Cuando la guerra llegó a Mongoumba

Queridos LMCs, amigos, familiares, conocidos…

A todos PAZ y BIENRCA06-640x480

Aquí estoy otra vez para contaros un poco la situación del país y cómo intentamos dar continuidad a nuestras actividades a pesar del clima de inestabilidad en que vivimos. Hoy os escribo a título personal, sin Tere, pues no tuvimos tiempo de escribir entre las dos.

Cuando escribimos en enero, Teresa y yo hablábamos de nuestros miedos y angustias. Hoy el tema sigue siendo el mismo, sólo que de ser espectadoras lejanas hemos pasado a ser espectadoras cercanas de las escenas de violencia e incluso “víctimas de amenazas”.

Los protagonistas han cambiado, en vez de los “rebeldes” Seleka ahora están los “libertadores” Anti-balaka y también grupos de jóvenes que se autodenominan grupos de “autodefensa” que están presentes en todas las aldeas, y cuyo principal objetivo es destruir todo lo que es de los musulmanes.

Cuando la Seleka llegó a Mongoumba a la población no le pasó nada grave, en gran parte debido a la intervención del alcalde (que era musulmán). Con el avance de los Anti-balaka o Siriri, los musulmanes comenzaron a temer por su seguridad. Cuando las amenazas subieron de tono las mujeres y los niños se refugiaron en el país vecino, quedando apenas los hombres que resistieron algún tiempo a pesar de las amenazas, intentando mantener sus propiedades y bienes. Como no se sentían seguros en sus casas pidieron asilo y algunas noches durmieron en la misión, en casa de los misioneros. Al final también se han marchado y han dejado al cuidado de los padres dos motocicletas y algunos artículos personales.

Mientras que en la capital, Bangui, los mayores problemas y enfrentamientos eran entre la Seleka y los Anti-balaka, en Mongoumba y en otras aldeas cercanas fueron, y continúan siendo, grupos de jóvenes locales, incontrolables, que en nombre de los Anti-balaka comenzaron a crear confusión, destruyendo, robando y quemando todo lo que es de los musulmanes y amenazando a aquellos que de algún modo ayudaron o protegen los pocos bienes que dejaron. Son jóvenes adultos, pequeños bandidos que bajo el efecto de las drogas y el alcohol se dejan manipular por otros que de alguna manera intentan aprovecharse de la situación de caos para obtener beneficios personales. Tienen todo tipo de armas artesanales como lanzas, espadas, machetes, y armas de caza. Forman un grupo extraño vestido de forma extravagante, unos uniformados como verdaderos militares, otros pareciendo salidos de un cortejo carnavalesco, y todos usando y abusando de amuletos, no faltando entre ellos crucifijos y rosarios, pues casi todos se llaman cristianos.

RCA05-640x480Lo que más nos ha tocado en esta ola de violencia que asoló nuestro pequeño paraíso, ha sido la indiferencia y el silencio, tanto de las autoridades como de la población en general. El domingo siguiente a los primeros pillajes se hizo un llamamiento a todas las iglesias, para rezar junto a la mezquita con el objetivo de alertar y sensibilizar para evitar la profanación y la destrucción del templo. Pero la participación se redujo a una veintena de personas. Un llamamiento que cayó en el vacío. Unas horas más tarde los martillos comenzaron su acción destructora, que nadie intentó evitar. Un espacio que se podía haber utilizado para otros fines es hoy un montón de escombros.

De la indiferencia y el silencio una gran parte de la población pasó a aplaudir las acciones de las milicias como si se tratasen de héroes. Hecho que se confirmó cuando el grupo de “autodefensa” fue a presionar al primer teniente de alcalde para que entregase a un fugitivo, no musulmán, llegado de otra localidad donde era buscado bajo la acusación de haber denunciado cristianos a las fuerzas de la Seleka. E igualmente, aunque de una forma más discreta, cuando fueron a exigir que se les entregase las dos motocicletas que habían dejado los musulmanes en la casa de los Padres, donde estos jóvenes entraron armados, y de manera agresiva y arrogante. Las motocicletas, así como el resto de las pertenencias de los musulmanes, les fueron entregadas en presencia del comisario de la policía (que aunque no tiene poder real, al menos es una autoridad), y se les hizo firmar un documento de entrega. A pesar de la tensión el P. Jesús consiguió gestionar la situación de manera que el grupo no consiguió quedarse con ninguna de las pertenencias que ellos custodiaban, y que al día siguiente fueron entregadas a los Anti-balaka situados a 20 km de Mongoumba.

