«Es urgente levantar en las conciencias una valla contra la muerte de los inmigrantes»

Declaración de la Delegación de Migraciones de la Archidiócesis de Tánger

En estos días particularmente marcados por la violencia contra los emigrantes, cuando el mar se ha quedado con la vida de centenares de jóvenes africanos, cuando la autoridad legítimamente otorgada a los Gobiernos para proteger a los débiles se ha vuelto instrumento de opresión al servicio de los poderosos, a todos en la sociedad se nos ha hecho urgente recuperar la mirada compasiva de Jesús de Nazaret sobre los pobres, mirada que era la antesala de la curación de enfermos, de la multiplicación de panes, de la resurrección de muertos.

Se nos ha hecho urgente que la compasión levante en las conciencias una valla contra la muerte de los emigrantes, que es un modo de levantarla contra nuestra propia muerte.

La compasión nos dará palabras de consuelo para el que llora, palabras de aliento para el que flaquea en el camino, palabras de esperanza para el que ya se ve perdido, y multiplicará en las manos el pan y en el corazón la paz que podremos compartir con los pobres. Con la compasión también nosotros, como Jesús, haremos el milagro de arrebatarle cada día trofeos a la muerte.

Que la legalidad trate sin justicia a los pobres, llene de sufrimiento sus vidas, les envenene el presente, les niegue el futuro, y los condene a perder la vida en caminos de desesperación, no sólo es una tragedia para los emigrantes, es también un crimen que a todos nos deja manchados.

 Las leyes, si inicuas, embrutecen la conciencia de los pueblos, la hacen ciega e insensible, y le roban a la sociedad el alma, la alegría, la vida. Y legalidad inicua es que a los pobres no se les escuche; legalidad inicua es que se les prive de las cuatro miserias que tienen para sobrevivir; legalidad inicua es que se les trate como si fuesen propiedad nuestra; normalidad inicua es que se desprecien sus muertos como si valiesen menos que los de Charlie Hebdo.

La mirada compasiva con los pobres se nos vuelve mirada indignada a quienes los empobrecen, a quienes los utilizan, a quienes los persiguen, a quienes los excluyen de los derechos del hombre.

En verdad se nos hecho urgente, apremiante, inaplazable recuperar la mirada compasiva de Jesús, si no queremos que nos deshumanice la inequidad.
Ese amor compasivo tiene la llave de un futuro más justo para todos.

Día Internacional contra la utilización de los Niños Soldado

 

Hoy se celebra ne todo el mundo el día Internacional contra la utilización de Niños Soldado. Alrededor de 300.000 niños y niñas son utilizados en guerras de todo el mundo como soldados.

En Malí, Sudán del Sur, Irak, Colombia, República Centroafricana… hay miles de niños y niñas que combaten en el frente. Tan sólo en Centroafricana se cree que alrededor de 10.000 menores pueden estar siendo utilizados por los grupos AntiBalaka y Séléka.

Además, hay que añadir que grupos terroristas como Boko Haram o Estado Islámico están secuestrando a menores para utilizarlos como combatientes, como escudos humano, como esclavos sexuales o para cometer explosiones suicidas.

Muchos misioneros tienen experiencia en el trabajo con estos menores en países como Sierra Leona, República Democrática del Congo o Colombia. Son países donde los niños, niñas y jóvenes soldados han tenido una segunda oportunidad.

Las consecuencias de la violencia vivida para el desarrollo de estos niños son muy graves y hay que trabajar con ellos de una manera integral y dar alternativas a esa conducta violenta aprendida. Su reinserción es difícil, pero no imposible .

Domingo 6 T.O. (B) 15 de febrero de 2015

Marcos 1,40-45 

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un leproso, suplicándole de rodillas: «Si quieres, puedes limpiarme.» Sintiendo lástima, extendió la mano y lo tocó, diciendo: «Quiero: queda limpio.» La lepra se le quitó inmediatamente, y quedó limpio. Él lo despidió, encargándole severamente: «No se lo digas a nadie; pero, para que conste, ve a presentarte al sacerdote y ofrece por tu purificación lo que mandó Moisés.» Pero, cuando se fue, empezó a divulgar el hecho con grandes ponderaciones, de modo que Jesús ya no podía entrar abiertamente en ningún pueblo; se quedaba fuera, en descampado; y aun así acudían a él de todas partes.

DIOS ACOGE A LOS IMPUROS

De forma inesperada, un leproso «se acerca a Jesús». Según la ley, no puede entrar en contacto con nadie. Es un «impuro» y ha de vivir aislado. Tampoco puede entrar en el templo. ¿Cómo va a acoger Dios en su presencia a un ser tan repugnante? Su destino es vivir excluido. Así lo establece la ley. A pesar de todo, este leproso desesperado se atreve a desafiar todas las normas. Sabe que está obrando mal. Por eso se pone de rodillas. No se arriesga a hablar con Jesús de frente. Desde el suelo, le hace esta súplica: «Si quieres, puedes limpiarme». Sabe que Jesús lo puede curar, pero ¿querrá limpiarlo?, ¿se atreverá a sacarlo de la exclusión a la que está sometido en nombre de Dios?

