En esta 2ª semana del Octubre Misionero, volvemos la mirada hacia quienes han hecho de su vida un testimonio vivo del Evangelio. Misioneros y misioneras que, a lo largo de la historia han sabido anunciar a Cristo, muchas veces sin más palabras que su entrega diaria, su cercanía a los más pobres y su alegría en medio de las dificultades. Damos gracias a Dios por sus vidas y por su fidelidad.
Por eso, esta semana queremos rezar por todos los misioneros y misioneras, para que el Señor sostenga su perseverancia y su esperanza. Y también nos hacemos una pregunta, que dejamos abierta para cada uno:
¿De qué soy testigo yo?
