Continuamos este Octubre Misionero dedicando la tercera semana a algo que prepara y fortalece toda misión: la formación.
Formarnos es disponer el corazón y la mente para el envío, dejarnos enseñar por Dios y por la comunidad, y crecer en la capacidad de anunciar el Evangelio con claridad, humildad y alegría. La misión necesita entrega, pero también preparación.
Esta semana, hagamos un espacio especial para crecer en conocimiento, en fe y en espíritu misionero, y para orar por quienes se están preparando para ser enviados.
