María, reina de las misiones

visitación31 de mayo FIESTA DE MARÍA REINA DE LAS MISIONES –
Los misioneros honramos a María con el título de «Reina de las Misiones», porque ella fue la primera misionera. Ella estuvo presente en el comienzo de la misión, acompañó desde el inicio el camino heroico de los misioneros, y está presente dondequiera la Iglesia lleva a cabo la actividad misionera entre los pueblos.

Conoce más sobre la Patrona de los Misioneros, en: María reina de las misiones y en visitación de María

Arequipa, un lugar magnífico

Misner in Peru¡Saludos a todos de la Familia Misner desde Perú!

Nuestras hijas se están adaptando muy bien. Lydia nuestra hija mayor va a cumplir 7 años en próximo día 26 de mayo. Ella está estudiando en el colegio de los Sagrados Corazones donde está aprendiendo español, inglés, y francés.  Nuestra hija menor tiene 4 años y está estudiando en la cuna jardín para los niños aquí en la parroquia del Buen Pastor. Las dos quieren mucho a los padres y a las hermanas que están trabajando con los misioneros Combonianos.

Karissa y yo empezamos nuestro trabajo médico hace una semana en Villa Ecológica, que está a las afueras de la ciudad. Karissa está especializada en los adultos y yo soy pediatra. Tenemos mucho amor y respeto por el Padre Conrado y su pasión por hacer este lugar especial para poder atender a estas personas sin cuidados médicos.

Por favor, ténganos presentes en sus pensamientos y oraciones.

Gracias por la posibilidad de este servicio misionero y por la gente de Arequipa.

 

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Rosario misionero

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El Santo Rosario

El santo Rosario es una devoción mariana de las más antiguas y conocidas entre el pueblo cristiano. Una tradición muy remota atribuye a santo Domingo de Guzmán, fundador de los Dominicos, la composición de este rezo. Pero fue el Papa san Pío V quien, con una Bula publicada en el año 1569, le dio la forma que se utilizó durante cinco siglos, con 15 misterios de gozo, dolor y gloria. El Papa Juan Pablo II, en Carta apostólica «Rosarium Virginis Mariae» agregó al rosario tradicional 5 nuevos misterios llamados «misterios de luz».

El Rosario Misionero

Su Santidad el Papa Juan XXIII rezaba el Rosario Misionero todos los días por el mundo entero, dedicando una decena a cada continente: «Como Papa debo orar por la humanidad entera y lo hago al rezar el Santo Rosario Misionero: la primera decena por África, la segunda por América, la tercera por Europa, la cuarta por Oceanía y la quinta por Asia».

A mediados del siglo XX el obispo norteamericano, Monseñor Fulton Sheen, ideó este “Rosario Misionero” con el fin de ofrecer un material práctico para orar por las misiones y los misioneros. Convirtiéndose en un medio concreto para cumplir con el deber de la cooperación misionera espiritual que nos pide la Encíclica Redemptoris misio

Indicaciones para rezar el Rosario Misionero

El Rosario Misionero es una forma de oración que toma como base al Rosario tradicional, en la cual, por intercesión de María, se pide al Padre por las intenciones y necesidades de todo el mundo.

Es una oración mariana universal y misionera, que consiste en rezar los cinco misterios de cada día teniendo presentes los cinco continentes, pensando en la situación concreta de cada continente desde el punto de vista de la evangelización y de la presencia cristiana. Orando por los misioneros y misioneras, agentes pastorales, y por todos los que aún no conocen la Buena Nueva de la salvación, para que se abran a la luz del Evangelio.

Los colores del Rosario Las cinco decenas son de colores diferentes, representan a cada uno de los cinco continentes desde el punto de vista misional, y recuerdan al que reza, la intención misional de cada decena. «El Rosario Misionero: la decena blanca es por la vieja Europa, para que sea capaz de recuperar la fuerza evangelizadora que ha engendrado tantas Iglesias; la decena amarilla es por Asia, que rebosa de vida y de juventud; la decena verde es por África, probada por el sufrimiento, pero disponible al anuncio; la decena roja es por América, promesa de nuevas fuerzas misioneras; la decena azul es por el continente de Oceanía, que espera una difusión más profunda del Evangelio» (Carta de Juan Pablo II a la Infancia Misionera). Descargar guión litúrgico para el rezo del Rosario Misionero

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Algo en los ojos les impedía reconocerlo

‘ALGO EN SUS OJOS LES IMPEDIA RECONOCERLO’
A propósito de Lucas 24,16

El texto viene precedido y seguido de expresiones sobre conversaciones y discusiones… algo demasiado frecuente en nuestro modo de relacionarnos. Hablamos y discutimos, pero ¿nos enteramos?