RCA04-640x480No entendemos esta ola de odio y violencia contra las personas con las que han crecido y vivido en armonía en una población donde hasta el momento no había ocurrido nada malo, de donde los musulmanes se marcharon de forma discreta… No comprendemos este odio. Es verdad que las historias de lo que ha ocurrido y sigue ocurriendo en otras zonas del país influyen de forma negativa en la gente. Nadie dice una palabra a favor de los chadianos, sean de la Seleka, de la MISCA o simples civiles. Todos hablan contra el Chad y se olvidan de que no todos los musulmanes son chadianos.

Nuestra situación es precaria, no somos bien vistos, pues aunque hemos intentado actuar con la máxima discreción hemos tomado algunas medidas impopulares, como la suspensión, durante una semana, de todas las actividades de la parroquia (excepto la misa). No nos han acusado abiertamente de haber protegido a los musulmanes, pero han corrido rumores de que el P. Jesús era visto como pro-chadiano al haber estado varios años como misionero en el Chad. Pensamos que podemos sufrir amenazas, pero de momento no ha pasado nada.

Hace algún tiempo el silencio nocturno de Mongoumba se debía a que las personas habían salido a refugiarse en la selva, hoy también hay silencio, no porque las personas se marchen, sino porque al caer la noche se encierran en las casas para evitar confrontaciones en una tierra donde no hay autoridad y es rara la noche en la que no se oyen tiros.

Comparando lo que ha ocurrido en el resto del país e incluso en otros pueblos y aldeas de la región nuestra situación continúa siendo privilegiada. ¡Dios continúa protegiendo Mongoumba! Mbata, a 40 km, cuya parroquia fue acompañada hasta diciembre por los misioneros Combonianos de Mongoumba, ha sido destruida parcialmente, y hubo algunos muertos, musulmanes y no musulmanes. Hoy todavía hay mucha gente que continua a vivir en la selva porque al no tener medios no pueden reparar las casas que fueron totalmente quemadas.

Las situaciones más tensas en nuestra diócesis se han vivido en las parroquias de Ngoto y de Boda que han sido atacadas varias veces, incluso las misiones, y que en el último pillaje se quedaron sin coches, motos e incluso sin algunos móviles. En esas poblaciones hay conflictos frecuentes entre los musulmanes y no musulmanes, siendo nuestro Obispo D. Rino el principal mediador entre las dos partes.

Las tropas francesas y africanas han intentado desarmar y neutralizar a los rebeldes de la Seleka, que dejaron la capital, pero continúan activos en otras zonas del país. Por otro lado con la toma de poder de los “libertadores” Anti-balaka comenzó la persecución a los musulmanes, y han habido verdaderas masacres. Las milicias anti-balaka, que se dicen cristianos, son incitados y manipulados por hombres con sed de poder. D. Nzapalainga, arzobispo de Bangui, que desde el comienzo de los conflictos es acompañado por el Imán y por un Pastor representante de las iglesias protestantes, en un esfuerzo común por restablecer la paz, dijo hace unos días que, en conjunto, piden que se hagan responsables, a nivel nacional e internacional, a todos aquellos que han utilizado y manipulados a los jóvenes.

En medio de toda esa confusión surgen pequeñas señales de esperanza. El Obispo de Bangassou, D. Juan José Aguirre dice que en su diócesis las milicias de autodefensa han sido neutralizadas por las comisiones de mediación inter-religiosa y en que algunas parroquias se han iniciado cursos de formación en los que participan jóvenes católicos, protestantes y musulmanes.

