Las Misioneras Combonianas entregan su comunidad de Mungbere

El pasado fin de semana, las Misioneras Combonianas pusieron fin a más de medio siglo de presencia misionera en Mungbere, al noreste de República Democrática de Congo. 

La comunidad, fundada el 19 de diciembre de 1972, pasa ahora bajo la responsabilidad de las Petites Soeurs de l’Evangélisation. Las cuatro primeras religiosas de esta congregación congoleña (en la foto junto a las misioneras combonianas Hna. Nicole Mboma, a la izquierda, y Hna. Amelia Romo, a la derecha) llegaron a Mungbere el jueves 7 de septiembre y dos días después ambas congregaciones firmaron el documento oficial de traspaso de la comunidad. El domingo 10 de septiembre, con lágrimas en los ojos, las misioneras combonianas se despidieron en la misa parroquial de la gente con la que han compartido la vida.

Atrás quedan más de 50 años de vida misionera entregada. Decenas y decenas de misioneras combonianas que han integrado la comunidad han trabajado generosamente en múltiples actividades: la pastoral parroquial y la catequesis, las visitas a las comunidades, el trabajo en las escuelas y en el centro de promoción de la mujer, la pastoral pigmea o el servicio en el hospital Anuarite, donde las combonianas asumieron durante años la gestión de la farmacia.

Como familia comboniana nos unimos a esta acción de gracias por toda la vida regalada en estos 50 años de presencia.

Be Afrique = Corazón de África

Después de siete años en Portugal, cinco de ellos dedicados al apoyo familiar y al trabajo en residencias de ancianos (en las Misioneras de la Caridad de Faro y en el Centro Parroquial de Paderne) y otros dos años de misión en la parroquia de Camarate, me voy para volver a la RCA, donde ya estuve cinco años.

Este regreso no será fácil, pero sé que este es el camino que Dios tiene para mí.

La República Centroafricana (RCA) es el lugar donde siento que he sido llamado a servir a Dios y al prójimo con alegría, con la esperanza de llevar el mensaje del Evangelio y ayudar a construir un mundo mejor y más justo, junto a los más pobres y abandonados, según el estilo misionero de Comboni.

Me enfrentaré a nuevos retos y dificultades, pero confío en que, con la ayuda de Dios y la protección de Nuestra Señora de la Esperanza, podré superarlos.

Doy las gracias a mi familia y a mis amigos por apoyarme en esta decisión.

Doy las gracias a mi parroquia de Paderne y al Centro Parroquial por acogerme siempre con afecto a pesar de mis largas ausencias.

Doy las gracias a mi comunidad de Fetais y a todos los que me ayudaron durante mi estancia en Camarate.

Finalmente, agradezco al Movimiento LMC y a la Familia Comboniana por haberme transmitido la esencia que me inspira a seguir adelante.

“Si tuviera mil vidas, daría mil vidas por África”.

Élia Gomes LMC – Portugal

Merece la pena ver la vida desde la gente vulnerable

José Cobo, nuevo arzobispo de Madrid, se está presentando a la sociedad en general a través de los diversos medios de comunicación. No solo entre los propios de la Iglesia, también acudió a la Cadena Ser donde compartió en una entrevista su experiencia de fe. Una entrevista misionera «en tierra extraña».

Se presenta como un cura de parroquia, de barrio, desde su propia experiencia de migrar a la gran ciudad de niño, inserto en la realidad de su tiempo, su paso por la universidad y su descubrimiento de la fe especialmente desde la realidad de las personas vulnerables.

José Cobo señaló la alegría que ha compartido acompañando estas realidades, como la de la droga en los 80 o la realidad de las prisiones. La paradoja del Reino, en la que descubres que Dios ha revelado su mensaje a los sencillos. No lo hacía tanto por ayudar a estas personas, sino por recibir de ellas ese tesoro escondido de la fe.

Ha querido empezar su ministerio con una primera celebración en el pueblo más pequeño de la diócesis, Aoslos, e insistía que lo primero siempre es reconocer los errores, pedir perdón y empezar a caminar con humildad.

Entrevista completa

Ecos del Domund: Dos pastores combonianos

Con motivo del Domund 2022, dos «obispos» combonianos españoles fueron entrevistados en medios. Se trata de Mons. Miguel Ángel Sebastián, obispo de Sarh (Chad) y Juan G. Núñez, que aunque no sea obispo, tiene encargada temporalmente la Administración Apostólica de Awassa (Etiopía).

En Trece Al Día, de Trece TV, P. Juan González Núñez destacó la extremadamente difícil situación política de Etiopía, donde se espera un nuevo estallido violento. El pueblo de las diversas etnias está acostumbrado a la convivencia, pero existen intereses particulares que amenazan nuevamente con enfrentarlas. La celebración del Domund nos acerca a este tipo de realidades donde las Iglesias jóvenes necesitan el apoyo de las más consolidadas para mantener la presencia misionera. El P. Juan recordaba que también sus veinte parroquias recogen la colecta en esta fecha, que es enviada a Roma para ser distribuida a toda la Iglesia.

Vídeo Entrevista al P. Juan Núñez

Audio entrevista al P. Juan Núñez

Por su parte, Mons. Miguel Ángel Sebastián fue entrevistado en La Voz de los Obispos, de Radio María. La situación en Chad es igualmente muy delicada, tanto por las circunstancias climáticas como políticas. La enorme extensión de la diócesis dificulta que el pastor esté cerca del pueblo, no solo del cristiano, sino de todo el que lo necesite. «Sufro bastante con el pueblo que está sufriendo…Si estoy aquí es por ellos. Cuando llegas, ves más los defectos de la gente, pero enseguida aprendes a conocer sus valores. La situación es dramática, pero aquí me quedo, porque me necesitan. Necesitamos ayuda para los problemas de Desarrollo Humano Integral, en los que nos ayudan muchas organizaciones, como Manos Unidas, Cáritas o Ayuda a la Iglesia Necesitada».

Audio entrevista al P. Miguel Ángel

Ciclón Gombe en Mozambique

Vía LMC Internacional-Alberto de la Portilla

Comparto una triste noticia del norte de Mozambique, de la misión de Carapira, enviada por Regimar y Tito:

“Hola. Estamos bien. Pero la situación aquí es muy complicada. Un ciclón devastó Carapira el pasado viernes. El 90% de las casas destruidas, todos los campos desaparecidos. 10 muertos y 3 heridos graves. Eso es lo que sé. Seguro que hay más. No tenemos noticias de muchas comunidades.

Faltan alimentos y ropa. El hambre es ya una realidad.

Estamos buscando ayuda. El mundo no sabe lo que pasó aquí.

Incluso nuestra ropa la donamos.

No tenemos red de telefonía móvil ni electricidad.  Ahora es cuando conseguimos señal.

Estoy intentando conseguir ayuda de Cáritas, a través de Helena. Hemos concertado una conversación.

El viernes albergamos a 46 familias, 150 personas, en el centro de Carapira. Hay otros en el centro catequético. No sé cuántos, porque la gente está llegando todo el tiempo. Hay familias con 30 personas alojadas sin comida”.

¡Pongámoslos en nuestras oraciones y veamos qué podemos hacer concretamente juntos!

Un abrazo fraternal.