Sorprende la emoción que le produce a Jesús la cercanía del leproso. No se horroriza ni se echa atrás. Ante la situación de aquel pobre hombre, «se conmueve hasta las entrañas».La ternura lo desborda. ¿Cómo no va a querer limpiarlo él, que solo vive movido por la compasión de Dios hacia sus hijos e hijas más indefensos y despreciados?

Sin dudarlo, «extiende la mano» hacia aquel hombre y «toca» su piel despreciada por los puros. Sabe que está prohibido por la ley y que, con este gesto, está reafirmando la trasgresión iniciada por el leproso. Solo lo mueve la compasión: «Quiero: queda limpio».

Esto es lo que quiere el Dios encarnado en Jesús: limpiar el mundo de exclusiones que van contra su compasión de Padre. No es Dios quien excluye, sino nuestras leyes e instituciones. No es Dios quien margina, sino nosotros. En adelante, todos han de tener claro que a nadie se ha de excluir en nombre de Jesús.

Seguirle a él significa no horrorizarnos ante ningún impuro ni impura. No retirar a ningún «excluido» nuestra acogida. Para Jesús, lo primero es la persona que sufre y no la norma. Poner siempre por delante la norma es la mejor manera de ir perdiendo la sensibilidad de Jesús ante los despreciados y rechazados. La mejor manera de vivir sin compasión.

En pocos lugares es más reconocible el Espíritu de Jesús que en esas personas que ofrecen apoyo y amistad gratuita a prostitutas indefensas, que acompañan a enfermos de sida olvidados por todos, que defienden a homosexuales que no pueden vivir dignamente su condición… Ellos nos recuerdan que en el corazón de Dios caben todos.

José Antonio Pagola

Si vemos las injusticias y queremos transformar la realidad, entre todos podremos. Así lo hacía Jesús

Jornada de Oración contra la trata de personas: » Enciende una luz contra la trata»

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El Papa Francisco ha denunciado de forma rotunda y reiterada la trata de seres humanos, una práctica que ha definido como un «crimen contra la humanidad». Respondiendo a su llamada, el Pontificio Consejo para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes, el Pontificio Consejo de Justicia y Paz y la Unión Internacional femenina y masculina de Superiores Generales convocan este año, el 8 de febrero, la Primera Jornada Internacional de Oración y Sensibilización contra la Trata.

bakhitaLa fecha elegida coincide con la fiesta de Santa Josefina Bakhita, una esclava de origen sudanés que, al ser liberada, se convirtió en religiosa y fue canonizada en el año 2000, símbolo de esperanza y libertad.

El primer objetivo de esta iniciativa es crear mayor conciencia sobre este fenómeno global para impulsar una movilización que llegue a todos los rincones del mundo y permita reflexionar sobre las situaciones de violencia e injusticia que viven tantas personas que hoy en día se ven privadas de libertad y de dignidad. Hablamos de las víctimas del grave delito de la trata, pero, también, de las situaciones de pobreza y vulnerabilidad en las que se ven inmersas y que las convierten en simples instrumentos para el lucro de otros.

«Enciende una luz contra la trata» es el lema elegido para esta jornada, con el que se expresa el objetivo de arrojar luz sobre la oscuridad que pesa sobre este crimen. Esta convocatoria, que será secundada con la celebración de Vigilias de Oración en distintos países de todo el mundo, tendrá su punto culminante en Roma el domingo 8 de febrero, durante el rezo del Ángelus en la plaza de San Pedro.

El drama de la trata de personas es una de esas «periferias» pastorales a las que se refiere el papa Francisco en las que la Iglesia católica está presente desde hace mucho tiempo: denunciando, sensibilizando y, sobre todo, estando al lado de las personas que son víctimas de esa tráfico y necesitan mayor apoyo. Por ese motivo, otro de los principales objetivos de esta jornada es seguir aportando desde las organizaciones de la Iglesia más involucradas en la respuesta a este problema soluciones urgentes e iniciativas concretas de lucha contra esta forma moderna de esclavitud que viola los derechos y la dignidad de tantas personas en todo el mundo.

Cáritas, el Secretariado de la Comisión Episcopal de Migraciones, CONFER y Justicia y Paz se suman con fuerza a esta iniciativa e invitan a todas las diócesis, parroquias, asociaciones, familias y personas a reflexionar y rezar juntos en esta Jornada contra la Trata. Reafirmamos la necesidad inaplazable de defender, en primer lugar, los derechos humanos de las víctimas y de aplicar con voluntad real la legislación vigente en favor de su protección y su dignidad irrenunciable.

