A las puertas del mes misionero extraordinario que comenzará el próximo martes, ofrecemos este pequeño tema de formación que podrá ser usado en grupos de jóvenes y adultos, en clases de religión, grupos de confirmación, formación de comunidades e incluso a modo de reflexión personal (aunque siempre mejor en comunidad).
Para ello partiremos de la carta de convocatoria del Papa Francisco, de la propia carta Maximun Illud que escribió el Papa Benedicto XV y cuya celebración del centenario ocasiona la convocatoria de este mes misionero extraordinario y nos dejaremos también acompañar por los escritos y la vida de un misionero como fue San Daniel Comboni; su vida junto a la de otros misioneros inspiraría esta carta y esperemos que también nos ayude a inspirarnos a cada uno de nosotros y de nuestras comunidades a ser misioneros y misioneras hoy.
Con motivo del centenario de la Carta Apostólica Misionera Maximun Illud munus, el papa Francisco ha convocado un mes misionero extraordinario para el mes de octubre de 2019 con “el fin de despertar aún más la conciencia de la missio ad gentes y de retomar con un nuevo impulso la transformación misionera de la vida y de la pastoral”.
El papa nos invita a vivir con intensidad este mes misionero a través del Encuentro personal con Jesucristo, el Testimonio, La Formación y la Caridad misionera, todo un reto para nuestras comunidades cristianas.
El lema escogido por el Papa para este mes es “Bautizados y Enviados. La Iglesia de Cristo en misión por el mundo”, y en sus 10 puntos desarrolla muy bien las implicaciones misioneras de nuestro Bautismo, alentando el nuevo despertar misionero, necesario en toda la Iglesia, para ofrecer el mensaje de Jesucristo al mundo actual.
Que la celebración de este Mes Misionero nos ayude a reconocernos como discípulos misioneros ya que la misión “nos toca” y nos responsabiliza a todos, de manera que seamos una Iglesia en salida.
Del 14 al 19 de septiembre los obispos combonianos se han reunido en Madrid para su encuentro bianual. Son 19 prelados y vienen de todo el mundo. Once de ellos, la mayoría, trabajan en diferentes diócesis africanas, seis lo hacen en América, uno en Asia y uno en Europa. Siete son ya eméritos pero, aunque no asuman grandes responsabilidades, siguen activos en la medida de sus posibilidades porque saben que el misionero no tiene jubilación y mientras le quede un aliento de vida, siempre será un testigo del Resucitado. Se reúnen fraternalmente porque todos participan del mismo carisma misionero comboniano. Su encuentro no tiene otra finalidad que intercambiar sus experiencias pastorales, tan variadas y diferentes, de manera que puedan aprender unos de otros para mejor llevar a cabo su servicio episcopal. Les acompañan en este encuentro el Superior General de los Misioneros Combonianos, el P. Tesfaye Tadesse Gebresilasie y la Superiora General de las Misioneras Combonianas, Hermana Luigia Coccia.
El Papa nombra cardenal al misionero comboniano Mons. Miguel Ángel Ayuso, presidente del Pontificio Consejo para el Diálogo Interreligioso. Como familia comboniana le acompañamos con nuestra oración.
El 5 de octubre será el Consistorio donde será creado cardenal junto a otros 12 purpurados, entre ellos el salesiano español Cristóbal López Romero, arzobispo de Rabat.
Hoy, 1 de septiembre el Papa nos llama a sumarnos a la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación. Lo hacemos compartiendo una de las oraciones con la que el grupo de jóvenes reflexionaron en el camino Verona-Limone de este año, en un día dedicado a la Ecología integral, inspirados por el P. Ezequiel Ramín y la Hna Dorothy Stang:
Muchos gobernantes de la sociedad contemporánea, deseosos de enriquecerse, no prestan atención al daño que están causando al medio ambiente. Las personas que no tienen ninguna moral aplican los descubrimientos científicos y tecnológicos sin tener en cuenta los efectos futuros de sus acciones. O prevalece el egoísmo de la mayoría de los seres humanos, o prevalece la sabiduría y la conciencia de la mayoría de los seres humanos. Cuando miro las agitadas vidas de la mayoría de las personas que van a trabajar todos los días, entiendo que sacrifican la calidad de sus vidas porque viven oprimidos por el miedo, el dolor, la tristeza, la soledad o la preocupación. Me pregunto: ¿cuál puede ser la solución?
He pensado en ello muchas veces y estoy cada vez más convencido de que o bien nuestras formas actuales de pensar, actuar y vivir en el mundo cambian, o bien la humanidad está destinada a desaparecer de la faz de la tierra. Siempre he pensado que para resolver este problema necesitamos una educación creativa basada en el amor, la búsqueda de la verdad y el respeto por todos los seres vivos. Para ello es necesario dar un gran salto de conciencia y crear así una nueva institución educativa que complete y mejore la existente.
Esta nueva institución educativa debe apuntar a desarrollar la creatividad, la conciencia, la dimensión espiritual y sagrada de la existencia tendiente a percibir a su amada Tierra como un organismo vivo del cual somos parte.
Manifestación de escolares en Abuja (Nigeria) dentro del movimiento FridaysForFuture. Foto: Oladosu Adenike (@the_ecofeminist)
Como dice el Mons. Felipe Arizmendi en este artículo, la pastoral ecológica no es optativa en ninguna parte del mundo. Y es que en muchas de esas partes, diferentes colectivos se están movilizando para defender un futuro sostenible, este mismo mes, el 27 de septiembre está convocada la primera huelga mundial por el clima. Os animamos a informaros de las actividades organizadas en vuestra ciudad. Debemos entre todas pensar desde nuestras comunidades cómo fortalecer nuestro compromiso por una Casa Común habitable y saludable.
«Es una reacción en cadena. Podemos dar energía de entrada positiva a la vida, pero también necesitamos que se nos cargue. En medio de toda esta violencia hay muchas pequeñas comunidades que han aprendido el secreto de la vida: compartir, solidaridad, confianza, igualdad, perdón, trabajar juntos. Dios está presente, generador y sustentador de toda vida. Así la vida es productiva y transformadora en medio de todo esto» Dorothy Stang.
«Climate Justice» [Justicia Climática]. Nigeria. Foto: Oladosu Adenike (@the_ecofeminist)