Escenarios de la Pasión: El Camino
Terminamos nuestro recorrido por los escenarios de La Pasión. Se abre ahora un nuevo horizonte y nuevos caminos. Busquemos al Señor resucitado en medio de la vida y anunciémoslo a todos.
Terminamos nuestro recorrido por los escenarios de La Pasión. Se abre ahora un nuevo horizonte y nuevos caminos. Busquemos al Señor resucitado en medio de la vida y anunciémoslo a todos.
Tenemos que darnos permiso para pasar por escenarios de derrota, de cansancio, de cierto desfonde, de sepulcro.
Tenemos que darnos permiso a tener días de «sábado Santo». Las crisis, los sepulcros, son también parte de la vida.
Es fácil mirar para otro lado, alejarse, no querer saber, quizás porque uno es consciente de no poder hacer mucho. Pero hay que atreverse a mirar al Calvario. Para no olvidar. Mirar a los «calvarios» de nuestro mundo para aprender lo que es amar sin condiciones, responder al mal con bien, y dar la vida por otros.
Los juicios de Jesús tienen lugar tras puertas cerradas. Cerradas a quienes pueden defender a Jesús. A quienes incordian a los jueces injustos. Y al propio Jesús (pues no le acogen para escucharle, sino tan solo a la imagen que ya tienen hecha de él).
Hoy podemos preguntarnos si en nuestra vida dejamos entrar de verdad a Jesús. No a la imagen que tenemos de él, sino al Jesús que descoloca, que convierte y transforma todo. Si de verdad le dejamos entrar él transforma nuestra vida.
Hoy, Jueves Santo, celebramos la experiencia de la caridad derrochada sin límites.
¿Quién se entrega a otro si no es porque le ama? ¿Quién lava los pies si no es por expresar ternura? ¿Quién entrega la vida, a pesar del sufrimiento que conlleva, si no es por el anhelo de mostrar amor verdadero? Lo que Jesús hace es para nosotros un reflejo del sueño de Dios para cada uno.