Bajo el nombre de “Colaboración interconfesional para la consolidación de la paz en la República Centroafricana” se estableció un proyecto común promovido por los representantes de las religiones más importantes del país. Además recogemos declaraciones del nuncio Franco Coppola, quien explicó el rol de la Iglesia en la reconstrucción del país, no solo material sino de los vínculos humanos y espirituales: “Ahora hay que volver a descubrir lo que es ser hijos de la misma tierra, que no tienen ninguna razón para combatir y destruirse recíprocamente, sino para construir juntos una casa que habitar”. Finalmente compartimos el testimonio de un exsacerdote misionero -con más de 30 años viviendo en África-, que transmite su percepción de lo vivido en los últimos meses, entre el proceso de transición política, las primeras semanas del nuevo presidente y el impacto de la visita de Francisco, seis meses después.
La Comisión Episcopal de Misiones y Cooperación entre las Iglesias y la Dirección nacional de las Obras Misionales Pontificias organizan conjuntamente esta actividad de formación misionera para los responsables de la animación misionera en España que tendrá lugar en El Escorial del 6 al 8 de junio.
Tras la presentación de las jornadas y la bienvenida a los participantes, a cargo de Mons. Braulio Rodríguez, de la Comisión de Misiones de la CEE, y don Anastasio Gil, director nacional de OMP, tendrá lugar la primera conferencia centrada en los “Conflictos en el mundo. Sus causas y sus consecuencias para la Iglesia”. El encargado de dar esta conferencia será Pablo Hispan, profesor de Relaciones Internacionales del CEU.
La primera jornada finalizará con el testimonio misionero de un sacerdote copto en Egipto, padre Atef Tawadrous.
Al día siguiente, martes 7 de junio, Mons. Savio Hon Tai Fai, arzobispo Secretario de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, abrirá la jornada con la ponencia “Recomendaciones de la Instrucción de la Sagrada Congregación Propaganda Fide 1659”. A continuación tendrá lugar la mesa redonda “Testimonios misioneros en situación de conflicto” en la que intervendrán José María Cantal, misionero en el norte de África, y Juan Wang, sacerdote chino en Mallorca.
Con la mesa redonda “Relación de las delegaciones diocesanas de misiones con los medios de comunicación” dará comienzo la tarde de esta segunda jornada. Participarán Jorge Marirrodriga, periodista de El País, Isabel Durán, de 13TV, José Fernando Juan, de IMisión, y José María Villanueva, de la agencia Europa Press.
El resto de la tarde se dedicará a la constitución y elección de miembros de los diferentes secretariados y consejos de OMP.
Descargar el programa de la Asamblea Directores Diocesanos de OMP y Delegados de Misiones:
En aquel tiempo, iba Jesús camino de una ciudad llamada Naín, e iban con él sus discípulos y mucho gentío. Cuando se acercaba a la entrada de la ciudad, resultó que sacaban a enterrar a un muerto, hijo único de su madre, que era viuda; y un gentío considerable de la ciudad la acompañaba. Al verla el Señor, le dio lástima y le dijo: «No llores.» Se acercó al ataúd, lo tocó (los que lo llevaban se pararon) y dijo: «¡Muchacho, a ti te lo digo, levántate!» El muerto se incorporó y empezó a hablar, y Jesús se lo entregó a su madre. Todos, sobrecogidos, daban gloria a Dios, diciendo: «Un gran Profeta ha surgido entre nosotros. Dios ha visitado a su pueblo.» La noticia del hecho se divulgó por toda la comarca y por Judea entera.
EL SUFRIMIENTO HA DE SER TOMADO EN SERIO
Jesús llega a Naín cuando en la pequeña aldea se está viviendo un hecho muy triste. Jesús viene del camino, acompañado de sus discípulos y de un gran gentío. De la aldea sale un cortejo fúnebre camino del cementerio. Una madre viuda, acompañada por sus vecinos, lleva a enterrar a su único hijo.
En pocas palabras, Lucas nos ha descrito la trágica situación de la mujer. Es una viuda, sin esposo que la cuide y proteja en aquella sociedad controlada por los varones. Le quedaba solo un hijo, pero también este acaba de morir. La mujer no dice nada. Solo llora su dolor. ¿Qué será de ella?
El encuentro ha sido inesperado. Jesús venía a anunciar también en Naín la Buena Noticia de Dios. ¿Cuál será su reacción? Según el relato, «el Señor la miró, se conmovió y le dijo: No llores». Es difícil describir mejor al Profeta de la compasión de Dios.
No conoce a la mujer, pero la mira detenidamente. Capta su dolor y soledad, y se conmueve hasta las entrañas. El abatimiento de aquella mujer le llega hasta dentro. Su reacción es inmediata: «No llores». Jesús no puede ver a nadie llorando. Necesita intervenir.
No lo piensa dos veces. Se acerca al féretro, detiene el entierro y dice al muerto: «Muchacho, a ti te lo digo, levántate». Cuando el joven se reincorpora y comienza a hablar, Jesús «lo entrega a su madre» para que deje de llorar. De nuevo están juntos. La madre ya no estará sola.
