Celebramos hoy el Día Internacional de la Tierra. Un día que nos invita a reflexionar hasta qué unto estamos comprometidos en el cuidado de nuestra Casa Común.
Desde la voz profética del Papa Francisco hasta el camino que hoy continúa el Papa León XIV, la invitación permanece intacta: escuchar el clamor de la Tierra y el de quienes más sufren sus heridas.
Como cristianos, estamos llamados a cuidar, proteger y transformar.
El planeta nos habla. La fe nos mueve. Y cuando ambas voces se encuentran, nace una responsabilidad que no podemos ignorar.
Cuidar la creación es cuidar la vida. Y hoy, más que nunca, la Tierra nos pide que respondamos.





