VOCACIONES NATIVAS: SEÑAL DE ESPERANZA

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Mañana Domingo se celebra la Jornada de las Vocaciones Nativas,  es una llamada de atención sobre la importancia de las vocaciones en los territorios de misión; vocaciones carentes de recursos y que necesitan de nuestra ayuda, en forma de cooperación espiritual y económica, para llevar adelante su formación.

Esta Jornada está organizada por la Obra de San Pedro Apóstol y quiere sensibilizar al pueblo cristiano sobre la importancia de las vocaciones surgidas en las Iglesias jóvenes; también, sobre la necesidad de velar por ellas —mediante becas y sosteniendo seminarios y centros de formación— para que puedan disponer de los recursos materiales sin los cuales no podrían seguir adelante.

Vocaciones Nativas 1El lema escogido  para este año: es : Vocaciones nativas: Señal de Esperanza«, y es que las Iglesias jóvenes  de los países de misión nos animan a vivir la entrega y el deseo de consagrarnos a Dios para toda la vida.

Para celebrar la Jornada Vocaciones Nativas puedes descargar desde aquí todos los materiales

http://www.omp.es/OMP/vocacionesnativas/vocacionesnativas.html

 Además, enlazamos el video del programa “El día del Señor” de la Eucaristía del domingo pasado que se celebró en la capilla de los Misioneros Combonianos de Madrid. Especialmente interesante es el reportaje del principio en el que se presenta la labor de los Misioneros combonianos como promotores de las vocaciones nativas al estilo de S. Daniel Comboni.

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V Domingo de Pascua

Domingo 28 de abril de 2013. V Domingo de Pascua.

 Cuando salió Judas del cenáculo, dijo Jesús: «Ahora es glorificado el Hijo del hombre, y Dios es glorificado en él. Si Dios es glorificado en él, también Dios lo glorificará en sí mismo: pronto lo glorificará. Hijos míos, me queda poco de estar con vosotros. Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que conocerán todos que sois discípulos míos será que os amáis unos a otros.»

Juan 13, 31-33a. 34-35

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«AMISTAD DENTRO DE LA IGLESIA”

Es la víspera de su ejecución. Jesús está celebrando la última cena con los suyos. Acaba de lavar los pies a sus discípulos. Judas ha tomado ya su trágica decisión, y después de tomar el último bocado de manos de Jesús, se ha marchado a hacer su trabajo. Jesús dice en voz alta lo que todos están sintiendo: «Hijos míos, me queda ya poco de estar con vosotros».

 Les habla con ternura. Quiere que queden grabados en su corazón sus últimos gestos y palabras: «Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que os conocerán todos que sois mis discípulos será que os amáis unos a otros». Este es el testamento de Jesús.

 Jesús habla de un «mandamiento nuevo». ¿Dónde está la novedad? La consigna de amar al prójimo está ya presente en la tradición bíblica. También filósofos diversos hablan de filantropía y de amor a todo ser humano. La novedad está en la forma de amar propia de Jesús: «amaos como yo os he amado». Así se irá difundiendo a través de sus seguidores su estilo de amar.

 Lo primero que los discípulos han experimentado es que Jesús los ha amado como a amigos: «No os llamo siervos… a vosotros os he llamado amigos». En la Iglesia nos hemos de querer sencillamente como amigos y amigas. Y entre amigos se cuida la igualdad, la cercanía y el apoyo mutuo. Nadie está por encima de nadie. Ningún amigo es señor de sus amigos.

 Por eso, Jesús corta de raíz las ambiciones de sus discípulos cuando les ve discutiendo por ser los primeros. La búsqueda de protagonismos interesados rompe la amistad y la comunión. Jesús les recuerda su estilo: «no he venido a ser servido sino a servir». Entre amigos nadie se ha de imponer. Todos han de estar dispuestos a servir y colaborar.

 Esta amistad vivida por los seguidores de Jesús no genera una comunidad cerrada. Al contrario, el clima cordial y amable que se vive entre ellos los dispone a acoger a quienes necesitan acogida y amistad. Jesús les ha enseñado a comer con pecadores y gentes excluidas y despreciadas. Les ha reñido por apartar a los niños. En la comunidad de Jesús no estorban los pequeños sino los grandes.

