Con Magdalena e Isabel…Renace la alegría

En este fin de semana en que celebramos la jornada del DOMUND compartimos los testimonios de dos misioneras que nos hacen ver la gran labor que realizan los misioneros en favor de los más pobres y abandonados. Con su vida y testimonio llevan la alegría del evangelio a todo el mundo. Todo un testimonio de entrega y donación para nosotros.

Magdalena Rivas, misionera comboniana que ha trabajado más de 30 años en Chad

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http://www.rtve.es/alacarta/videos/ultimas-preguntas/ultimas-preguntas-renace-alegria/2803414/

Isabel Herrero, Laica Misionera Comboniana que ha trabajado junto con su familia en Arequipa (Perú)

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http://videos.13tv.es/video/?videoId=e-354-isabel-herrero-comparte-su-testimonio-como-misionera-laica-en-peru-al-dia-16-octubre.html

 

LA ALEGRÍA DE LA MISIÓN AD GENTES

6137d-lema_domund2014Este mes de Octubre es para todos, misioneros, misioneras, y laicos un mes lleno de actividades pues la gente nos pide dar nuestro testimonio aquí y allá. Confer nos ofrece unas Jornadas de Misión después del domingo del DOMUND , concretamente los días 25-26 con el tema de “La Alegría de la Misión Ad Gentes”. Este evento nos puede ayudar a profundizar en nuestra vocación cristiana y a ser testimonios de esa ALEGRIA que tanto necesita nuestro mundo hoy.
Triptico Mision

Un hombre de fe y amor

 A lo largo de este mes de octubre iremos enlazando una serie de vídeos que nos muestran la entrega y el trabajo que muchos misioneros realizan por todo el mundo.

Fieles a la llamada recibida, dedican su vida en favor de los más pobres y abandonados llevando la alegría del Evangelio.

 

 

Domingo 23 TO(A). 7 Septiembre de 2014

Mateo 18,15-20

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano. Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.
Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

4.2.7

ESTÁ ENTRE NOSOTROS

Aunque las palabras de Jesús, recogidas por Mateo, son de gran importancia para la vida de las comunidades cristianas, pocas veces atraen la atención de comentaristas y predicadores. Esta es la promesa de Jesús: “Donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Jesús no está pensando en celebraciones masivas como las de la Plaza de San Pedro en Roma. Aunque solo sean dos o tres, allí está él en medio de ellos. No es necesario que esté presente la jerarquía; no hace falta que sean muchos los reunidos.

Lo importante es que “estén reunidos”, no dispersos, ni enfrentados: que no vivan descalificándose unos a otros. Lo decisivo es que se reúnan “en su nombre”: que escuchen su llamada, que vivan identificados con su proyecto del reino de Dios. Que Jesús sea el centro de su pequeño grupo.

Esta presencia viva y real de Jesús es la que ha de animar, guiar y sostener a las pequeñas comunidades de sus seguidores. Es Jesús quien ha de alentar su oración, sus celebraciones, proyectos y actividades. Esta presencia es el “secreto” de toda comunidad cristiana viva.

Los cristianos no podemos reunirnos hoy en nuestros grupos y comunidades de cualquier manera: por costumbre, por inercia o para cumplir unas obligaciones religiosas. Seremos muchos o, tal vez, pocos. Pero lo importante es que nos reunamos en su nombre, atraídos por su persona y por su proyecto de hacer un mundo más humano.

Hemos de reavivar la conciencia de que somos comunidades de Jesús. Nos reunimos para escuchar su Evangelio, para mantener vivo su recuerdo, para contagiarnos de su Espíritu, para acoger en nosotros su alegría y su paz, para anunciar su Buena Noticia.

El futuro de la fe cristiana dependerá en buena parte de lo que hagamos los cristianos en nuestras comunidades concretas las próximas décadas. No basta lo que pueda hacer el Papa Francisco en el Vaticano. No podemos tampoco poner nuestra esperanza en el puñado de sacerdotes que puedan ordenarse los próximos años. Nuestra única esperanza es Jesucristo.

Somos nosotros los que hemos de centrar nuestras comunidades cristianas en la persona de Jesús como la única fuerza capaz de regenerar nuestra fe gastada y rutinaria. El único capaz de atraer a los hombres y mujeres de hoy. El único capaz de engendrar una fe nueva en estos tiempos de incredulidad. La renovación de las instancias centrales de la Iglesia es urgente. Los decretos de reformas, necesarios. Pero nada tan decisivo como el volver con radicalidad a Jesucristo

J.A.Pagola

Asamblea verano LMC-España

Del 3 al 10 de Agosto tuvo lugar en Collado Mediano (Madrid) la Asamblea anual de los LMC de España. En ella, además de tratar temas relacionados con la marcha del grupo se tuvieron dos días y medio de retiro dirigido por Carmina Ballesteros (misionera comboniana).

Bajo el tema “De la comunión a la Colaboración” pudimos profundizar a la luz de la Sagrada Escritura y del Carisma de Comboni en aquellos aspectos que pueden ayudarnos a crecer como LMC.

Fueron unos días para compartir en familia, convivir y disfrutar de nuestra amistad, además de celebrar juntos el reencuentro con aquellos compañeros-as que regresaban de  misión y despedir a los que se incorporaban a ella.

 

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