Después de celebrar la Pascua con los LMC, quisimos compartir unos días con la comunidad LMC de Arenas de San Pedro. Con ellos, tres años antes, vivimos de una manera muy especial y cercana la etapa de formación previa a marchar a misión.
Fue una gozada reencontrarnos con algunos amigos que conocimos entonces. Desde que regresamos de Perú en septiembre del año pasado, sentíamos que teníamos que visitar aquella tierra hermosa y su gente que tanto nos acompañó en una etapa tan importante de nuestras vidas.
Aprovechamos también para visitar al AMPA del Colegio Público de Santa Cruz del Valle para compartir nuestro testimonio sobre el tiempo vivido en Perú y sobre todo para agradecerles su generosidad al colaborar con nosotros en uno de nuestros proyectos allá.
Fue una alegría compartir nuestra experiencia y nuestra vida con la Asociación Jóvenes Solidarios (https://www.facebook.com/pages/Asociaci%C3%B3n-J%C3%B3venes-Solidarios/291214747655052), asociación de Jóvenes arenenses que sueñan con otro mundo posible y lo pone en práctica en su labor cotidiana.
No podíamos pasar por Arenas sin compartir un hermoso encuentro con la Asociación Criala (https://www.facebook.com/criala.tietar/info), en el que de nuevo, de corazón a corazón, hablamos sobre el tesoro inigualable de la maternidad y como habíamos vivido esta dimensión tan importante de nuestra vida en Perú.
Damos gracias a Dios, por cada una de las personas con las que nos hemos encontrado y por la hermosa comunidad LMC de Arenas. Con generosidad y apertura nos acogieron y pudimos compartir juntos alegrías, anhelos, dolores y esperanzas y sobre todo la fe en Jesús Resucitado, motor de nuestras vidas, de nuestras ilusiones más profundas y de la misión.