Un día, el mismo Jesús que señaló a Pedro como «Roca» para construir su Iglesia, llamó a los Doce, puso a un niño en medio de ellos, lo estrechó entre sus brazos y les dijo: «El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí». En la Iglesia querida por Jesús, los más pequeños, frágiles y vulnerables han de estar en el centro de la atención y los cuidados de todos”.

José Antonio Pagola

Centroáfrica, campeona mundial del olvido

imagesPocas cosas hay que provoquen un estado de pánico total como ser despertado por disparos en medio de la noche. Desde que llegué a Bangui el pasado 20 de abril varias personas que conozco me han contado lo traumatizados que se sienten después de pasar noche tras noche oyendo tiros en su barrio, rezando para que los autores de los disparos no aporreen su puerta. Pero una cosa es oírlo y otra muy distinta experimentarlo en la propia carne. Esto fue lo que pensé durante la noche del 22 al 23 de abril, cuando unos fuertes disparos a la puerta del hotel donde me hospedaba me sobresaltaron. Pasé la noche vestido y con los zapatos puestos, sin dormir, y temblando, con dinero en el bolsillo por si acaso recibía alguna visita poco agradable. Primero fue a las 9,45 de la tarde y tras unas horas de tensa calma los trallazos se repitieron a las dos y media de la madrugada.

“No se preocupe, señor, lo más seguro es que fuera una patrulla de la Seleka que estaban ahuyentando a elementos incontrolados que salen de noche a robar. En este hotel estamos muy seguros. Puede usted preguntar a los soldados que tenemos fuera y que nos protegen”. Eso me dijo la recepcionista del hotel a la mañana siguiente cuando le pregunté si sabía a qué se debía aquel pandemonio. Los soldados que nos protegen ya los conozco porque me molesté en charlar con ellos un rato el primer día que llegué, y algunos son chiquillos de no más de 16 años.

No me lo pensé dos veces. “En situaciones de posible peligro obedece siempre a tu estómago”, me dijo una vez en Uganda un amigos de Naciones Unidas con muchos años de experiencia en países conflictivos. Pagué la cuenta religiosamente y me dirigí al recinto de Naciones Unidas, donde pedí un lugar para dormir. Desde que los rebeldes de la Seleka ocuparon Bangui el pasado 24 de marzo, todo el personal de Naciones Unidas y la mayor parte del personal de las ONG internacionales duermen en la base. El jefe de seguridad, un galés simpático y servicial, se deshizo en atenciones conmigo y me dio lo mejor que pudo: un colchón, sábanas, una almohada nueva y una manta que puso en un despacho que comparto con un rumano. Mi compañero de fatigas es un hombre dicharachero y amabilísimo, curtido en misiones como Afganistán, Darfur e Irak que siempre tiene cosas interesantes que contarme, además de alguna cerveza fría que me ofrece antes de dormir. En la oficina tengo también un frigorífico, un lugar donde ducharme con agua fría (como el ministro Arias Cañete) y una buena conexión a internet. Todo un lujazo para tratarse de Bangui. Además de estas amabilidades me están gestionando mis vuelos para ir a Goma, en el Este de la República Democrática del Congo, donde trabajaré los dos próximos meses con los hermanos de la Caridad. La pasada noche dormí como un lirón, arropado por el sentimiento de que estamos más de cien personas aquí juntas. No hay ningún lugar seguro donde dormir en Bangui, ni siquiera el centro de la ciudad, algo que dice mucho de la situación aquí hoy día.

RCA2Mi gran amigo René, que durante enero y febrero me abrió su modesta casa con una hospitalidad exquisita durante los meses de enero y febrero, me llamó a la mañana siguiente y me contó que llevan varias noches sin poder dormir. En su casa les han saqueado dos veces y tienen suerte que no les han golpeado ni disparado. “En nuestro barrio disparan toda la noche. Ahora dicen que son las patrullas que intentan detener a los saqueadores, pero cualquiera sabe. Los que tenían coches ya no los tienen porque se los han llevado estos bandidos. Muchas chicas han sido violadas. No tenemos nada y solo podemos dejar nuestro future en las manos de Dios”, me ha contado casi llorando.

