Mientras el Concilio Vaticano II estabapor concluirse, el 16 de noviembre de 1965, cuarenta padres conciliares se dieron cita en las Catacumbas de Domitila, en Roma, para una celebración eucarística y dieron vida a un documento que marcó una etapa importante en la vida de la Iglesia.
En el texto, titulado “Pacto de las Catacumbas de Domitila”, los pastores se comprometían a vivir un estilo de vida pobre y a relanzar un Iglesia sierva de los pobres. El documento, con una poco común lucidez, tocaba los temas más candentes del momento y sigue siendo actual aunque falten enfoques más actuales como la ecología y la globalización de la guerra y del terrorismo.
Para conmemorar el 50º aniversario del hecho y del documento, convocados por los responsables de Justicia y Paz de los institutos religiosos, decenas de religiosos, religiosas y cristianos comprometidos se encontraron en las Catacumbas de Domitila para una celebración litúrgica de dos horas. En un clima de oración y de reflexión, el Pacto fue leído ante todos y luego retomado en pequeños grupos que, en diversas lengua, fue profundizado presentando algunas sugerencias concretas para ser realizadas en la comunidad religiosa los presentes.
Los organizadores manifestaron su satisfacción y reconocieron que la respuesta y la participación fue más numerosa de lo previsto.


Haz clic para acceder a 1244.pdf
