes que acude al encuentro de la juventud con el Papa Francisco en Cracovia. ¿Qué mejor que una guía polaca que les acompañará y enseñara todo en amhárico?, creo que es un privilegio que les pueda acompañar. Así que durante dos semanas no podremos estar con ella. Esperamos encontrarla a su vuelta en Addis Ababa.

Maggie LMC EtiopiaMaggie lleva ya 6 años en Awassa y en una semana regresará a Canadá. Es la encargada de la intendencia en la comunidad, de organizar las comidas y demás necesidades. Ahora con sus tres hijos esto también ocupa gran parte de su tiempo. Pero ha sabido compaginarlo muy bien con su servicio. Continúa ayudando en diferentes orfanatos. Ocupándose de los niños pequeños y también lleva a los suyos para que jueguen con los otros durante el tiempo que ella va. Por otro lado realiza talleres de manualidades con los niños del barrio donde va enseñándoles diferentes cosas (y son anfitriones de innumerables cumpleaños en su casa pues a todos les gusta celebrarlos allí, probablemente por el bizcocho y los globos que ellos portan a la fiesta). Participa también en un grupo de oración ecuménica. Sin olvidar la actividad deportiva comunitaria que son los dos partidos de freesbi semanales para mantenerse en forma y compartir con un grupo de extranjeros y etíopes esta afición deportiva. A destacar también que vaya donde vaya siempre hay algún conocido o alguien con quien conversar. Tras seis años es una más de la comunidad, muy conocida y apreciada.

Mark LMC EtiopiaY por último hablaré de Mark. Al igual que Maggie, sus seis años aquí le ha convertido en una persona de referencia. Además Mark ha estado al servicio de la Diócesis durante estos seis años apoyando en la administración y organización de la misma. Ha sido un fuerte pilar en los programas de desarrollo y en la reorganización de la diócesis. Especialmente volcado con los sacerdotes y hermanas etíopes en el desarrollo de los diferentes proyectos y en el apoyo en la búsqueda de financiación. Como él dice, el espíritu de Comboni anima ayudar especialmente a los africanos, a apoyar las diferentes iniciativas, a mediar con los financiadores (a veces tan exigentes con los papeles), para que los proyectos de apoyo a las escuelas, hospitales, orfanatos, centros de acogida de leprosos, iglesias, pozos de agua y demás proyectos vayan saliendo adelante. Sin duda, este trabajo de seis años le ha hecho ser una persona de referencia en la diócesis y cada vez que algún misionero, sacerdote local o religiosa se lo encuentra y se va despidiendo todos le agradecen el trabajo realizado, lo echaran de menos. Este tiempo también está siendo especialmente muy intenso con la llegada del nuevo obispo. Está manteniendo muchas reuniones para ponerle al día del trabajo de la diócesis, del plan sexenal aprobado y además intentando que el trabajo que ha ido realizando se quede bien encaminado y en manos de las diferentes personas que lo seguirán de ahora en adelante. En sus ratos libres, además de estar con sus tres hijos, también participa en un grupo de estudio bíblico ecuménico que le ha permitido ir profundizando en las diferentes expresiones del cristianismo en Etiopía y en su propia fe, como él reconoce. Es una oportunidad para crecer como iglesia en Awassa en este sentido.

Para Mark, Maggie, Emebet, Isayas y Teibe se va terminado su tiempo en Awassa. A fin de mes se desplazan a Washington donde Mark realizará un master de pastoral familiar, donde se quieren especializar para continuar su servicio misionero. Es tiempo de despedida, de ponerse en las manos de Dios para afrontar este nuevo desafío.

Les deseamos lo mejor en este nuevo desafío como familia.

Familia Comboniana Awassa

Un saludo desde Etiopía

«Testigos de la esperanza: ¡Juntos, nosotros podemos!»

