Comenzamos el mes de agosto compartiendo una lectura que invita a detenerse, escuchar y dejarse iluminar.
En medio del ritmo más pausado del verano, Como las luciérnagas (Editorial Claret) es una de esas lecturas que refrescan el alma, como un vaso de agua fresca en los días de más calor, y nos ayudan a mirar la Iglesia con esperanza y profundidad.
En este libro, mujeres de distintos lugares, vocaciones y experiencias reflexionan sobre el presente y el futuro de la Iglesia. Sus testimonios dibujan el horizonte de una comunidad que quiere caminar de una manera más sinodal, abierta a la escucha, corresponsable y fiel al Evangelio.
Sus páginas nacen de la vida compartida, de la fe vivida en comunidad, de la misión cotidiana y del servicio a los demás. Son mujeres que acompañan personas y procesos, sostienen comunidades, hacen teología, anuncian la Palabra y contribuyen, con discreción y perseverancia, a iluminar el camino de la Iglesia.
Porque, como las luciérnagas, también las luces más pequeñas son capaces de iluminar la noche y señalar caminos de esperanza.