A pesar de la inestabilidad y la tensión con la que vivimos hemos continuado trabajando en todos los proyectos de forma normal, intentando dar respuesta a esta misión a la que fuimos enviadas. A veces es difícil, hay momentos de desánimo, pero ¿quién dice que la misión es fácil?

Empiezan a escasear muchos productos (sal, azúcar, medicamentos…), los funcionarios no reciben los salarios y hay poco dinero en circulación, pero… siempre hay un pero… las ONG llegan con fuerza y con ellas llega dinero, medicamentos, alimentos, ropa, agua potable… y también trabajos bien pagados aunque sean temporales.

Para acabar solo deciros que vale la pena “sufrir” por la misión. Siempre es bueno saber que alguien piensa en nosotros, ¡que no estamos solos!

Contamos con vuestras oraciones.

Unidos en la paz, un abrazo.

Elia Gomes (LMC en Mongoumba).

 RCA031-640x480

Visita a Polonia

Hola a todos. Como muchos sabéis la pasada semana estuve visitando al grupo de Polonia. Ha sido una semana muy interesante. En primer lugar me gustaría destacar el fin de semana pasado con el grupo de jóvenes candidatos a LMC. En Polonia tenemos una gran cantera de chicos y sobre todo chicas con interés misioneros que se acercan a este grupo con el fin de conocer esta vocación y con voluntad de servicio a la misión. Es un grupo grande, dinámico y con mucho interés y disponibilidad.

Durante el sábado estuvimos trabajando por grupos y en plenario sobre lo que significa ser Laico Misionero Comboniano y lo que supone participar en el grupo. Fue un momento bonito donde compartir expectativas, ilusiones, dudas e interrogantes sobre esta vida misionera laical.

En la noche compartimos el testimonio misionero de Monikę Krasoń (polaca) y Carmen Aranda (española). Dos de las LMC que se están preparando ahora para partir a Uganda como comunidad internacional; también algo de mi experiencia en Mozambique. Poco tiempo pero bonito.

También tuvimos tiempo para participar el domingo en el envío oficial de Joanna Owanek y Ewa Maziarz desde su parroquia (las otras dos LMC polacas que formarán parte de esta comunidad internacional). Esta misa presidida por su Obispo Monseñor Nitkiewicz, fue acompañada por el párroco, algún otro sacerdote diocesano y 6 misioneros combonianos de las dos comunidades de Polonia encabezados por el P. Gianni Gaiga (representante en Polonia del vicario general). Fue muy bonito el ver como toda la comunidad, con su obispo a la cabeza se responsabilizaba de estas laicas que son enviadas a misión, tanto espiritualmente como también con un compromiso económico que les posibilite viajar, tener un seguro médico y social así como algo de dinero para mantenerse. Creo que tenemos mucho que aprender de la Iglesia polaca en este sentido. Desde Cracovia (unas 3 horas) también fuimos 7 coches con los jóvenes del encuentro, así que estuvieron muy arropadas por toda la familia comboniana (continuaremos con este apoyo en su tiempo de formación y destino en Uganda).

El fin de semana dio también para poder hablar de manera particular con algunos jóvenes, para compartir inquietudes vocacionales y preguntas concretas sobre el quehacer misionero. Esperemos que muchos de ellos encuentren aquí su camino y compromiso al servicio de la misión.

Alberto de la Portilla. LMC

Nueva comunidad LMC internacional en Cracovia

015cf7c992226722dfb5e7937f4d34b3Esto es ser misionera, ser capaz de aceptar los cambios con alegría e ilusión allá donde éstos nos lleven y con los hermanos que sea. Y es mucho más fácil cuando descubro con entusiasmo, que también en Cracovia me siento en familia y en casa. La comunidad me ha recibido con mucho cariño y el conocer a mis nuevas compañeras de aventura sólo ha hecho aumentar mis ganas de llegar a África. Comunidad internacional, tres polacas y una española hablando en inglés y con la intención y el deseo de aprender pronto el Acholi.