108282(1)Testigos de la Esperanza  es un grupo que se reúne, hace cinco años, en la casa comboniana Justicia y Paz, en Contagem (MG – Brasil). Se trata de un grupo de autoayuda integrado por personas con problemas de adicción al alcohol, las drogas, la depresión o a cualquier adicción que aprisiona y no permite vivir bien. Es frecuentado en su mayoría por mujeres, madres, esposas, con hijos o esposos para hacer frente a la terrible adicción al alcohol y las drogas”, en él pariticipa activamente Emma Chiolini , laica misionera comboniana italiana, que trabaja en Brasil.

La herramienta de este grupo Testigos de la Esperanza es simplemente la palabra y compartir. Narrar, hablar de uno mismo, como una forma terapéutica para compartir el dolor, para encontrar fuerza y apoyo. Aprender a aceptarlo y aprender a escuchar. Porque al compartir una persona no se siente sola, las historias descritas son historias comunes como madres, mujeres, muchas familias que luchan con la dependencia física y emocional que esclaviza. La belleza de este grupo es que se trata de una “pequeña familia”, donde las personas están unidas por la confianza y las relaciones de amistad. Todo lo que viven es compartido en el grupo, la confianza y la credibilidad son los fundamentos que lo construyen.

Hace más de dos años que participo como voluntaria y yo soy parte de “esta familia”, cada martes por la noche a las 19:30 voy a conocer y escuchar. Hay momentos en que muchas personas participan otros son pocas, pero cualquiera que sea el número cada martes por la noche la Casa Comboni permanece abierta para crear un espacio donde se puede acoger y compartir no sólo el dolor, sino también momentos de sonrisas y momentos de risa. Hay pesos que es difícil cargar solos, hay que superar la vergüenza de decirlo, para esto nació Testigos de Esperanza, para ayudar a las personas que caminan juntas y encontrar ayuda con gestos simples y concretos. Regina y yo (psicóloga y voluntaria) comenzamos desde la provocación de un tema, a partir del cual se puede empezar a pensar en los problemas que la gente vive y en su propia experiencia, un trabajo que lleva al auto-conocimiento, a reconocer la propia historia y en especial a valorar a las personas, para volver a tomar la vida en sus propias manos, con coraje y determinación.

Yo salgo siempre, cada encuentro, emocionada, tanto al compartir momentos de alegría, como momentos intensos y profundos, hechos de heridas aún abiertas. Cada historia es una lectura del Evangelio del día, hecho que luchas, batallas, victorias, derrotas, decepciones, en busca del amor que cuida, ya que sólo el Amor salva: el amor a uno mismo, el amor a los demás, el amor por la vida.

En la periferia del mundo donde no hay servicios, es maravilloso ver como se organizan las personas, sin perder el corazón y simplemente en busca de soluciones, tales como dar a luz a un grupo de auto-ayuda para encontrar la fuerza y el deseo de cambiar. ¡Juntos, nosotros podemos!

Emma Chiolini, LMC

Bienvenida Elia

Elia
Elia a su llegada al aeropuerto de Lisboa, 1ª de la izquierda

El 3 de julio llegó al aeropuerto de Lisboa la LMC Elia, que regresaba de la República Centroafricana después de cinco años de servicio misionero en la misión Mongoumba.

Después de la acogida en el aeropuerto con gran alegría por parte de los LMC Pedro, Liliana y Flávio y la hermana Carmen, fuimos a comer a la casa de las Combonianas en Olivais, donde se encontraban además de la comunidad de las Combonianas la familia de Pedro. Durante el almuerzo conversamos y compartimos aventuras de la misión. Fue un hermoso momento de convivencia. ¡Después del almuerzo todavía hubo espacio para unos deliciosos pasteles de Bienvenida! Por la tarde, Elia continuó viaje a su casa en el Algarve, donde se encuentra ahora con su familia.

Agradecemos la disponibilidad de las Combonianas y deseamos a Elia un buen retorno y una buena readaptación a la realidad de nuestro país.

¡Bienvenida Élia!

LMC Portugal