Todo parece sencillo. El relato no insiste en el aspecto prodigioso de lo que acaba de hacer Jesús. Invita a sus lectores a que vean en él la revelación de Dios como Misterio de compasión y Fuerza de vida, capaz de salvar incluso de la muerte. Es la compasión de Dios la que hace a Jesús tan sensible al sufrimiento de la gente.
En la Iglesia hemos de recuperar cuanto antes la compasión como el estilo de vida propio de los seguidores de Jesús. La hemos de rescatar de una concepción sentimental y moralizante que la ha desprestigiado. La compasión que exige justicia es el gran mandato de Jesús: «Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo».
Esta compasión es hoy más necesaria que nunca. Desde los centros de poder, todo se tiene en cuenta antes que el sufrimiento de las víctimas. Se funciona como si no hubiera dolientes ni perdedores. Desde las comunidades de Jesús se tiene que escuchar un grito de indignación absoluta: el sufrimiento de los inocentes ha de ser tomado en serio; no puede ser aceptado socialmente como algo normal pues es inaceptable para Dios. Él no quiere ver a nadie llorando.
José Antonio Pagola
Jesús nos revela el valor de la esperanza cuando sentimos que a nuestra vida le falta liberarse y enraizarse en lo esencial.
El pasado día 30 de mayo comenzó en Roma la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias 2016. Unas jornadas de trabajo que bajo el lema bajo «Despertar la conciencia de la misión», reúnen a los Directores Nacionales de las OMP en todo el mundo para trabajar por la animación misionera
En los próximos días y hasta el 4 de junio se celebrará en Roma la Asamblea General de las Obras Misionales Pontificias. En ella se darán cita más de 100 directores nacionales de OMP del mundo, el presidente y secretarios generales de las cuatro Obras Pontificias, Obra de la Propagación de la Fe, Obra de Infancia Misionera, Obra de San Pedro Apóstol y Pontificia Unión Misional, que integran las OMP. España estará representada por el director nacional, Anastasio Gil.
La asamblea estará presidida el cardenal Fernando Filoni, Prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, el dicasterio misionero de la Santa Sede del que dependen las Obras Misionales, y del presidente de las Obras Misionales Pontificias, Mons. Protase Rugambwa. Bajo el tema “Despertar la conciencia de la misión” se desarrollará la primera parte de esta Asamblea que contará con cinco talleres. El primero se centrará en las «OMP al servicio de las jóvenes Iglesias»; le seguirá, “renovando la naturaleza y la misión de la PUM”; el tercero incidirá en “los desafíos de la pluralidad religiosa y de las preocupantes amenazas del integrismo étnico, religioso y cultural”; el siguiente taller profundizará en “contextos de pobreza que desafían periferias, inmigrantes, prófugos, perseguidos y refugiados”; y el último sobre “los nuevos contextos culturales y pastorales que se refieren al matrimonio y a la familia”.
Se tendrá también un recuerdo especial del beato Paolo Manna, en el 100 Aniversario de la Pontificia Unión Misional que él fundó. Se viajará a Ducenta, lugar donde el beato abrió uno de los seminarios de misiones extranjeras que tantos misioneros aportó a la Iglesia.
Se presentarán además los informes de las cuatro Obras Pontificias, a cargo de cada secretario respectivo, además de presupuestos y previsiones para el futuro. Se asignarán las ayudas para sostener en sus necesidades a los territorios de misión, que engloban prácticamente a la totalidad de la Iglesia católica en África, las islas de Oceanía con Papúa-Nueva Guinea a la cabeza, y Asia, salvo países como Filipinas y algunas diócesis de América Latina.
Las Obras Misionales Pontificias tienen, como uno de sus principales objetivos, la búsqueda de medios materiales y personales para apoyar a la Iglesia misionera. El carácter universal de esta búsqueda de medios por parte de las Obras Misionales Pontificias se verá con claridad en esta Asamblea. Todos los países aportan según sus posibilidades creándose un Fondo Universal de Solidaridadque recoge, desde las pequeñas pero muy meritorias aportaciones de países como Kenia o Angola, a las ya de mayor cuantía de países europeos o de Estados Unidos. Es este Fondo Universal de Solidaridad el que financia los cientos de proyectos de ayuda a los territorios de misión que se aprobarán en la Asamblea. Así, es toda la Iglesia universal la que ayuda en el sostenimiento de los 1111 territorios de Misión.
La Asamblea General de OMP 2016 se clausurará con una Audiencia con el Papa Francisco el sábado 4 de junio.
31 de mayo FIESTA DE MARÍA REINA DE LAS MISIONES –
Los misioneros honramos a María con el título de «Reina de las Misiones», porque ella fue la primera misionera. Ella estuvo presente en el comienzo de la misión, acompañó desde el inicio el camino heroico de los misioneros, y está presente dondequiera la Iglesia lleva a cabo la actividad misionera entre los pueblos.