Esta es la situación a la que se refirió el sub-secretario general de Naciones Unidas para asuntos políticos, Jeffrey Feltman, durante su breve visita a Bangui ayer, 23 de abril: “Estoy aquí para expresar la grave preocupación de la ONYU ante la situación de deterioro de la seguridad y los derechos humanos en el país, y para expresar mi solidaridad con el pueblo que sufre y que vive en este momento en una situación de vulnerabilidad extrema”, dijo en su declaración oficial. “Las matanzas, los saqueos, los ataques la la población civil y las violaciones de derechos humanos tienen que terminar. Los que han tomado el poder tienen que responsabilizarse y controlar a los elementos bajo su autoridad. El secretario general cree firmemente que no bene haber impunidad ante estos crímenes. Todos los actores, Seleka incluido, tienen que garantizar la distribución de la ayuda humanitaria”, añadió.

Son palabras muy justas que van al grano. Lo que no está claro es cómo estas buenas intenciones se pueden traducir en realidad. Durante los próximos días está previsto que el Consejo de Seguridad de la ONU se reúna y tome alguna decisión importante sobre la República Centroafricana. En círculos informales he escuchado a bastantes personas bien informadas que es muy posible que la ONU decida enviar una fuerza de intervención para restaurar el orden en la capital y asegurar pasillos de ayuda humanitaria en el interior del país. Esto sería una buena noticia para los centroafricanos, que han recibido con un gran escepticismo la reciente decisión de los países de la CEEAC (Estados de África Central) de enviar 1.500 soldados más para reforzar su fuerza de Dios sabe qué (llamarlo mantenimiento de paz sería demasiado). Después de todo, fueron los soldados de la FOMAC los que dejaron que Seleka entrara en Bangui sin oponerles resistencia el pasado 23 de marzo.

RCA1En Bangui el ambiente sigue siendo de mucha tensión y descontento general. Hoy hay huelga de taxistas (de coches y de motos), que protestan por los asesinatos que la Seleka ha cometido con algunos de los miembros de su gremio y que, como siempre, quedan impunes. Hace dos días que 500 milicianos de la Seleka se dirigieron al palacio presidencial para “recordar” al nuevo hombre fuerte del país, Michel Djotodia, que aún no les han pagado. Los mercenarios extranjeros, sobre todo chadiano y sudaneses, que ayudaron a Djotodia a tomar el poder, por su parte dicen que para volver a sus países quieren 30.000 dólares por barba. No es mala paga, si se tiene en cuenta que el trabajo que han hecho ha sido saquear, torturar, matar, violar y dejar a la pobre Centroáfrica hecha unos zorros. Por si fuera poco, empieza a haber signos de que en Seleka se están formando distintas facciones y sólo nos queda rezar que Dios nos libre de que empiecen a combatir entre ellos. Tener miles de soldados sin formación, faltos de dinero y con resquemores es la mejor receta para otro estallido de violencia que podría llevar a una “Somalización” de la República Centroafricana.

Otro problema de primer orden es la falta absoluta de dinero. Los pocos centroafricanos que tienen algún billete en el bolsillo han recibido su dinero de parientes en el extranjero. Nadie recibe un salario. El primer ministro Nicolás Tiangaye, la única figura política que es aceptada como interlocutor por la comunidad internacional, acaba de llegar a Bruselas para pedir a la Unión Europea apoyo financiero. Pero nadie sabe si su gobierno ha elaborado una lista de necesidades y prioridades de acción junto con garantías de que los fondos serán bien gestionados. Sin nada de esto los discursos emocionales en despachos europeos sobre la situación de la pobre gente que no tiene nada servirán de muy poco.

