Acabamos de llegar del fin de semana de encuentro de la zona sur. Ha sido un fin de semana intenso de reflexión, evaluación y de ir dando pequeños pasos hacia adelante. De mirarnos cómo estamos y hacia dónde queremos ir, de dejarnos interpelar y sobretodo de estar atentos al murmullo del Espíritu.
Una frase que ha resonado fuertemente estos días en nuestros oídos y en nuestros corazones ha sido que si queremos resultados nuevos tenemos que hacer cosas nuevas. En lenguaje más evangélico : no podemos echar vino nuevo en nuestros odres viejos. A vino nuevo, odres nuevos. Y es que tras ponernos a la escucha de la Palabra hemos de “ponernos a tiro” y abrirnos a la novedad que el Evangelio suscita en cada uno de nosotros.
Nos sentimos en camino y en búsqueda. Sabemos que no se trata de tomar decisiones a la ligera sino que éstas se tienen que ir “cociendo” a fuego lento para que así sepan mejor y así podamos disfrutarlas juntos.
Además, damos gacias a Dios por el reencuentro con Carmen tras su experiencia comunitaria en Londres y por todo lo que ésta nos ha aportado como comunidad.


Yo quiero una foto en la que salga yo también, si no van a pensar que estuve escaqueado…