Somos Monika, Ewa, Asia y yo Carmen, y a pesar del frío del invierno polaco hay mucho calor en nuestros corazones y toda la voluntad de recorrer este camino juntas como comunidad. No sé si son las ganas que todas tenemos pero hemos conectado de maravilla y se respira muy buen ambiente.

Seguimos con el proceso de formación intentando asimilar e interiorizar cosas tan necesarias como saber quiénes somos (laicas combonianas) nuestra historia y lo que significa integrarse y entrar en una cultura desconocida, diferente y a la que queremos acercarnos con el mayor respeto posible.

Creo que somos un equipo que se va a complementar bastante bien, donde hay mucha frescura y esa alegría por vivir el Evangelio y la Misión, que el Papa Francisco nos está recordando y que nosotras trataremos de no olvidar en ningún momento de nuestra experiencia en Gulu (Uganda).

No podía haber sido más positivo este comienzo de año con mi familia, la familia comboniana, con las laicas polacas y los Padres combonianos de la comunidad de Cracovia. Juntos consiguen transmitir esa idea que todos soñamos de unidad y de entusiasmo por un mismo objetivo: seguir a Jesús al lado de los últimos.

Carmen Aranda Arnao. lmc

¡Bienvenida Emma! (LMC italiana en Brasil)

Emma llegó a Brasil el 1 de diciembre de 2013. Ha venido por un tiempo de 3 años.

La comunidad de Nuestra Señora Aparecida de Ipê Amarelo la ha recibido con alegría.

En este día 8/12, día de la Inmaculada Concepción, Emma fue presentada y recibida por el pueblo. Aprovechando la visita pastoral de Don Luis, Obispo de nuestra región, Emma habló de la alegría de participar en la vida comunitaria y caminar con Jesús en tierras brasileñas.

Ahora estudia portugués y aprovecha el momento con los niños aquí en la casa de la misión de Santa Terezinha de Ipê Amarelo para mejorar su portugués.

¡Bienvenida Emma!

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Contrastes

Batuques14_Final-4Estoy donde está mi corazón y mi corazón es esta tierra maravillosa llena de árboles majestuosos y magníficos, que, desgraciadamente, se están llevando (robando) otros países. En esta tierra donde el sol sale por el mar y se pone sobre las montañas, donde la luna no es mentirosa y sonríe cuando la contemplamos. En esta tierra donde se puede respirar aire limpio, que por desgracia también es ya una fuente de ingresos para muchos. En esta tierra de maravillosas playas de arena blanca y aguas cristalinas que con gran tristeza están dejando de estar desiertas para dar paso a los mega-emprendimientos turísticos. En esta tierra de color rojo, tierra roja del color de la sangre, derramada por muchos en la lucha por la independencia, de la sangre de muchos derramada en la lucha por la paz y de la sangre de los que hoy siguen luchando por una vida mejor y por sus derechos. Aquí la tierra es también un medio de supervivencia, de ella el pueblo saca los alimentos  necesarios para mantenerse durante el año, pero está siendo usurpada por las multinacionales que surgen de la nada y exigen sus derechos sobre la tierra sin pensar en las consecuencias de quien vivió allí toda su vida.

Mozambique es hermoso y atractivo, lleno de belleza natural y de recursos, con gente amable y acogedora. En el exterior corre la idea de que es también un buen lugar de trabajo, pero incluso esto es sólo para los que vienen de fuera. El desempleo es alto, las personas jóvenes que se esfuerzan por terminar el bachillerato ven cerradas las puertas al mundo del trabajo y otras veces se les ofrece la oportunidad de trabajar a cambio de un pequeño valor…

Mozambique

Esta realidad acompañó las discusiones de clases de educación cívica y moral en el primer semestre donde hablamos sobre la situación actual de Mozambique, tocando puntos como la desigual en la distribución social, la pobreza, la educación y la salud, la corrupción, la globalización, la acción de las multinacionales, contrastes… temas importantes para cuestionar a los jóvenes, dando a conocer la realidad y procurando formar mentes críticas para que puedan exigir justicia y un futuro más prometedor.

Liliana Ferreira, LMC