La invitación de estas entidades anima a recorrer un camino que vaya «desde la conciencia a la oración, de la oración a la solidaridad, y de la solidaridad a la acción concertada, hasta que la esclavitud y la trata desaparezcan», como señala el cardenal Peter Turkson, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz. Todo ello para visibilizar, según recuerdan los obispos españoles, el «drama humano y moral» de esta realidad.

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Campaña Manos Unidas 2015: “LUCHAMOS CONTRA LA POBREZA ¿TE APUNTAS?”

 “LUCHAMOS CONTRA LA POBREZA ¿TE APUNTAS?” es el tema central de la campaña de Manos Unidas para este año. Con el que se pretende contagiar a nuestro mundo de la sed de ser constructores de desarrollo integral, social y cultural, continuando en la senda del trabajo que humaniza.

Durante esta campaña, Manos Unidas invita a toda la sociedad española a acabar con la indiferencia realizando gestos concretos para terminar con la pobreza.

¿Te apuntas a mirar a los pobres y a caminar con ellos? ¿A asumir el reto de salir de las pobrezas del mundo desarrollado? ¿A recuperar el significado más profundo de la caridad y la solidaridad?

¿Qué entendemos por pobreza?

Principalmente, el término pobreza se refiere a la carencia material de derechos y bienes imprescindibles para la vida. Sin embargo no podemos olvidar, que hay otras miserias como la moral, la espiritual y la miseria en las relaciones que nos han conducido a la búsqueda insaciable de los bienes materiales dejando atrás a los que más necesitan, creando una sociedad cada vez menos humana.


¿Quiénes son los pobres
?

No hay trabajo exitoso si no ponemos en cada persona en el centro de nuestra tarea. Nos sentimos obligados a mirar a aquellos que sufren la exclusión de una sociedad centrada en un modo de vida “exitista y privatista”, tal y como lo describe el Papa Francisco. Abrimos nuestras manos a los que están solos, los débiles, los que son objeto de diversas formas de trata de personas; las mujeres que sufren exclusión, maltrato y violencia; las víctimas de conflictos bélicos o persecuciones; también a los que tienen el corazón cerrado a la solidaridad, la justicia y la paz.

El desarrollo desde el año 2000 hasta hoy

 “Los Objetivos de Desarrollo del Milenio” representaron un hito histórico para la lucha contra la pobreza ya que se plantearon como responsabilidad compartida de todos los estados. Gracias a este programa, se han logrado avances muy significativos, como la reducción a la mitad de las personas que viven en situación de pobreza extrema, la accesibilidad a fuentes de agua potable, se ha avanzado en la lucha contra la malaria y la tuberculosis, y también ha disminuido la tasa de mortalidad materna.

Sin embargo,  no podemos ser indiferentes al hecho de que, todavía hoy, una de cada ocho personas en el mundo sigue padeciendo hambre; todavía hay muchos niños que crecen con un peso deficiente para su edad; el conocimiento sobre el VIH/s ida, y cómo evitar su transmisión, sigue siendo muy pobre; se ha ralentizado la meta de lograr la enseñanza primaria universal en 2015; persiste la desigualdad por cuestión de sexo; las emisiones de CO2 son cada vez más altas; el ritmo de desarrollo entre los ámbitos rural y urbano sigue siendo muy desigual, y, en general, hay menos ayuda económica a los países en desarrollo.

mo luchamos contra la pobreza

Acabar con las pobrezas del mundo necesita un empeño constante, de personas e instituciones, de gobiernos y empresas; es necesario destinar medios y exigir políticas respetuosas con la dignidad y derechos de las personas. Pero ante todo, necesita el impulso de corazones abiertos, dispuestos a recuperar el significado profundo de la solidaridad, entendiéndola como una exigencia propia y connatural a las relaciones humanas y principio social ordenador de las instituciones. Como virtud moral, es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común; esto es, por el bien de todos y cada uno, para que “todos seamos verdaderamente responsables de todos”.

Solidaridad es pensar en “nosotros”, reconociendo la función social de la propiedad, decidiendo devolverle al pobre lo que le corresponde; es “atención amante” que se inicia con una profunda preocupación por todos, especialmente por los más pobres. Y Manos Unidas desarrolla la solidaridad así entendida desde los diferentes ámbitos en los que está presente:

  • Manos Unidasconstructora de un desarrollo integral.
  • Manos Unidas en laIglesia.
  • Manos Unidaseducadora.
  • Manos Unidas creadora de una conciencia social a través de la comunicacióny la presencia pública.

Los que viven en pobreza ya no son lejanos

El mundo intercomunicado nos posibilita estar cada vez más cerca unos de otros, pero no la tecnología para abrir el corazón a los otros. Reclamamos a todos el compromiso de romper los muros que nos separan e iniciar un nuevo modo de establecer relaciones, promoviendo una auténtica cultura del encuentro, que pone en el centro la dignidad de cada persona y su valor trascendente, cambiando el modo de vida que excluye por un estilo de vida que incluya a los más necesitados. Luchamos contra la pobreza, ¿te apuntas?