La historia reciente del país muestra que cada diez años hay un cambio violento de liderazgo en Centroáfrica, y cuando los nuevos dueños se hacen cargo demuestran una absoluta incompetencia para responder a las necesidades de sus ciudadanos. Este es el caso del nuevo amo, Michel Djotodia, no reconocido por la comunidad internacional. Pero la peor plaga que este país ha sufrido siempre es el olvido. Esta fue la conclusión de Jeffrey Feltman: “La República Centroafricana no puede seguir siendo la “crisis olvidada” que sale a la luz brevemente en el mapa internacional cada pocos años para caer de nuevo en el olvido hasta que vuelve a estallar otra tragedia”.

René y su mujer han venido a verme a mediodía. Me han traído unas camisas que me había dejado olvidadas en su casa y un plato caliente de espaguetis con setas, porque dice que “no puedo estar todo el día encerrado en la oficina comiendo a base de galletas”. Llevo 25 años trabajando en lugares conflictivos de África y durante este tiempo se me han caído muchos mitos, pero aún sigo con la convicción de que los pobres son los más generosos y los que comunican más calor humano.

José Carlos Rodríguez

 

DÍA INTERNACIONAL DE LA MADRE TIERRA

dia-internacional-de-la-madre-tierra-2013-04-16-58869“¿Cómo es posible que, en nuestro tiempo, haya todavía quien se muere de hambre; quien está condenado al analfabetismo; quien carece de la asistencia médica más elemental; quien no tiene techo donde cobijarse?”. Y nosotros nos preguntamos: ¿Cómo es posible que no nos hayamos percatado todavía que somos nosotros/as, los occidentales, quienes, por querer mantener nuestro tren de vida, llevamos siglos haciendo una obra de expolio y empobrecimiento sistemático de medio planeta?
Pues bien, (…) queremos ampliar esa conciencia de pertenencia familiar a todo el cosmos creado, tratando de ver que la hermandad cósmica es una base óptima, quizá la única, para la hermandad humana. En este sentido la vuelta a ser tierra, no solamente a pensar en la tierra, puede ayudarnos de manera eficaz a elaborar un nuevo pensamiento y una nueva praxis, una nueva espiritualidad, ante el desarrollo.”

 

Entresacamos estos párrafos del texto titulado “Vivir en la globalidad del ser”, de Fidel Aizpurúa,  capuchino y teólogo. En él se ilustran con claridad los puntos de encuentro entre el cristianismo y esa “nueva tradición” de vida consciente y consecuente con la solidaridad entre los seres humanos y de solidaridad con la creación.

Mañana  se celebra el Día internacional de la Madre Tierra, un día para pensar en nuestro estilo de vida y de sus repercusiones en los demás seres del planeta. Un día para tomar conciencia de que  “somos tierra”, o como decía el indio Seattle, saber que “la tierra no pertenece al hombre sino el hombre pertenece a la tierra”. Sólo desde esta óptica podremos respetar toda forma de vida, empezando por la vida de las otras personas, las de cerca y las de lejos. vertederoafrica

DÍA DE LAS FAMILIAS

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El pasado domingo celebramos en Granada el día de las Familias. La familia Comboniana  al completo celebramos juntos la alegría de sentirnos unidos en torno a la  misión y a la figura y carisma de S. Daniel Comboni.

Como cada año, tuvimos muy presentes a todos los misioneros  combonianos andaluces que están por todo el mundo llevando la Buena Noticia de Jesús.

Este año nos acompañó  con su testimonio la Hna. Magdalena, misionera comboniana que ha estado 30 años en el Chad. Su experiencia como misionera en el campo de la salud nos acercó a la realidad del pueblo chadiano y a la ardua labor que los misioneros y misioneras hacen  en el campo de la pastoral y de la promoción humana.

Tras la Eucaristía, en la que recordamos que también hoy el Señor nos sigue llamando a cada uno de nosotros  a “echar las redes” para anunciar su Evangelio, compartimos la mesa y un buen rato de diversión en familia con juegos, cantos y muchas risas.

¡Gracias a todos los que hicisteis posible este bonito día!

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