Cada 20 de junio se conmemora el Día Mundial de las Personas Refugiadas, fecha proclamada por las Naciones Unidas para rendir homenaje a todas aquellas personas que se han visto forzadas a huir de sus hogares a causa de conflictos armados, persecuciones, violaciones de derechos humanos o la crisis climática.
Se trata de un día para recordar que detrás de cada cifra hay una historia de valentía, resiliencia y esperanza.
Millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa de conflictos, persecuciones, pobreza y los impactos de la crisis climática. Su camino nos interpela a construir comunidades más acogedoras, justas y solidarias.
Como nos recuerda el papa León XIV, las personas refugiadas son “mensajeras de esperanza”, testigos de la fuerza humana para seguir adelante incluso en medio de la adversidad.