El misterio de la Vida, en todo el cosmos desde la persona de Jesús, se está manifestando delante de nuestros ojos. Estos ojos que miran y van descubriendo chispas de eternidad, de amor gratuito, de belleza renovada cada primavera, de sentimientos compasivos que transforman una mirada dura y crítica en una mirada llena de bondad que se concreta con gestos de generosa hospitalidad.

Algo en sus ojos les impedía reconocerlo. Miraban para otro lado, como nosotros cuando no sabemos ver lo que hay de verdad. Porque, ¿qué hay que ver? ¿De qué se está hablando?

Intuyo con tristeza que para muchos cristianos y cristianas este tiempo de Pascua se queda un poco sin chispa por falta de descubrir experiencias pascuales en nuestra propia vida. Siempre ha sido más popular la cuaresma que el tiempo de pascua. Esta realidad es indicativa de que nos es difícil la mirada de fe, ya que asumir el dolor y la muerte es inevitable, pero abrirnos al Espíritu y navegar a su impulso, es harina de otro costal.

El Evangelio nos narra experiencias de personas para que, desde su experiencia podamos comprender y vivir la nuestra.

Para las personas que queremos más sólo hay una receta: ponernos en camino, y si lo estamos, seguir caminando porque el paisaje cambia continuamente y aunque nos parezca conocido no es el mismo.

Algo en nuestros ojos nos impide re-conocerlo, conocerlo de nuevo hoy, desde nuestra situación y realidad vital. Desde la situación política y social. Desde los forros del alma a las capas del cosmos que están pendientes de cuidar y proteger la vida. Nuestra vida y la vida de todo.

Te propongo que te adentres en el silencio, si quieres, y desde ahí, te dejes guiar.

El silencio es el alimento de toda vida. Es donde se gesta la vida. Tanto es así que cuando entras en un bosque se te invita a callar para respetar la gran orquesta del silencio, donde cada uno realiza su tarea y en una armonía total recrean, sin saberlo, la belleza, el oxígeno, la energía, sin lo que la vida no existe.

Pero el silencio va más allá de capacitar para la vida. El silencio es la vida, porque es el cordón umbilical que nos une con Dios y desde Él con el universo.

Algo en sus ojos-oídos, les impedía reconocerlo. ¡Claro! Las habladurías, las interpretaciones, los miedos proyectados…

Jesús es el varón del silencio. Y tiene un secreto para desearlo, buscarlo, pasar sus noches sumergido en él. El silencio de Jesús no es un respirar vacío o la repetición de un mantra… lo que puede o no ayudar. El silencio de Jesús es silencio porque está habitado.

Su silencio es posible porque es experiencia de amor. No es ausencia y soledad. Es presencia y vida. Tal vez inexplicable. Tal vez incompresible e inefable, o sea, imposible de explicar en palabras.

El silencio de Jesús, y el nuestro, es una experiencia de amor. ¿Puedes explicar el amor que tú sientes con palabras acertadas? Posiblemente sean vanos esfuerzos para explicar una realidad que te envuelve pero que siempre que la quieres expresar, dices más sin decir que diciendo.

Pues eso es el silencio. Y ya me callo. Te invito a “sentarte y sentirte para que le puedas escuchar en el silencio y en silencio”

Algo en su corazón les permitía experimentarlo cuando en silencio “cogió el pan, se lo dio y desapareció, dejándoles en un silencio, lleno de ausencia-presencia”. ¡Cosas del Resucitado!

¡Estate atenta! Posiblemente también te esté ocurriendo si te quedas en su silencio

¡Feliz tiempo de Pascua!

Publica Eclesalia por MAGDALENA BENNÁSAR OLIVER